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Abdul-Latif Abdul-lah, ex protestante, Estados Unidos (parte 2 de 2): Aprendiendo sobre el Islam

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Descripción: Cómo el Islam cambió totalmente la vida de Abdul-Latif para bien y le dio un mapa claro para este viaje vital.

  • Por Abdul-Latif Abdul-lah
  • Publicado 16 Jul 2012
  • Última modificación 16 Jul 2012
  • Impreso: 84
  • Visto: 5513 (promedio diario: 2)
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Como científico social de profesión, gran parte de mi tiempo lo paso trabajando y reflexionando sobre los males y los dilemas de nuestra sociedad. A medida que aprendía más sobre el Islam, llegaba a la conclusión de que los males de la sociedad se basan principalmente en comportamientos sociales no saludables y disfuncionales. Debido a que el Islam es una forma de vida enfocada totalmente en el modo más saludable y positivo de manejar nuestras vidas en todos los entornos, entonces es, y siempre será, la única respuesta verdadera para los dilemas sociales de cualquier sociedad. Al darme cuenta de esto, no sólo decidí que el Islam era relevante para mi vida cotidiana, sino que comencé a entender por qué es tan diferente de otras religiones. Sólo el Islam ofrece conocimiento y guía para cada aspecto de la vida. Sólo el Islam ofrece una forma de alcanzar la salud y la felicidad en cada dimensión de la vida –física, espiritual, mental, financiera, etc.–. Sólo el Islam nos ofrece un objetivo y un propósito claros de vida. Y sólo el Islam nos muestra cómo vivir y contribuir a una comunidad, no sólo a hablar de ello. El Islam es lo que todo el mundo necesita, y lo que muchos aún no han encontrado, pero siguen buscando. Es el camino al propósito, el sentido, la salud y la felicidad. Esto es porque es el camino directo a la fuente de todo poder que pudiéramos necesitar jamás: Dios.

No fue realmente sino hasta que me convertí en musulmán que me di cuenta cuán inclusiva es en realidad nuestra forma de vida. Literalmente, todo lo que se nos indica que hagamos tiene un propósito: recordar a Dios. Esto muestra el esplendor absoluto y divino de la religión, en que hay un estilo de vida que puede mostrarte cómo recordar a tu Creador en un acto tan simple como saludar a alguien, vestirte o despertarte por las mañanas. El Islam nos muestra que al recordar constantemente a Dios, todo lo que hacemos se enfoca en Él, y así se convierte en un acto de adoración. A partir de esto, nuestra energía, nuestros pensamientos y nuestros actos se alejan de todas las causas insanas e inútiles, y se enfocan en la fuente de todo bien. Por lo tanto, al recordar constantemente a Dios, nos hacemos mejores, más fuertes y más sanos en todos los aspectos de nuestras vidas.

Hubo, y hay aún, aspectos del Islam que han demostrado ser un poco difíciles para mí. Sin embargo, doy gracias a Dios todos los días por la facilidad con la que me ha permitido hacer los cambios necesarios a mi vida, de modo que puedo continuar viviendo en Estados Unidos y aun así ser, in sha Allah (por voluntad de Dios), un buen musulmán. Como estadounidense blanco de clase media, muchos de los aspectos culturales del Islam son muy diferentes de lo que yo y quienes están cerca a mí hemos estado acostumbrados toda la vida. De hecho, cuando finalmente le di la noticia a mi familia de que había hecho mi Shahada (testimonio de fe) y me había hecho musulmán, casi todas sus preguntas y preocupaciones estaban relacionadas con las diferencias culturales –matrimonio, vida social, familia, etc.–. Estaban mucho menos preocupados sobre mis creencias generales respecto a Dios y la práctica religiosa. Para mi familia, mis amigos y colegas, el convertirme en musulmán no fue visto necesariamente como un cambio negativo, pero ha requerido, de su parte, un proceso de educación sobre el Islam. De hecho, como con mi propia educación, este proceso de compartir la verdad sobre el Islam con ellos es algo de nunca acabar, puesto que no hay límite sobre cuánto conocimiento podemos adquirir, y es responsabilidad de cada uno de nosotros compartir todo conocimiento correcto que tengamos.

Debido a que adquirir conocimiento correcto es un componente crítico para el desarrollo del musulmán, tener un maestro que me ha enseñado la forma de aplicar el Islam a mi vida cotidiana ha hecho una gran diferencia para mí y me ha ayudado a manejar cuantas dificultades he experimentado debido a mi conversión. Tener a alguien con conocimiento a quién acudir siempre que tienes preguntas es un apoyo maravilloso que cada nuevo musulmán debería salir a buscar. El Islam no es una religión que pueda ser racionalizada en la forma en que lo han sido el cristianismo y el judaísmo a lo largo del tiempo. Es un camino claro que debe ser seguido exactamente como Dios lo dispuso para nosotros a través de la vida de nuestro amado profeta Muhammad, sus Compañeros y los eruditos del Islam.

En esta época actual, en esta sociedad, discernir el camino puede ser difícil, especialmente cuando nos enfrentamos constantemente con preguntas y dudas de la gente que puede no ser hostil al Islam en la superficie, pero cuya falta de fe en general puede tener un efecto perjudicial sobre quienes basan todo lo que hacen en su amor a Dios. Tampoco es fácil comenzar en un ambiente en el que estamos bombardeados constantemente con tentaciones sensuales que son vistas como aspectos comunes y ordinarios de la vida diaria. Pero cuando tenemos el apoyo de un maestro sabio y experimentado, que es capaz de aplicar las enseñanzas universales del Islam a su propia vida, entonces la verdad se hace claramente diferenciable del error, tal y como describe Dios en el Corán. A partir de esto, somos capaces de entender cómo aplicar el Islam correctamente a nuestras propias vidas, y así recibir muchas bendiciones de Dios. La prueba máxima, sin embargo, de alguien que afirma tener conocimiento verdadero y correcto, es mirar cómo lo aplica en su propia vida. Si sus actos apoyan sus enseñanzas, entonces, y sólo entonces podemos buscarlo para recibir orientación.

Mi viaje hacia el Islam, aunque corto, ha sido una experiencia transformadora.  Una que cada día que pasa me hace apreciar más y ser más agradecido con Dios Todopoderoso. El alcance de Su misericordia sólo puede ser entendido en toda su dimensión desde la perspectiva de alguien que se postra regularmente y somete su voluntad a la del Creador. Es por esto por lo que me esfuerzo a través del Islam, y es parte de lo que es la yihad, es decir, la lucha que uno debe pelear en cada momento de cada día, pero que uno ama puesto que sabe a Quién dirigirse en busca de apoyo y Quién está ayudándonos todo el tiempo.

Miro hacia atrás a mi vida anterior al Islam y reflexiono sobre los diferentes caminos en los que busqué orientación. Recuerdo todas las ideas distintas que tuve respecto a Quién es realmente Dios y cómo podemos acercarnos a Él. Miro atrás ahora y sonrío, y quizás incluso dejo escapar una lágrima, puesto que ahora sé la verdad. A través del Islam, sé por qué tantas personas que no creen tienen tanto miedo en su interior. La vida puede ser muy atemorizante sin Dios. Lo sé, puesto que una vez albergué ese mismo nivel de miedo. Ahora, sin embargo, tengo el mejor programa de “autoayuda”. Este es un programa de autoayuda sin el “auto”. Es el camino que lo pone todo en su apropiado lugar. Ahora, la vida tiene sentido. Ahora, la vida está ordenada. Ahora, sé por qué estoy aquí, hacia dónde quiero ir, qué quiero hacer con mi vida, cómo quiero vivir, y qué es lo más importante, no sólo para mí sino para todos. Sólo espero y rezo para que otros que no han encontrado aún el camino, puedan sentir lo mismo que yo. Alhamdulil-lahi Rabbil Alamin (todas las alabanzas y los agradecimientos son para Dios, el Señor y Sustentador de toda la creación).

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