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Desde que tengo recuerdos de
niño, siempre me impresionó este universo en el cual vivimos; cómo todo trabaja
perfectamente. Solía recostarme en el césped por las noches, mirando las
estrellas, asombrado de la enormidad de los cielos. Y también me sorprendía
como el cuerpo humano estaba formado, el latir del corazón, el bombeo de los
pulmones sin mi ayuda. Y desde siempre supe que tenía que haber un creador responsable
de todo esto.
Pero luego entré en mi
adolescencia, era más fácil sucumbir en la presión de los pares, y perdí el interés
por la Divinidad y en su lugar, dediqué mi tiempo al alcohol, sexo y los
inmaduros juegos de un joven hombre creciendo en los Estados Unidos de América.
Haciéndome adulto, mis obsesiones por el dinero, el poder, un mejor hogar, un
auto más rápido, una mujer
mas atractiva - todas búsquedas superficiales.
Viví de este modo por muchos
años, perdiendo lentamente el control de mi vida, pensando que buscaba la
felicidad cuando todo lo que obtenía era más depresión, más confusión, y más y más
caos en mi vida.
Al mismo tiempo, mi vida de
pronto cayó y me quebré. Mi respuesta inmediata fue dirigirme a Dios, y
habiendo crecido en una familia católica, recurrí a al iglesia. Me había
divorciado y vuelto a casar, y descubrí que la iglesia católica no me aceptaba.
Herido y enojado, pero también con la noción de que necesitaba un orden espiritual
en mi vida, me convertí al budismo.
La secta budista con la cual
me relacioné seguía la tradición tibetana, donde la importancia se coloca en
ganar fortalecimientos, que son básicamente bendiciones de varios budas. En algún
punto me di cuenta de que no era lo mejor para mi, ir por la vida ganando
fortalecimientos, desarrollando rituales. De repente, me di cuenta de que una
de las últimas palabras que dijo el buda antes de morir fue que no lo adoraran.
Esta práctica se BASABA en adorar no solo “al” Buda, sino también a otros
Budas. Me desanimé bastante y volví a mis antiguos placeres por el alcohol y
otros placeres prohibidos. Y otra vez, me deprimí, pero esta vez con efectos
emocionales que se comenzaron a manifestar de modos muy temerosos y
destructivos.
Cuando era joven, me gustaba
mucho la música de Cat Stevens (ahora Yusuf Islam). Cuando escuché que había
abrazado el Islam, estaba en la Armada de los Estados Unidos en ese momento
durante la “crisis de rehenes” en Irán. Por lo tanto, inmediatamente concluí
que Cat Stevens se había vuelto un terrorista, y sostuve esta creencia por
muchos años.
Unos meses atrás, escuché que
iba a ser entrevistado por TV, entonces quería escuchar acerca de este loco que
había dejado una gran vida para convertirse en un terrorista. Bien, no es
necesario decir que, la entrevista me derribó, porque ciertamente no era un
terrorista, sino un pacifista, articulado hombre que irradiaba amor, paciencia
e inteligencia. Al día siguiente, comencé a investigar acerca del Islam en
Internet. Encontré una charla en Audio de Khaled Yasin, y bien, esta charla
realmente me elevó.
La primera de Khaled es la
que realmente lo logró, pero las otras dos de Yusef (Cat Stevens) (que habla
de aquellos que no crecimos en la sociedad musulmana). Todo tenia SENTIDO, ¡la
existencia de Dios era tan SIMPLE! ¿Cómo podía haber sido tan estúpido todo
este tiempo?
Bien, mientras más aprendía,
más me convencía de que este era realmente el camino que estaba buscando.
Contenía la disciplina – física, mental y espiritual – que lleva a la verdadera
paz y felicidad. Pero lo más importante, contiene el camino hacia Dios.
Pronunciar mi testimonio islámico de fe (Shahada) fue una experiencia de PURIFICACIÓN,
y desde ese momento, solo he llorado, y llorado y llorado. ¡Que hermosura!
He recibido tanta calidez y
bienvenida de todos los musulmanes hermanos y hermanas de alrededor del mundo;
me reconforta saber, que a pesar de la adversidad o el pasado, estoy
literalmente rodeado por mi familia musulmana que nunca me abandonará siempre y
cuando sea musulmán. Jamás ningún otro grupo de personas me ha tratado de esta
manera.
Todavía tengo un largo y
arduo camino por recorrer. Aceptar la realidad del Islam es la parte más fácil,
caminar por el Camino Correcto es la parte mas dura, especialmente una vez que
uno se ha formado y establecido en la sociedad de los no creyentes. Pero le
rezo a Dios todos lo días por fuerza y orientación, y me lo tomo día a día,
tratando de mejorar en el Islam de a poco cada día.
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