Una Doctrina Formal
toma forma
Cuando la controversia sobre el asunto de la Trinidad estalló en el 318 después de Cristo entre los dos hombres de iglesia, el diácono Arrio
y el obispo de Alejandría, el emperador Constantino se involucró en la polémica.
Aunque el dogma cristiano era un completo misterio para
él, Constantino se dio cuenta de que una iglesia unificada era necesaria para
un reino fuerte. Cuando la negociación falló en resolver la disputa,
Constantino convocó al primer concilio ecuménico en la historia de la Iglesia para resolver el asunto de una vez y para siempre.
Seis semanas después, 300 obispos se reunieron en Nicea
en el 325 después de Cristo, donde la doctrina de la Trinidad resultó impuesta. El Dios de la cristiandad era ahora visto como tres esencias o
naturalezas, en la forma del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
la iglesia se pone firme
El asunto estaba lejos de ser resuelto a pesar de las
grandes esperanzas que Constantino puso en ello. Arrio y el nuevo obispo de
Alejandría, un hombre llamado Atanasio, comenzaron a discutir sobre el asunto aun
cuando habían firmado el Credo Niceno; el ‘Arrianismo’ se convirtió a partir de
entonces en una palabra para catalogar a cualquiera que no adscribiera a la
doctrina de la Trinidad.
No fue sino hasta el 451, en el Concilio de Calcedonia
que, con la aprobación del Papa, el Credo de Nicea/Constantinopla se instauró como
una autoridad. El debate sobre el asunto ya no fue tolerado; hablar en contra
de la Trinidad era ahora considerado una blasfemia que era castigada con penas
que iban desde la mutilación hasta la muerte. La cristiandad ahora se volvería
contra los cristianos, mutilando y asesinando a miles a causa de una diferencia
de opinión.
El debate continúa
Los castigos brutales e incluso la muerte, no detuvieron
la controversia sobre la doctrina de la Trinidad, que aún continúa hoy en día.
La mayoría de los cristianos, cuando se les pide que
expliquen esta doctrina fundamental de su fe, no pueden ofrecer una respuesta
mejor que: “Creo en esto porque me dijeron que tenía que hacerlo”. Llaman a
esto un “misterio de fe”; sin embargo, la Biblia dice en 1 Corintios
“Pues Dios no es Dios de confusión …”.
La denominación unitaria del cristianismo mantuvo vivas
las enseñanzas de Arrio al decir que Dios es uno; ellos no creen en la Trinidad. Como resultado, el grueso de los cristianos los aborrecen, y el Concilio Nacional
de Iglesias se ha rehusado a admitirlos. En el unitarismo, se mantiene viva la
esperanza de que los cristianos vuelvan algún día a las enseñanzas originales
de Jesús:
“…Al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás”
(Lucas 4:8).
El Islam y el asunto de la Trinidad
Mientras el cristianismo puede tener problemas
definiendo la esencia de Dios, este no es el caso del Islam:
“Son incrédulos quienes dicen: Allah es parte de una trinidad.
No hay más que una sola divinidad”. (Corán 5:73)
Vale la pena notar que las biblias en lengua árabe
utilizan la palabra “Allah” para mencionar a Dios.
Suzanne Hanif, en su libro What Everyone Should Know
About Islam and Muslims (Lo que toda persona debería saber acerca del Islam
y los musulmanes), expresa con total claridad el asunto cuando dice:
“Pero Dios no es como una torta o una manzana que puede
ser dividida en tercios que forman un todo; si Dios es tres personas o posee
tres partes, entonces seguramente no es un solo Dios, no es Único ni Singular,
no es el ser Indivisible en que la cristiandad dice creer…”.
Mirándolo desde otro ángulo, la Trinidad designa a Dios como tres entidades separadas, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.
Si Dios es el padre y también el hijo, Él debe entonces ser el padre de Sí
mismo, porque Él es Su propio hijo. Esto no es precisamente lógico.
El cristianismo afirma ser una religión monoteísta. Sin
embargo, el monoteísmo tiene una creencia fundamental: que Dios es UNO. La
doctrina cristiana de la Trinidad –que sostiene que Dios es tres-en-uno– es
vista en el Islam como una forma de politeísmo. Los cristianos no veneran a un
solo Dios, veneran a tres.
De cualquier forma, esta es una acusación que los
cristianos no se toman a la ligera. Ellos, a su vez, acusan a los musulmanes de
no comprender qué es la Trinidad, señalando que el Corán define, erróneamente,
a la Trinidad diciendo que Allah es el Padre, Jesús el Hijo, y María la madre. La
veneración de María ha sido una invención de la Iglesia Católica desde el 431 después de Cristo, cuando se le dio el título de “Madre de
Dios” en el Concilio de Éfeso. Un análisis más cuidadoso de los versos
coránicos citados más a menudo por los cristianos para apoyar su acusación
muestra que la supuesta designación de María, por el Corán, como miembro de una
Trinidad, simplemente no es cierta.
Mientras el Corán condena tanto el trinitarismo (versos
4:171 y 5:73) como
el culto a Jesús y a su madre María (verso 5:116),
en ninguna parte del Corán se puede identificar a los componentes de la
Trinidad cristiana. La postura del Corán es que QUIÉN o QUÉ comprende esta
doctrina no es importante; lo importante es que la noción misma de la Trinidad es una afrenta contra el concepto de Unicidad de Dios.
En conclusión, vemos que la doctrina de la Trinidad es un concepto enteramente concebido por el hombre; no hay ninguna convalidación al
respecto por parte de Dios, simplemente porque la sola idea de una Trinidad de
seres divinos no tiene lugar en el monoteísmo. En el Corán, la Revelación final de Dios para la humanidad, encontramos Su posición completamente clara,
afirmada en muchos elocuentes pasajes:
“...sólo debéis adorar a Allah, vuestra única divinidad. Quien
anhele la comparecencia ante su Señor que realice obras piadosas y que no adore
a nadie más que a Él”. (Corán 18:110)
“..No atribuyáis copartícipes a Allah porque seréis arrojados
en el Infierno, condenados y humillados”. (Corán 17:39)
Porque, como Dios nos dice una y otra vez en un Mensaje
que resuena como un eco a través de todas Sus escrituras reveladas:
“…Yo soy vuestro Señor. ¡Adoradme sólo a Mí!…”. (Corán 21:92)
|