La Shahaadah
El shiísmo difiere del Islam en el
primer y más importante pilar del Islam y de la fe, llamado la Shahaadah, el testimonio que se da al aceptar su fe en el Islam, en que nadie merece
ser adorado excepto Dios, y que Muhámmad es Su siervo y mensajero (laa iláaha
íll-Alláh, Muhámmad rasul alláh). Este testimonio es el aspecto más
importante del Islam, y toda la religión se basa en ello, y expresa este
monoteísmo total y único en la creencia en Dios. Es tan importante, que el
profeta imploró a su tío, que se encontraba en su lecho de muerte, para que
dijera:
“¡Oh tío! Di
‘laa iláaha íll-Alláh,’ una frase por la cual imploraré en tu nombre
frente a Dios”. (Sahih al-Bujari)
Su tío no dio este testimonio por miedo
a lo que dirían sus correligionarios, acerca de cambiar la religión de sus
antepasados ante la inminencia de la muerte.
El punto es que esta frase y lo que
conlleva es tan importante que el Profeta informó que es la llave para alcanzar
el Paraíso:
“Quien diga La iláaha íll-Alláh
y luego muera, ingresará al Paraíso”. (Sahih al-Bujari)
Los shiítas, sin embargo, poseen un
‘testimonio de fe’ diferente. Ellos no sólo niegan su significado, como se
muestra en los artículos anteriores, al asociar a otros con Dios, sino que
también han sumado ciertos principios que no se encuentran en los textos
auténticos. Su shahaadah comprende la declaración: “Nadie merece ser
adorado excepto Dios, Muhámmad es Su siervo y mensajero y ‘Ali es Su amado y
elegido, y sucesor del Profeta”.
Esto es causa del extremismo que tienen
por el primo del profeta Muhámmad, ‘Ali, de quien dicen que provienen. Los shiítas
claman que la sucesión de ‘Ali se menciona en todas las escrituras reveladas a
los profetas anteriores. Dicen que todos serán cuestionados acerca de la sucesión de ‘Ali
en el Día del Juicio, y que si alguien cree algo diferente, será considerado politeísta. Aunque ‘Ali fue conocido como uno de los más piadosos compañeros
del Profeta, no hay ninguna narración en la cual el Profeta mencione a su
sucesor. En realidad hasta cuando vemos los primeros trabajos de los shiítas,
ellos mismos le atribuyen esta creencia a Abdullah ibn Saba’, un hipócrita
que se hizo pasar por musulmán y confabuló en contra del Califa Uzmán, quien
también dijo que ‘Ali era el mismo Dios. De este modo, queda claro que estas creencias son innovaciones
nunca mencionadas por el Profeta Muhámmad, que Dios le de paz.
La creencia en las Escrituras
Dios menciona en el Corán que reveló
las Escrituras a los Profetas, quienes las enseñaron y recitaron a su gente.
Algunos de estos Profetas y estas Escrituras se mencionan en el Sagrado Corán:
"Decid: Creemos en Allah y en lo que nos
fue revelado, en lo que se le reveló a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob y
las doce tribus [descendientes de los hijos de Jacob], y lo que se le reveló a
Moisés, a Jesús y a los Profetas. No discriminamos entre ellos, y nos sometemos
a Él". (Corán 2:136)
“Él te reveló el Libro con la Verdad,
corroborando los mensajes anteriores; y reveló antes también la Toráh y el
Evangelio.” (Corán 3:3)
Los Profetas recibieron la revelación a
lo largo de la historia de la humanidad, pero debido al hecho de que Muhámmad,
que Dios le de paz, fue el último profeta, no habrá más escrituras reveladas
después del Corán. Los shiítas, sin embargo, creen que una escritura fue
revelada después del Corán, antes de la muerte del Profeta, a la que llaman ‘Lápida
de Fátima’. Ellos dicen que, en ella se encontraban los nombres de aquellos
que serían los Imames en el futuro.
Los shiítas inventaron estas ideas
porque no pudieron encontrar ningún versículo en el Corán que pudiesen utilizar
para defender su posición. Por eso terminaron cuestionando la autenticidad del
Corán diciendo que no había sido preservado, y que el Corán que tenemos en la actualidad está incompleto, y que
la versión completa está con su Imam número 12 que se ha escondido desde
hace 900 años en una ‘cueva’. Según ellos cuando éste salga de su cueva, traerá
consigo la versión completa. Esto, debe aclararse,
se opone directamente a las enseñanzas del Islam. Dios afirma claramente que el
Corán está bajo la protección directa de Dios:
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“El Capítulo de la Sucesión”. Traducción al
persa.
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“Ciertamente Nosotros hemos revelado el Corán
y somos Nosotros sus custodios” (Corán 15:9)
Los shiítas afirman que el Corán
existente debe haber sido alterado, ya que no hay referencia a ninguna de sus erradas
creencias en él. Uno de los primeros en afirmar este punto de vista
explícitamente fue Mirza Hussein Muhámmad Taqiy an-Nurí at-Tabrasi (d.
1320 DH) en su libro El veredicto final sobre la distorsión del libro del
Señor de los Señores.
Los shiítas se convirtieron en
extremistas en sus creencias, y hasta intentaron insertar capítulos en el Corán
acerca de ‘Ali, (que Dios esté satisfecho de él), ya que no pudieron encontrar ningún
texto claro al respecto. Uno de ellos es lo que llaman “El Capítulo de la
Sucesión”.
La
creencia en los Profetas
Como se mencionara anteriormente, el
Islam enseña que los Profetas eran lo mejor de la humanidad, elegidos por Dios
por sus excelentes cualidades, para predicar el mensaje de Dios a la humanidad.
Dios dice en el Corán:
“Dios elige a algunos Ángeles y hombres como
enviados. En verdad, Allah es Omnioyente, Omnividente” (Corán 22:75)
Los Profetas fueron los mejores seres humanos,
ejemplos vivientes para imitar:
“No hemos enviado a ningún Mensajero sino
para que sea obedecido con el permiso de Dios”. (Corán 4:64)
Los shiítas, sin embargo, creen que sus
Imames son mejores que los profetas, y algunos profetas fueron altamente apreciados solamente gracias a
su amor por los Imames.
Si se tuvieran que mencionar todas las
creencias de los shiítas en las cuales se han opuesto a las enseñanzas originales
del Islam, definitivamente se necesitarían varios volúmenes. Debería quedar
claro sin embargo, en este corto artículo, que las creencias sostenidas por el shiísmo
no se basan en ninguna de las enseñanzas del Islam, sino que son una
conglomeración de creencias ajenas al Islam, todas ellas provenientes de puntos
de vista extremistas acerca del liderazgo de ciertos candidatos, conocidos como
sus Imames. Una religión que enseña a adorar a Dios solamente y a vivir
una vida enseñada por los profetas de Dios, un mensaje predicado por todos los
profetas, se ha convertido para ellos en una vida y existencia solamente basada
en el amor hacia ‘Ali y a afirmar el liderazgo de sus Imames, luchando
por conseguir maneras para encajar en los textos islámicos, inventando,
interpolando o tergiversando. Dios crea a los seres, los profetas son enviados
y las escrituras, reveladas, todo con el propósito de la sucesión de ‘Ali y los
Imanes. Incluso afirman que el Día del Juicio Final serán sus Imames
y no Dios, quienes juzgarán a las personas. No hay que sorprenderse, entonces, sobre cuál será la base para
ingresar al Paraíso o al Infierno de acuerdo al shiísmo.
Una religión basada en el supuesto amor
por la familia del Profeta Muhámmad, que Dios le de paz, ha terminado siendo un
conjunto de creencias que contradicen la esencia del mensaje brindado por él.
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