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Antes que nada, me gustaría
comenzar diciendo que esta historia verdadera no es por mi propia fama o
admiración, sino por la causa de mi Señor y tu Señor, Dios. Todas las alabanzas
se deben a Dios, el Señor de los mundos, el Generoso, el Misericordioso,
Soberano del día del Juicio Final. Me gustaría repetirles algo que escuché: un viaje
de cientos de millas ha comenzado con el primer paso, y este es el primer paso
de mi viaje.
Mi nombre es Malik Mohammed
Hassan, y hace poco que me he convertido al Islam. Cuando estaba en la escuela
primaria, me topé con el Islam al leer el libro Raíces de Alex Haley. Me
enseñó un poco acerca del fuerte deseo que poseen los musulmanes, incluso yo. También
me topé con Allah. Nunca había escuchado nada acerca de Allah en su forma real
hasta que leí este libro, y fue muy curioso. Luego comencé a leer acerca de la Nación del Islam (específicamente acerca de Malcolm X), y me fascinó la devoción que tenía ante
Dios, especialmente después de dejar la Nación del Islam. Leer acerca de Malcolm me hizo pensar en Dios quien (como de costumbre) no tenía ninguna limitación… física
y, siendo una persona totalmente ciega, me relacioné con esas personas: las personas a las que Malcolm y Haley se referían como musulmanes. Continué leyendo lo que
pude sobre el Islam, que no fue tanto como podría haber sido. Mi material de lectura
era muy limitado, porque como ya he dicho, soy una persona totalmente ciega, y
el material disponible acerca del Islam en Braile o en audio era muy escaso y muy
general. Creo que era porque el material al que yo tenía acceso no había sido
escrito por musulmanes, y mostraban lo más oscuro del Islam. Creo que la mayoría
de la literatura escrita por cristianos y no musulmanes acerca del Islam tiende
a hacer eso todo el tiempo. Tampoco sabía que había musulmanes en Halifak, por
lo tanto, no conocía a ninguno. Tampoco conocía la asociación islámica local
hasta que me convertí en musulmán.
Por lo tanto, leí lo que pude
hasta mi primer año en la escuela secundaria, en el mes de mayo, en 1996,
cuando recibí una llamada ofreciéndome la participación en un campamento para
personas ciegas y visualmente imposibilitadas, conocido en Canadá como Score.
Acepté y les envié una hoja de vida, y gracias a Dios, me aceptaron para
trabajar.
Al principio, realmente no quería
ir, pero algo me decía que sería una buena idea ir. Entonces, el 30 de Junio de
1996 abordé un avión de Nueva Escocia hasta Toronto y realicé mi último viaje
como no musulmán; solo que todavía no lo sabía.
Llegué a Toronto, y todo fue
bastante normal al principio… fue el segundo día cuando comenzó el viaje de
cientos de millas.
Llegué un domingo, y al próximo
día conocí a una persona que utilizó su poder divino para ayudarme en el
hermoso camino de la religión del Islam. Conocí a una hermana llamada [xxxx], y
si lee esto, espero que no se enoje al ver su nombre.
Cuando la conocí, quise hablar
con ella inmediatamente porque me gustó su nombre. Le pregunte de que origen
era su nombre y me dijo que era árabe; entonces le pregunté si era musulmana y
me respondió que si. Inmediatamente comencé a contarle lo que ya sabía del
Islam, que duró unos diez segundos. Comencé a hacerle preguntas y también le pedí
que me enseñara acerca del Islam.
Un incidente particular que me
viene a la mente es cuando todos los trabajadores del campamento fueron a un
juego de baseball, y la hermana comenzó a hablarme del Islam y se perdió casi
todo el juego.
Bien, de todos modos, hablamos
unos tres, tal vez cuatro días acerca del Islam, y el 5 de Julio, si mi memoria
no me falla, me convertí en musulmán. Mi vida ha sido totalmente diferente
desde entonces. Percibo las cosas de un modo diferente y finalmente siento que
pertenezco a una familia. Todos los musulmanes son hermanos y hermanas en el Islam por lo que debo tener aproximadamente unos 1.2 mil millones de hermanos y hermanas de los cuales me enorgullezco ser parte. Finalmente sé lo que se siente ser humilde y adorar
a un Dios imperceptible a los cinco sentidos.
Para todo no-musulmán que lea
esto, solo piensen en esto. Es bueno aprender, pero nunca sabes cuando serás
probado, y si no te encuentras en la clase en el momento del examen final, sin
importar cuanto sepas, nunca recibirás ningún crédito. Por lo tanto he dicho,
es bueno aprender, pero si quieres recibir los créditos, apúntate a la clase.
En otras palabras, declarar la Shahadah (testimonio de fe) y dejar que Dios te
enseñe todo lo que necesitas saber. Créeme la recompensa vale la pena. Se podría
decir que la recompensa es literalmente el cielo.
Si sale algo bueno de esta
historia todo es gracias a Dios; solo los errores son míos. Me gustaría
mencionar un dicho del Profeta Muhammad que tuvo un gran efecto en mí:
“Adora
a Dios como si lo vieras y a pesar de que no lo ves, sabe que Él si te ve a
ti”. (Sahih Muslim)
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