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La creencia en las escrituras reveladas por Dios es el tercer artículo
de la fe islámica.
Podemos identificar cuatro razones
principales para la revelación de las escrituras:
(1) La escritura revelada a un
profeta es un punto de referencia para aprender la religión y las obligaciones
ante Dios y el prójimo. Dios se revela a la humanidad y explica el propósito
de la creación a través de las escrituras reveladas.
(2) Al utilizarlo como referencia se
pueden solucionar las discusiones y diferencias por temas de creencia, práctica
religiosa o de índole social.
(3) Las escrituras están para
mantener la religión a salvo de la corrupción y el deterioro, al menos por
algún tiempo después de la muerte del profeta al que fueron reveladas. En el
presente, el Corán revelado a nuestro Profeta Muhámmad, que la paz de Dios sea
con él, es la única escritura que se mantiene libre de toda tergiversación y
cambio.
(4) Es la prueba de Dios a los seres
humanos.
El musulmán cree firmemente en que los
libros divinos fueron realmente revelados por Dios a Sus profetas para guiar a
la humanidad. El Corán no es la única palabra de Dios, ya que Dios también
habló a los profetas anteriores a Muhámmad.
“…Y a Moisés Dios le habló directamente.” (Corán
4:164)
Dios describe a los verdaderos creyentes
como aquellos que:
“…Creen en lo que te ha
sido revelado [¡Oh, Muhámmad!] y en lo que fue revelado anteriormente….” (Corán 2:4)
El mensaje central de todas las
escrituras es adorar sólo y únicamente a Dios.
“Y por cierto que a
todos los Mensajeros que envié antes de ti [¡Oh, Muhámmad!] les revelé que no
existe más divinidad que Yo, [y les ordené:] ¡Adoradme sólo a Mí!” (Corán 21:25)
El Islam es la más completa de las
revelaciones sagradas en el presente.
Los musulmanes creemos en las siguientes escrituras:
(i) El Corán, revelado al Profeta Muhámmad.
(ii) La Toráh (Tawrah en
árabe) revelada al Profeta Moisés (algo diferente al Antiguo Testamento que podemos
encontrar en la actualidad).
(iii) El Evangelio (Inyil en
árabe) revelado al Profeta Jesús (diferente al Nuevo Testamento que se lee en
las iglesias actualmente).
(iv) Los Salmos (Zabur en
árabe) de David.
(v) Los Pergaminos (Suhuf en
árabe) de Moisés y Abraham.
Tercero, los musulmanes creemos en lo que
es verdadero en ellos y no ha sido alterado o deliberadamente inventado.
Cuarto, el Islam afirma que Dios reveló el
Corán como testigo de las previas escrituras y como confirmación de ellas,
porque dice:
“Te hemos revelado [a ti, ¡Oh Muhámmad!] el
Libro con la Verdad [El Corán], que corrobora y mantiene vigente lo que ya
había en los Libros revelados.” (Corán 5:48)
Es decir que el Corán confirma lo que es
verdad en las escrituras previas y rechaza cualquier alteración y cambio que
hayan realizado las manos humanas.
Las Escrituras Originales y la Biblia
Debemos distinguir entre dos asuntos: las
versiones originales de la Toráh, del Evangelio y de los Salmos, y la Biblia de la actualidad. Los originales fueron revelaciones de Dios, pero la Biblia actual no contiene la escritura original exacta.
No existe ninguna escritura divina hoy en
día en la lengua original en que fue revelada, excepto el Sagrado Corán. La Biblia no fue revelada en español. Los diferentes libros de la Biblia en la actualidad son traducción de traducción y de la cual existen diferentes versiones.
Estas traducciones múltiples fueron hechas por personas cuyo conocimiento u
honestidad no es conocida. Como resultado, algunas biblias son más largas que otras y tienen contradicciones e inconsistencias
internas. No existen originales. El Corán, por el contrario, es la única
escritura que existe hoy en día con su lenguaje y palabras originales. Ninguna
letra del Corán ha sido cambiada desde su revelación. Es consistente
internamente, sin ninguna contradicción. Es en la actualidad tal como fue revelada
1400 años atrás, transmitida por una sólida tradición de memorización y
escritura. A diferencia de otros textos sagrados, el Corán en su totalidad ha
sido memorizado por casi todos los eruditos islámicos y cientos de miles de
musulmanes generación tras generaci
Las escrituras previas consisten en:
(i) Historias de la creación del hombre
y antiguas naciones, profecías de lo que vendrá como signos del Día del Juicio,
apariciones de nuevos profetas, y otras noticias.
Las
historias, profecías y noticias en la Biblia que se leen en las iglesias y las
sinagogas en la actualidad son parte verdad y parte mentira. Estos libros
consisten en algunos fragmentos traducidos de las escrituras originales,
reveladas por Dios, palabras de algunos profetas, mezcladas con explicaciones
de sus eruditos, errores de escritura, maliciosas inserciones y eliminaciones.
El Corán, nos ayuda a dilucidar la mentira de la verdad. Para un musulmán, es
el criterio para juzgar y distinguir la verdad de la falsedad de las historias.
Por ejemplo, la Biblia todavía contiene claros pasajes que afirman la unicidad de
Dios. También, pueden encontrarse algunas profecías con respecto al profeta
Muhámmad en la Biblia.
Sin embargo, hay pasajes, hasta libros enteros, que se admite son escrituras
de seres humanos.
(ii) La ley y las sentencias, lo permitido
y lo prohibido, como la Ley de Moisés.
Si adoptamos
la ley, lo legal y lo prohibido, que contiene el libro anterior que no ha
sufrido alteración alguna, el Corán todavía contiene esas sentencias, que cancelan
la ley anterior que era ideal para ese tiempo y no es aplicable para el
presente. Por ejemplo, las leyes antiguas pertenecientes a las asambleas,
rituales de plegarias, ayuno, herencia, casamiento y divorcio han sido canceladas
o, en algunos casos, reafirmadas por la Ley Islámica.
El Sagrado Corán
El Corán es diferente a las demás
escrituras en los siguientes aspectos:
(1) El Corán es milagroso porque es
inimitable. Nada similar a él puede producirse por los seres humanos.
(2) Después del Corán, ninguna otra
escritura será revelada por Dios. Ya que el Profeta Muhámmad es el último profeta,
por lo tanto el Corán es la última escritura.
(3) Dios prometió proteger al Corán
de toda alteración, para salvaguardarlo de la corrupción y preservarlo. Por
otro lado, las escrituras previas no eran definitivas y por eso sufrieron
alteraciones y distorsiones, y ya no son iguales a sus revelaciones originales.
(4) El Corán, por un lado, confirma
las escrituras anteriores, y por el otro es testigo de su veracidad o falsedad.
(5) El Corán las abroga, abroga las
sentencias de las escrituras previas y las hace inaplicables. La Ley de las escrituras antiguas ya no es aplicable; las sentencias anteriores han sido
canceladas con la Ley del Islam.
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