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“Por cierto que he creado a los genios y a
los hombres para que Me adoren”. (Corán 51:56)
La religión del Islam es una forma de
vida holística. No se separa en áreas física, emocional y espiritual, sino que
enseña que todos los aspectos de la vida se combinan para cumplir un único
propósito. ¿Cuál es ese propósito?, y, ¿es posible entender el significado de
la vida? ¡Sí, así es! El Islam deja muy claro que el propósito de la vida es
adorar a nuestro Creador, el Único Dios Verdadero. Lo que le da sentido a
nuestra existencia es entender que todas nuestras acciones, sin importar qué
tan grandes o triviales sean, se pueden convertir fácilmente en formas de
adoración. Todos los actos realizados en nuestra vida diaria, pueden ser
elevados al estatus de adoración con sólo recordar alabar a Dios y buscar Su
complacencia.
El Islam hace fácil el recuerdo
dándonos pautas. Nos enseña, en una forma suave y moderada, que la vida es
adoración, y que la adoración es el sentido de la vida. Con este fin, incluso
comer tiene una etiqueta que eleva su estatus de lo mundano a la adoración. La
comida juega un papel significativo en nuestras vidas diarias. Dedicamos mucho
tiempo, esfuerzo y dinero en comprar, cocinar y comer, de modo que tiene
sentido convertir estos actos mundanos en actos de adoración dignos de
recompensa. Los dichos del Profeta Muhammad están llenos de pautas y recomendaciones
que hacen de comer un acto recompensable.
La higiene es una parte importante del
Islam. El musulmán no sólo debe purificarse antes de volverse hacia Dios en
oración, sino que debe prestar atención a la higiene de su cuerpo y de su
entorno todo el tiempo. El Profeta Muhammad, que la misericordia y las
bendiciones de Dios sean con él, nos recordó que nuestro cuerpo tiene ciertos
derechos, y uno de estos derechos es que lo mantengamos limpio. Nuestros
cuerpos son un préstamo que nos hace Dios, y vivir en condiciones insalubres
causa enfermedad y mala salud. Por lo tanto, antes de preparar la comida es
importante estar seguros de que los alimentos, el área de preparación de los
mismos y las manos que los tocarán, estén limpios.
Los musulmanes comienzan cada tarea o
acción mencionando el nombre de Dios, y comer no es una excepción. El Profeta Muhammad,
que la misericordia y las bendiciones de Dios sean con él, dijo:
“Cuando cualquiera de ustedes
coma, debe mencionar el nombre de Dios. Si olvida mencionar el nombre de Dios
al comienzo, debe decir: ‘Empiezo en el nombre de Dios, desde el principio
hasta el final (de la comida)’”.
Es importante recordar que el Islam es
una forma de vida moderada, no hay que excederse ni privarse de la deliciosa
comida que Dios nos provee. Las directrices islámicas en relación a los
alimentos, se nos enseñan principalmente en los dichos del Profeta Muhammad.
Comer con la mano derecha es una de
aquellas directrices y es obligatorio para todo musulmán, a menos que tenga una
excusa, como enfermedad o lesión. La mano izquierda se suele utilizar para
limpiar el cuerpo de suciedad e impurezas, mientras que la mano derecha se
utiliza para comer, pasar objetos de una persona a otra, y para estrechar las
manos. El Profeta Muhammad advirtió también a sus Compañeros que Satanás come
con su mano izquierda, y que los creyentes deben desvincularse de cualquier
cosa que asemeje a Satanás.
Uno de los Compañeros del Profeta Muhammad,
Omar ibn Abi Salamah, relató también una historia sobre la etiqueta en el
comer. Dijo:
“Cuando era un muchacho al
cuidado del Mensajero de Dios, mi mano solía pasearse por todo el plato (de
comida). El Mensajero de Dios me dijo: ‘Oh, muchacho, di Bismillah (comienzo
en el nombre de Dios), come con tu mano derecha, y come de lo que tienes
directamente frente a ti’”.
En situaciones en las que todo el mundo
está comiendo de platos comunitarios o donde se sirven a sí mismos, tomar la
comida que está directamente frente a uno se considera de buenos modales. Alcanzar
por encima de otros o buscar las piezas de comida más sabrosas, puede incomodar
a los demás o hacernos parecer ingratos o codiciosos. Parte de la etiqueta de
comer incluye comer con moderación y no excederse, sin importar cuán apetitosa
esté la comida.
El Profeta Muhammad nos recordó que
mantener el cuerpo liviano y saludable es mejor que tener exceso de peso y ser
perezoso e inactivo. Dijo:
“Un hombre no llena una vasija
peor que su estómago. Es suficiente para el hijo de Adán comer lo necesario
para mantenerse vivo. Pero si hace más que eso, entonces que un tercio de su
estómago se llene de comida, un tercio de bebida, y un tercio de aire”.
Hay muchas pautas relacionadas con la
etiqueta de comer. Sin embargo, no importa qué tan intrascendente parezca una
acción, tratar a los demás con respeto y pensar sobre cómo nuestras acciones
agradan o desagradan a Dios, convierte el comer en adoración. Era parte de las
costumbres del Profeta Muhammad mostrar respeto hacia los invitados,
ofreciéndoles la mejor comida y entregándosela de forma puntual. El invitado
está en capacidad de responder apresurándose a probar y alabar la comida,
orando y pidiendo bendiciones por el anfitrión. El compañero del Profeta Muhammad,
Anas, dijo que Sa’d ibn Ubada trajo una vez un poco de pan y aceite al Profeta,
quien respondió diciendo:
“Que los ayunantes rompan el
ayuno contigo, que los justos coman tu comida, y que los ángeles envíen
bendiciones sobre ti”.
Si bien forma parte de los buenos
modales el pedir bendiciones para tu anfitrión, el Profeta Muhammad dejó claro
a sus seguidores que la comida que Dios provee está llena de Sus bendiciones.
Él nos enseñó a ser agradecidos. El Profeta Muhammad nos aconsejó recoger las
migas y trozos de comida que caigan en el piso, para estar seguros de no perder
ninguna bendición ni dejarle comida a Satanás.
Finalmente, la etiqueta de comer
incluye comer con un grupo en lugar de hacerlo solo, compartir las bondades que
Dios provee, comer con tres dedos, lamer los restos de comida de los dedos, no
reclinarse mientras se está comiendo, y abstenerse de escupir o sonarse la
nariz mientras se come. También es parte de los buenos modales islámicos alabar
la comida. Está mal criticar la comida, es mejor abstenerse de comer cualquier
cosa que no le guste.
Poner atención a la etiqueta respecto a
comer permite a los creyentes ganar bendiciones y recompensas con facilidad.
Dios nos ha proveído con comida deliciosa de todo tipo, carnes, granos, frutas
y vegetales, y dijo:
“Comed y bebed con mesura, porque Allah no
ama a los inmoderados”. (Corán 7:31)
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