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“Juro por el cielo y lo que devuelve”
(Corán 86:11)
“Él hizo de la Tierra un lugar habitable para
vosotros y del cielo un techo, e hizo descender la lluvia del cielo con la que
hace brotar frutos para vuestro sustento…” (Corán 2:22)
En el primer versículo Dios jura por el
cielo y su función de ‘devolver’ sin
especificar qué ‘devuelve’. En la doctrina islámica, un juramento divino
significa la magnitud de la importancia de una relación especial hacia el
creador, y manifiesta Su majestuosidad y la suprema verdad de un modo especial.
El Segundo versículo describe el acto divino
que hizo del cielo un ‘techo’ para los habitantes de la tierra.
Veamos qué tiene para decir la ciencia
atmosférica moderna acerca del rol y funcionamiento del cielo.
La atmósfera es una palabra que denota al
aire rodeando la tierra, desde la tierra hasta donde comienza el espacio. La
atmósfera se compone de varias capas, cada una definida por diferentes fenómenos
que ocurren en dichas capas.

Esta imagen muestra el promedio de temperatura
de la atmósfera de la tierra. Las temperaturas en la atmósfera son muy
sensibles a la actividad solar y pueden variar desde 500°C a 1500°C. Fuente: Ventana al Universo (Windows to the Universe, (http://www.windows.ucar.edu)),
Corporación Universitaria para la Investigación Atmosférica (the University Corporation for Atmospheric Research (UCAR)).
©1995-1999, 2000 Regentes de la Universidad de Michigan; ©2000-04 Corporación
Universitaria para la Investigación Atmosférica.
La lluvia, por ejemplo, es ‘devuelta’ a
la tierra a través de las nubes en la atmósfera. Explicando el ciclo
hidrológico, la Enciclopedia británica escribe:
“El agua se evapora del medio ambiente
acuático y terrestre al calentarse por la energía solar. La cantidad de
evaporación y precipitación dependen de la energía solar, así como también los
patrones de circulación de humedad en el aire y corrientes en el océano. La
evaporación se concentra sobre los océanos, y este vapor de agua es
transportado por el viento hasta la tierra, donde es ‘devuelto’ a la tierra a
través de la precipitación.”
No sólo la atmósfera devuelve lo que se
encontraba en la superficie de nuevo a la superficie, sino que refleja en el
espacio lo que daña la flora y la fauna que sostienen la tierra, como el
excesivo calor radiante. En los 90, colaboraciones entre la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA), y el Instituto Japonés del Espacio y las ciencias
astronáuticas (ISAS) resultó en la Iniciativa científica internacional de física solar-terrestre (ISTP). Polar, Wind y Geotail son parte de esta
iniciativa, combinando recursos y comunidades científicas para obtener
investigaciones coordinadas, simultaneas del medio ambiente del espacio
solar-terrestre en un extenso periodo de tiempo. Ellos tienen una excelente
explicación acerca de cómo la atmósfera devuelve el calor solar al espacio.
Además de ‘devolver’ lluvia, calor y
ondas radiales, la atmósfera nos protege como un techo en nuestras cabezas al
filtrar rayos cósmicos mortales, poderosa radiación ultravioleta (UV) del Sol,
y hasta meteoritos en curso de coalición con la tierra.
La radiodifusión del Estado de Pensilvania
nos dice:
“Los rayos de sol que podemos ver
representan un grupo de rayos con visible longitud de ondas. Otras longitudes
de ondas emitidas por el sol incluyen los rayos X y la radiación ultravioleta.
Los rayos X y algunas ondas de rayos ultravioletas son absorbidos en las
alturas de la atmósfera de la Tierra. Calientan la fina capa de gas a altas
temperaturas. Las ondas de rayos ultravioletas son los rayos que pueden causar
las quemaduras del sol. La mayoría de las ondas de rayos ultravioletas son absorbidas
por una fina capa de gas cercana a la tierra llamada capa de ozono. Al absorber
los rayos ultravioletas mortales y rayos X, la atmósfera actúa como escudo
protector alrededor del planeta. Como una frazada blanca gigante, la atmósfera
también nos protege de los constantes bombardeos de los meteoritos, rocas y
basura que viaja a altas velocidades a través del sistema solar. Las estrellas fugaces
que vemos cayendo por la noche no son estrellas; son realmente meteoritos
ardiendo en nuestra atmósfera debido al extremo calor que toman al entrar en
contacto con la atmósfera.”

Esta es una imagen de las nubes de la estratosfera polar de la Tierra. Estas nubes están relacionadas con el agujero de Ozono en la Tierra. Fuente: Ventana al Universo (Windows to the Universe, (http://www.windows.ucar.edu)),
Corporación Universitaria para la Investigación Atmosférica (the University Corporation for Atmospheric Research (UCAR)).
©1995-1999, 2000. Regentes de la Universidad de Michigan; ©2000-04 Corporación
Universitaria para la Investigación Atmosférica.
La Enciclopedia
británica, describiendo el rol de la Estratosfera, nos comenta acerca de su rol protector al absorber la peligrosa radiación ultravioleta:
“En las altas regiones de la estratosfera,
la absorción de los rayos ultravioleta del sol rompen átomos de oxigeno con
moléculas O2 en el ozono (O3) crea la capa de ozono, que escuda la parte mas
baja de la exosfera de la dañina radiación de longitud de onda... Mas
preocupante, sin embargo, es el descubrimiento de una creciente depresión del
ozono sobre las latitudes templadas, en donde reside un gran porcentaje de la
población del mundo, que se ha descubierto como la causante de cáncer de piel.”
La atmósfera es la capa en la cual los
meteoros se queman al ingresar en la atmósfera terrestre. Imaginen una pelota viajando
a una velocidad de 50.000 kilómetros por hora. Así de grandes y veloces son los
meteoros. Cuando chocan con la atmósfera, los meteoros se calientan a más de
3000 grados Fahrenheit, y arden. Un meteoro comprime aire en su frente. El
aire se calienta, y calienta el meteoro.

Esta es una imagen que muestra la Tierra y su atmósfera. La mesosfera es el borde azul oscuro localizado en la cima de la
imagen bajo el color negro.
(Imagen cortesía de la NASA)
La Tierra se
rodea de un campo de fuerza magnética, una burbuja en el espacio llamada “la
magnetosfera” de miles de millas de ancho. La magnetosfera actúa como un escudo
que nos protege de las tormentas solares. Sin embargo, de acuerdo a nuevas
observaciones de imágenes de la nave espacial de la NASA y el grupo de satélites de la NASA/Agencia Espacial Europea, se desarrollan inmensas
grietas en la magnetosfera de la Tierra y permanecen abiertas por horas. Esto
permite que el viento solar emane y energice las tormentas espaciales.
Afortunadamente, estas grietas no exponen el viento solar a la superficie de la
tierra. Nuestra atmósfera nos protege, incluso cuando el campo magnético no lo
hace.

Una interpretación artística del satélite de IMAGEN de la NASA volando alrededor de una ‘grieta’ en el campo magnético de la Tierra.
¿Cómo es posible para un habitante del
desierto del siglo catorce describir el cielo de una manera tan precisa que
solamente los recientes descubrimientos científicos han confirmado? La única
manera es que haya recibido una revelación del Creador del Cielo.
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