¿Cuál
es la opinión del resto de su familia sobre usted?
Cuando volví a Estados Unidos,
mi madre ya se había enterado de mi conversión al Islam. Mi madre es una mujer
religiosa y muy educada. Cuando llegué a casa, me hizo una sola pregunta:
“¿Has tomado esta decisión de repente o es el resultado de haberlo pensado
larga y profundamente?”. Le respondí: “lo he decidido
después de pensar mucho sobre el tema”. Y déjeme
decirle que somos conocidos como una familia religiosa. Todo lo que poseemos es
gracias a las bendiciones de Dios.
¿Por qué entonces no habríamos de ser agradecidos con Él? Es por eso que
participamos activamente en las instituciones de caridad. Enviamos
medicamentos a los países pobres de África mediante un avión especial. Durante
la guerra de Bosnia, nuestro avión colaboró ayudando a las personas afectadas.
Somos sensibles a esas cosas porque hemos sido testigos de la pobreza extrema.
Vivíamos en una casa de apenas unos cuantos metros cuadrados.
¿Alguna vez tocó el tema del Islam
con su hermana, la cantante pop, Janet Jackson?
Al igual que con otros miembros
de mi familia, mi repentina conversión al Islam fue una gran sorpresa para ella.
Al comienzo, se preocupó. Lo único que pensaba era que los musulmanes son
polígamos, y de hecho pueden tener hasta cuatro esposas. Cuando le expliqué
este permiso otorgado por el Islam en referencia al estado de la sociedad
estadounidense actual, quedó satisfecha. Es un hecho que la promiscuidad y la
infidelidad son muy comunes en la sociedad occidental. A pesar de estar
casados, los hombres occidentales tienen relaciones extramatrimoniales. Esto
ha provocado un daño moral devastador en esa sociedad. El Islam protege la
estructura social de esta destrucción.
Según las enseñanzas islámicas,
si un hombre se ve atraído emocionalmente por una mujer, debe respetar esa relación y darle forma legal, de lo contrario
debe contentarse con sólo una esposa. Por otro lado, el Islam establece tantas
condiciones para el segundo matrimonio, que no creo que un musulmán común y
corriente pueda cumplirlas. Apenas el uno por ciento de los musulmanes del
mundo islámico tiene más de una esposa. En mi opinión, las mujeres de una
sociedad islámica son como una flor bien protegida que está segura de las
miradas lascivas. Mientras que, por el otro lado, la sociedad occidental
carece de la visión necesaria para apreciar esta sabiduría y filosofía.
¿Cuáles son sus sentimientos
espontáneos cuando mira la sociedad musulmana?
Para el interés mayor de la
humanidad, la sociedad islámica presenta el lugar más seguro en este planeta.
Veamos el ejemplo de las mujeres. Las mujeres estadounidenses se visten de tal
manera que tientan a los hombres incitándolos al acoso. Pero esto es algo
impensable en una sociedad islámica. Además, los pecados y vicios
prevalecientes han desfigurado la estructura moral de la sociedad occidental. Creo
que si queda un sitio donde aún se pueda ver la humanidad de las personas, no
puede ser otro que en una sociedad islámica. Ya llegará el momento en que el
mundo acepte esta realidad.
¿Cuál es su opinión sobre los medios
de comunicación en los Estados Unidos?
Los medios en mi país sufren de
contradicciones propias. Tomen el ejemplo de Hollywood. El estatus de un
artista aquí se mide según el modelo de coche que conduce, el tipo de
restaurante donde come, etc. Son los medios los que elevan el ego de las
personas. No consideran al artista como un ser humano. Pero conocí tantos
artistas en el Medio Oriente. Ninguno de ellos tenía esa arrogancia
desubicada.
Basta con ver la CNN, exageran
tanto algunas noticias que parece que nada más hubiera sucedido en el mundo. La
noticia de los incendios forestales en la Florida recibió una cobertura tan
amplia, que daba la impresión de que todo el mundo se estuviese incendiando. Pero
en realidad no fue más que una pequeña zona afectada por los incendios.
Estuve en África cuando explotó
la bomba en Oklahoma. Los medios, sin ninguna prueba, comenzaron a dar
indicios de la participación de musulmanes en ese atentado. Luego resultó ser
que el perpetrador fue un cristiano. Esta actitud de los medios estadounidenses
no puede catalogarse de otra forma que tendenciosa e ignorante.
¿Puede usted mantener el vínculo
entre su personalidad islámica y la cultura de su familia?
¿Por qué no? Este vínculo se
puede mantener para lograr cosas
buenas.
Luego de convertirse en musulmán,
¿se encontró con Muhammad Ali?
Muhammad Ali es un amigo de la
familia. Lo vi muchas veces, después de convertirme al Islam. Él nos ha
brindado una orientación muy útil sobre el Islam.
¿Ha visitado la mezquita Shah Faisal
de Los Ángeles?
Sí, desde luego. Es una
mezquita muy bella. Estoy interesado en construir una mezquita similar en la
zona de Falise porque no hay mezquitas en ese lugar, y la comunidad musulmana
local no tiene los recursos necesarios para comprar un terreno en una zona tan
cotizada. Dios mediante, tengo pensado hacerlo.
¿Los medios de comunicación ignoran los servicios de Arabia Saudita por la causa del Islam?
Sin duda alguna, ha financiado generosamente
proyectos para mezquitas. Pero los medios de comunicación estadounidenses difunden
noticias algo extrañas sobre Arabia Saudita. La primera vez que visité Arabia
Saudita, tenía la impresión de que sería un lugar con casas de adobe y sistemas
de comunicación bastante malos. Pero al llegar allí, para mi sorpresa, descubrí
que era el país más bello del mundo.
¿Quiénes han sido de influencia para
usted, en lo que respecta al Islam?
Muchas personas me han
impresionado. Pero el hecho es que primero acudo al Sagrado Corán, así no
corro el riesgo de perderme en el camino. Sin embargo, hay muchos estudiosos
islámicos de quien debe uno estar orgulloso. Dios mediante, tengo pensado ir
con mi familia a Arabia Saudita para realizar la ‘Umrah.
¿Su esposa e hijos también son
musulmanes?
Tengo siete hijos y dos hijas
que, como yo, tienen una orientación islámica plena. Mi esposa aún está
estudiando el Islam. Ella insiste en ir a Arabia Saudita. Confío Insha Allah
(Dios mediante), que se sumará al
Islam antes de lo pensado. Que Dios Todopoderoso nos dé el valor y la
perseverancia para mantenernos fieles a la verdadera religión, el Islam. Amén.
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