Un Nuevo Comienzo
No fue mucho después de mi
llegada a Arabia Saudita que vi una inmediata diferencia en el estilo de vida
de la gente musulmana. Eran diferentes de los seguidores de Elijah Muhammad y
del Pastor Louis Farrakhan ya que eran de todas las nacionalidades, colores y
lenguajes. Inmediatamente expresé mi deseo de aprender más acerca de esta
peculiar religión. Me deslumbraba la vida del Profeta Muhammad y quería saber más.
Solicité libros a uno de los hermanos que buscaba activamente personas para adherirse al Islam. Me entregaron todos los libros posibles. Leí todos y cada uno de
ellos. Luego me entregaron el Sagrado Corán y lo leí por completo varias veces en cuatro meses. Formulé pregunta tras pregunta y recibí
respuestas satisfactorias. Lo que me pareció es que los hermanos no querían impresionarme
con su sabiduría. Si un hermano no sabía como responderme a una pregunta,
simplemente me decía que no sabía como responderme y que tendría que buscar a
alguien que si supiera. Al día siguiente me brindaba la respuesta. Note la
humildad de las vidas de estas misteriosas personas del Medio Oriente.
Estaba sorprendido de ver a la
mujer cubrirse a si misma de pies a cabeza. No veía ninguna jerarquía
religiosa. Nadie competía por una posición religiosa. Todo esto era hermoso,
¿Pero como podía abandonar la enseñanza que me había sido
inculcada desde mi infancia? ¿Y la Biblia? Sabía que había algo de verdad en
ella aunque había sido cambiada y revisada en numerosas oportunidades. Luego me
entregaron un video de un debate entre el Sheik Ahmed Deedat y el Reverendo Jimmy
Swaggart. Después de ver el debate me convertí inmediatamente en musulmán.
Me llevaron a la oficina del
Sheik Abdullah bin Abdulaziz bin Baz para declarar
oficialmente mi aceptación del Islam. Fue allí que me aconsejaron como
prepararme para el largo camino que me esperaba. Fue realmente un nacimiento
de la oscuridad a la luz. Me preguntaba que pensarían mis compañeros de la Iglesia al enterarse de que había abrazado el Islam. Luego me enteré. Regresé a los Estados
Unidos de vacaciones y fui severamente criticado por mi “falta de fe”. Se me
pusieron muchas etiquetas, desde renegado hasta réprobo. Los líderes de las
iglesias dijeron a las personas que ni siquiera recordaran mis plegarias.
Aunque parezca extraño, no me molestó. Me sentía tan feliz de que Dios
Todopoderoso, haya elegido guiarme que nada mas importaba.
Ahora solo quería transformarme
en un dedicado musulmán como lo había sido cristiano. Esto, por supuesto, se
refiere al estudio. Me percaté de que una persona puede crecer tanto como
quiera en el Islam. No hay monopolio de sabiduría, es libre para todo el que
desee aprovechar la oportunidad de aprender. Me dieron un set de Sahih Muslim
como regalo de parte de mi maestro del Corán. Fue allí que vi la necesidad de
aprender acerca de la vida, dichos y prácticas del Profeta Muhammad, que la paz
y las bendiciones de Dios lo acompañen. Leí y estudié la mayor cantidad de
colección de Hadices disponibles en inglés como pude. Me di cuenta de que mi
conocimiento de la Biblia era un activo ahora muy útil para lidiar con los
antecedentes cristianos. La vida ha tomado un significado totalmente diferente.
Uno de los cambios más profundos es el resultado de conocer que en la vida hay
que prepararse para el Mas Allá. También fue una nueva experiencia saber que
somos recompensados incluso por nuestras intenciones. Si tu intención es hacer
el bien, entonces eres recompensado. Era bastante diferente en la Iglesia. La actitud era que “El camino hacia el Infierno es pavimentado con las buenas intenciones”. No había modo de ganar. Si pecabas, tenías que confesarte con el pastor,
especialmente si el pecado era mayor, como el adulterio. Eras juzgado
estrictamente por tus acciones.
El Presente y el Futuro
Después de una entrevista con
el periódico de Al-Madinah me preguntaron acerca de mis actividades actuales.
En la actualidad, mi meta es aprender árabe y continuar estudiando para ganar
un mayor conocimiento acerca del Islam. Actualmente estoy estudiando el asunto
de la dawah y me llaman para enseñar a no-musulmanes
que vienen de antecedentes cristianos. Si Dios, Todopoderoso, me lo permite,
espero escribir más acerca del tema de la religión comparativa.
Es el deber de los musulmanes a
través del mundo trabajar para difundir el conocimiento del Islam. Como alguien
que ha pasado tanto tiempo como profesor de la Biblia, siento el especial deber de enseñar a las personas los errores, contradicciones e
invenciones del libro en el que creen millones de personas. Una de las mayores alegrías
es saber que no tengo que discutir tanto con los cristianos, porque era un
profesor que aprendió la mayoría de sus técnicas de disputa utilizadas. También
aprendí cómo discutir utilizando la Biblia para defender el cristianismo. Al
mismo tiempo sabía los argumentos para cada argumento que nosotros, los
pastores, teníamos prohibido discutir o divulgar.
Rezo para que Dios nos perdone
a todos por la ignorancia y nos guie por el camino que
nos lleva al Paraíso. Toda alabanza se debe a Dios. Que Dios alabe a Su último mensajero,
el Profeta Muhammad, su familia, compañeros, y aquellos que siguen su guía.
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