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Muchas personas confunden el desafió literario del Corán para producir
algo similar a él. Muchas personas asumen que sólo significa escribir algo tan
“bueno” como el Corán.
Debido a esto, muchos escépticos destacan
– y con derecho – que el juicio del valor literario es altamente subjetivo. Si
alguien dice pensar que una cierta selección de prosa o poesía es mejor que el
Corán, ¿Quién puede discutir con él? ¿No es en realidad un problema de juicio
personal y gusto? ¿Quién puede arbitrar esto?
El cuestionamiento del Corán, sin embargo,
no es simplemente escribir algo que tenga el mismo mérito literario, sino
producir algo como el Corán.
Podemos ver esto en todos los versos. Dios
dice:
“Diles: Si los hombres y los genios se
unieran para hacer un texto similar al Corán, no podrían lograrlo aunque se
ayudaran mutuamente.” (Corán 17:88)
Dios dice:
“O dicen: Él lo inventó [al Corán]. Diles:
Inventad, entonces, diez suras como ésta y presentadlas, e invocad a quienes
podáis [para que os auxilien] en vez de Alá, si es que sois veraces.” (Corán
11:13)
Dios dice:
“Dicen: [Muhámmad] lo ha inventado. Diles:
Entonces traed vosotros [si podéis] una sura similar y recurrid para ello a
quienes tomáis por socorredores en vez de Alá, si es que decís la verdad.” (Corán
10:38)
Dios dice:
“Si dudáis de lo que le hemos revelado a
Nuestro siervo [Muhámmad] traed una sura similar, y recurrid para ello a
quienes tomáis por socorredores en lugar de Alá, si es que decís la verdad. Si
no lo hacéis, y por cierto que no podréis hacerlo, guardaos del fuego que ha
sido preparado para los infieles y cuyo combustible serán hombres y piedras” (Corán 2:23-24)
Por lo tanto, no es simplemente un tema de
calidad – ¡Ni siquiera tiene que ver con el mérito! Lo que se requiere con el
cuestionamiento, es lograr al menos un grado comparable de belleza literaria,
nobleza, y sublimidad del Corán, mientras que al mismo tiempo, la imitación del
particular estilo del Corán.
Es posible imitar superficialmente el
estilo del Corán, y muchas personas han tenido éxito en esto – pero todos los
intentos desde los tiempos de Musailimah al presente han probado ser tontos y
absurdos, y han invocado a menudo risas y carcajadas. Este es el consenso unánime
de todos los que han leído o escuchado esos intentos.
Es, igualmente, posible para una persona
que escribe en árabe alcanzar el nivel de excelencia y, en la poesía y prosa más
movilizadora, transmitir los pensamientos y sentimientos más nobles – pero
nadie nunca lo ha hecho utilizando el estilo del Corán.
¡Y ha probado ser
un estilo ilustrativo! El Corán no se encuentra ni en prosa árabe ni en lo que
se conoce como verso árabe. No está escrito en una combinación de las dos
cosas, pero en ninguno de los dos modos. Es único. Al mismo tiempo, el Corán es
internamente consistente en el mantenimiento de su estilo único.
Sólo el Corán logra el más alto nivel de
excelencia literaria – tanto que lleva a las personas al éxtasis y al llanto –
al mantener este estilo.
Esta, entonces, es la prueba de fuego: Escribir
algo en el mismo estilo exacto del Corán y al hacerlo, producir algo de calidad
y sublimidad similar.
Aún así, podemos argumentar que la evaluación
de los resultados se basa en los subjetivos gustos literarios. Concordamos con
esto. Sin embargo, la segunda parte del desafío es tener testigos que afirmen
la calidad de la evaluación, no solo hacer la afirmación.
A lo largo de la historia, las personas
han intentado escribir en el estilo del Corán. Los resultados han sido siempre tan
graciosos que nadie se atreve a decir que cree que el esfuerzo iguala al mérito
literario del Corán. La razón por la cual nadie se atreve a hacerlo es por
miedo a la represalia – como lo han sugerido algunos escépticos – pero también
el miedo de parecer un completo idiota. Un ejemplo es el siguiente:
Al-Fil
Mal-Fil
Wa maa adraaka mal-fil
Lahu dhanabun radhil, wa Jhurtumun
tawil
…que se traduce como:
El Elefante –
¿Qué es el elefante?
¿Y que te hará comprender que es el
elefante?
Tiene una cola desprolija y una gran trompa.
Podemos garantizar que este es un exitoso
intento de imitar el superficial estilo del Corán. Esta claramente modelado después
del comienzo de los versos del Surah al-Qaari`ah or Surah al-Haaqqah. Sin
embargo, con tal oferta, no es de sorprenderse que las personas no sean capaces
de juzgar su reputación al afirmar su excelencia literaria.
Deberíamos considerar: ¿Que otro estilo de
literatura podemos pensar que haya producido un indisputable gran trabajo, pero
que al mismo tiempo garantice la más desdichada falla para cualquier otra
persona que trate de imitarlo?
Generalmente, no es una mala idea para un
escritor imitar un estilo exitoso. Sin embargo, el desafío de producir un solo capítulo
como el Corán, siendo que el capítulo más corto posee apenas tres versos de una
modesta extensión, han demostrado que es imposible.
Debemos recordar que no todos los árabe parlantes
son musulmanes. Muchos son cristianos y judíos. Algunos son ateos. Viven
alrededor del mundo. Entre todos estos árabes no musulmanes, hay poetas y
escritores de prosa e importantes críticos literarios. Ninguno de ellos afirma
que ellos o alguien más hayan producido un trabajo literario que se parezca al
Corán en estilo y calidad.
Para un árabe parlante esto es algo obvio.
Cualquier árabe que mire los intentos de las personas de escribir en el estilo
del Corán generalmente causa gracia por su rareza o banalidad.
Ya que las personas que no hablan en
idioma árabe, no pueden experimentar esto directamente, pueden asegurar que no
se ha realizado ninguna afirmación seria con respecto a esto.
Garantizado, hay subjetividad en cualquier
evaluación literaria. Esto traería un problema en el desafío con un solo juez o
un panel de jueces, o si hay una opinión contrariada como “solo los eruditos
musulmanes pueden juzgar”.
Sin embargo, no existe tal restricción en
el desafío.
El consenso general de la comunidad
literaria árabe – y las masas árabes – es que no existe nada que cumpla con
este desafío. Este es un campo objetivo.
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