Introducción
Nadie puede saber cuándo ocurrirá el Día
del Juicio. Sin embargo, Dios, en Su misericordia, enseñó a Sus mensajeros
algunas de las señales que alertan sobre el hecho de que la Hora se acerca.
Estas señales juegan un rol muy importante, en especial para aquellos que viven
en una época distante al Profeta y no experimentan de primera mano sus
enseñanzas y ejemplo. Estas señales refuerzan la creencia propia en el Profeta.
Más importante aún, si uno dedica tiempo a reflexionar en ellas, son un
recordatorio del Día del Juicio. Ellas deben vivificar el corazón de la persona
y recordarle lo que hace en esta tierra y de dónde proviene todo esto.
Las señales de la
Hora pueden dividirse en dos tipos. Primero, están aquellas que ocurren como
parte de los cambios en la vida cotidiana. Se conocen como las “Señales Menores”.
El segundo son los eventos extraordinarios o sobrenaturales que ocurrirán justo
antes de la llegada de La Hora. Estos son conocidos como las “Señales Mayores”.
Aunque el foco de este artículo serán las Señales Mayores (las principales o de
mayor importancia), vale la pena hacer algunas observaciones concernientes a
las Señales Menores.
“Las Señales Menores”
Si bien la intención de este artículo
es cubrir las Señales Mayores, al autor le gustaría incluir algunos puntos
acerca de las Señales Menores, ya que a menudo son descuidadas por la gente,
que se concentra en las más “sensacionalistas” Señales Mayores. Las Señales Menores
son aquellas que pueden ocurrir mucho antes del verdadero Día Final y, en
general, están relacionadas con cambios cotidianos que ocurrirán en eventos
mundanos. Las Señales Menores son numerosas.
Muchas ya han ocurrido y muchas otras continúan ocurriendo. Así, las Señales Menores pueden
ocurrir varias veces alrededor de un individuo que, aún así, se mantiene ajeno
a ellas y a su importancia. De hecho, en el famoso Hadiz del ángel Gabriel,
cuando el Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, ofreció
decirle a Gabriel —en frente a sus Compañeros— algunas de las señales de la
Hora (después que el Profeta fue informado al respecto), mencionó sólo algunas
“Señales Menores”. Quizás, Dios lo sabe mejor, fue porque estas son las señales
que tienen mucho más de un efecto sobre la vida cotidiana y la adoración,
aunque el reconocimiento de estas señales a veces es más difícil o sutil.
Cuando uno es
testigo de estas señales a su alrededor, ellas deben ser claros recordatorios
de Dios y de la futura reunión con Él. También, deben fortificar la creencia en
Dios y, en particular, en la veracidad del Profeta Muhammad. Estas señales de
las cuales el Profeta habló años —incluso siglos— antes que se produjeran,
deberían —adicionales a todos los hechos concernientes al Profeta Muhammad—
trabajar para fortalecer la fe de un individuo sobre la veracidad del Islam.
Por lo tanto, tienen un gran papel que jugar si la persona se mantiene alerta y
despierta a lo que sucede a su alrededor.
Además, estas
señales deben ser un recordatorio de que Dios tiene conocimiento previo de todo
lo que ocurre en este mundo —así es como Él pudo transmitir estas señales a Su
mensajero—. Por lo tanto, Dios también tiene conocimiento de todo lo que la persona
hace. Dios está observando y es consciente de cada acto de Sus criaturas. Al
menos, esta conciencia que se produce a través de atestiguar las Señales de la
Hora, debería hacer que la persona adore y tema a Dios a sabiendas que Él lo
está viendo. Este es el nivel superior de la fe, conocido como ihsán.
Sólo un par de señales menores serán
mencionadas aquí, a la vez que alentamos al lector a investigar este tema más a
fondo.
El Profeta declaró:
“De entre las señales de la Hora
está la práctica frecuente de actos inmorales, los
esfuerzos de la gente por promover la inmoralidad, el
rompimiento de todos los lazos de parentesco y la confianza en los mentirosos”.
(At-Tabarani)
La manifestación de este Hadiz se puede
ver a diario en la vida de una persona, especialmente los primeros dos o tres
aspectos mencionados. Uno sólo necesita salir de su casa, encender un televisor
o navegar en Internet para ver cuán prominentes son los actos lascivos
—aquellos actos considerados obscenos por la legislación islámica— en la
actualidad. De hecho, se dedica mucho dinero y esfuerzo en producir y presentar
estos actos a la mayor cantidad de gente posible.
El Profeta también dijo:
“Entre las señales de la Hora
están la abundancia de riqueza, el incremento de la ignorancia, numerosas
tribulaciones y la globalización del comercio y los negocios”. (Al-Hakim)
Los economistas capitalistas presumen
de la cantidad de riqueza que hay en el mundo actual. De hecho, parece como si
los negocios y el comercio son los asuntos más importantes en el mundo de hoy, superando
los valores morales e incluso la santidad de la vida humana. Cuando esto se
acompaña con ignorancia —especialmente ignorancia de la religión de Dios— y un
aumento en las pruebas, tribulaciones, luchas y guerras, el resultado para la
humanidad es nada menos que desastroso. Sin embargo, esto es lo que puede verse
hoy en todo el mundo.
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