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En Juan 3:16 de la AV (KJV) leemos:
“Porque de tal manera
amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en
él cree no se pierda, mas tenga vida eterna”.
[…] Esta fabricación “unigénito” ha sido
eliminada en la actualidad por los más eminentes revisores de la Biblia. Sin
embargo, la humanidad no tenía porque esperar 2.000 años para esta revelación.
En la Sura Mariam (capítulo 19), del verso
88 al 98, del noble Corán leemos:
“Dicen: El Compasivo tuvo un hijo. Por cierto
que han dicho algo terrible; estuvieron los cielos a punto de hendirse, la
Tierra de abrirse, y las montañas de caer derrumbadas porque le atribuyeron un
hijo al Clemente. No es propio [de la grandiosidad] del Compasivo tener un
hijo. Todos los que habitan en los cielos y en la Tierra se presentarán sumisos
ante el Compasivo. Por cierto que los ha enumerado perfectamente. Todos se
presentarán solos ante Él el Día del Juicio. Por cierto que el Compasivo hará
que quienes hayan creído y obrado rectamente sean queridos por los hombres. Te
hemos facilitado [el Corán] revelándotelo en tu idioma para que albricies con
él a los piadosos y adviertas a los incrédulos rebeldes. A muchas generaciones
que les precedieron las hemos destruido. ¿Acaso puedes ver a alguno de ellos u
oír sus murmullos?”
En la primera
Epístola de Juan 5:7 (Versión King James) leemos:
“Porque son tres los que dan
testimonio en el cielo: El Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son
uno”.
Este versículo es la versión más próxima a
lo que la Iglesia llama “la
Santísima Trinidad”. Sin embargo, esta piedra angular de la fe cristiana
también ha sido desechada de la RSV por los mismos 32 eruditos de renombre
apoyados por 50 denominaciones cristianas colaboradoras, una vez más de acuerdo
con los “más antiguos manuscritos”. Y una vez más descubrimos que el noble Corán
reveló esta verdad hace más de mil cuatrocientos años atrás.
“¡Oh, Gente del Libro! No os extralimitéis en
vuestra religión. No digáis acerca de Dios sino la verdad: En verdad el Mesías
Jesús hijo de María es el Mensajero de Dios y Su palabra [¡Sé!] que depositó en
María, y un espíritu que proviene de Él. Creed en Dios y en Sus Mensajeros. No
digáis que es una trinidad, desistid, pues es lo mejor para vosotros. Por
cierto que Dios es la única divinidad. ¡Glorificado sea! Es inadmisible que
tenga un hijo. A Él pertenece cuanto hay en los cielos y la Tierra. Dios es suficiente como protector”. (Corán 4:171)
Antes de 1952, todas las versiones de la
Biblia hacían mención de uno de los más milagrosos eventos asociados con el
profeta Jesús, la paz sea con él: su ascensión a los cielos:
“Después que les
habló, el Señor Jesús fue recibido arriba en el cielo y se sentó a la diestra
de Dios”. (Marcos 16:19)
...Y en Lucas:
“Aconteció que al
bendecirlos, se fue de ellos y fue llevado arriba al cielo.
Y ellos lo adoraron y regresaron a Jerusalén con
gran gozo”. (Lucas 24:51-52)
En la RSV de 1952, Marcos 16 termina en el
versículo 8 y el resto es relegado en letras menudas en pié de página (se
mencionará sobre esto más adelante). De la misma manera, en los comentarios de
pie de página de los versículos de Lucas 24 de la Biblia NRSV (Nueva Versión
Revisada Estándar), dice: “Otras antiguas autoridades omiten ‘Y fue llevado
arriba al Cielo’” y “Otras antiguas autoridades omiten ‘y lo adoraron’”. Por
tanto, vemos que ese versículo de Lucas en su forma original sólo dice:
“Aconteció que al
bendecirlos, se fue de ellos. Y ellos regresaron a Jerusalén con gran gozo”.
Tuvieron que pasar siglos de “inspirada
corrección” para darnos Lucas 24:51-52 en su forma actual.
Como otro ejemplo, en Lucas 24:1-7 leemos:
“El primer día de la
semana, muy de mañana, las mujeres fueron al sepulcro, llevando las especias aromáticas
que habían preparado. Encontraron que había sido quitada la piedra que cubría
el sepulcro y, al entrar, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras se
preguntaban qué habría pasado, se les presentaron dos hombres con ropas
resplandecientes. Asustadas, se postraron sobre su rostro, pero ellos les
dijeron: ‘¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí;
¡sino que ha resucitado! Recuerden lo que les dijo cuando todavía estaba con
ustedes en Galilea: ‘El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de
hombres pecadores, y ser crucificado, pero al tercer día resucitará’”.
Una vez más, en referencia al versículo 6,
el pie de página dice: “Otras autoridades antiguas omitieron
‘No está aquí; ¡sino que ha resucitado!’”
Los ejemplos son demasiado numerosos para mencionarlos
aquí, sin embargo, le aconsejamos obtener una copia de la Nueva Versión Revisada
Estándar de la Biblia y buscar a lo largo de los cuatro evangelios. No le será
difícil encontrar dos páginas consecutivas que no contengan las palabras “Otras
autoridades antiguas omiten…” u “Otras autoridades antiguas agregan…”, etc. en las
notas de pie de página.
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