¿Dios se hizo hombre?
La pregunta que
falta es si Dios se hizo hombre. Hablando lógicamente, la respuesta es no, porque
el concepto de Dios hecho hombre contradice el significado básico de la palabra
“Dios”. La gente comúnmente dice que Dios puede hacer todo; cualquier cosa que
desee, puede hacerla. La Biblia de los cristianos dice lo siguiente: “…para
Dios, todo es posible” (Mateo 19: 26; Marcos 10: 27, 14: 36).
El Corán de los musulmanes dice:
“…Ciertamente, Allah (Dios) tiene poder sobre
todas las cosas.” (Corán 2:20)
Las escrituras hindúes tienen también
textos con significados similares.
Todos los principales textos religiosos
contienen expresiones generales relacionadas con el concepto básico de la
omnipotencia divina. Dios es Más Poderoso que todo lo que existe, y a través
de Él todo es posible. Si se traduce este concepto general a términos
prácticos, uno debe primero identificar y entender los atributos básicos de
Dios. La mayoría de las sociedades perciben a Dios como un ser eterno, sin
comienzo ni fin. Sobre la base de que Dios puede hacerlo todo, ¿cuál sería la
respuesta a la pregunta sobre si Dios podría morir? Dado que morir es parte de
ese “todo”, ¿podría decirse “Si así lo deseara”? Por supuesto que no.
Entonces estamos frente a un problema. Dios
se define como un ser eterno, sin fin, y morir significa “llegar a un fin”. Por
lo tanto, preguntar si Dios puede morir es en realidad una pregunta sin sentido.
Se contradice a sí misma. De igual manera, preguntar si Dios puede nacer
también es absurdo, porque Dios ya fue definido como eterno, sin un comienzo. Nacer
significa tener un comienzo, pasar de no existir a existir. En la misma línea,
los filósofos ateos suelen preguntarles a los creyentes: “¿Puede Dios crear una
roca que sea tan pesada que Él mismo no pueda levantarla?”. Si el creyente
responde que sí, significa que Dios puede crear algo más grande que Él y sobre
lo que no tiene control. Si la respuesta es no, significa que Dios no tiene
poder suficiente para crear cualquier cosa.
Por lo tanto, la palabra “todo” en la
frase “Para Dios todo es posible”, excluye los absurdos. No puede incluir
aquellas cosas que contradigan Sus atributos divinos; cosas que lo harían menos
que Dios, como olvidar, dormir, arrepentirse, crecer, comer, etc. Por el
contrario, incluye sólo “todo” aquello que sea consistente con su carácter
divino. Ese es el significado de la frase “Para Dios todo es posible”. No
debe entenderse en sentido absoluto; debe ser algo específico.
La afirmación de que Dios se hizo hombre
también es un absurdo. No es propio de Dios adoptar características humanas,
porque significa que el Creador se ha convertido en Su creación. Por el
contrario, la creación es un producto del acto creativo del Creador. Si el
Creador se convirtió en Su creación, significaría que el Creador se creó a Sí
mismo, lo cual es obviamente un absurdo. Para ser creado, primero tendría que
haber sido inexistente; y si no existía, ¿cómo pudo entonces crear? Más aún, si
fuera creado significaría que tuvo un comienzo, lo cual también contradice su
carácter eterno. Por definición, la creación necesita un creador. Para que
los seres creados existan debe haber un creador que los haga existir. Dios no
puede necesitar un creador porque Dios es el creador. Por lo tanto, existe una
contradicción obvia en dichas afirmaciones. La noción de que Dios se convirtió
en Su creación implica que necesitaría un creador, lo cual es un concepto
absurdo, que contradice el concepto fundamental de que Dios no fue creado, y
que no necesita un creador ya que Él es el Creador.
¿Puede el hombre convertirse en Dios?
El hombre es un ser limitado (es decir, es
creado). El hombre nace y luego muere. Esas son características que no se le
pueden atribuir a Dios porque lo igualan con Su creación. Por lo tanto, Dios
no se hizo ni se hará hombre nunca. Por otro lado, el hombre tampoco puede
alcanzar la divinidad. Lo creado no puede volverse su propio creador. Lo que
fue creado alguna vez no existía antes. Pasó a existir por el acto creativo de
un Creador que siempre existió. Lo no existente no puede hacerse existir a sí
mismo.
En cuanto al concepto paralelo de que el
alma o el espíritu humano es divino, es una manera de decir que el hombre puede
hacerse Dios. Esta filosofía forma la base del misticismo griego, cristiano y
musulmán, como también de la teología hindú, y extiende la divinidad a todos
los humanos y posiblemente a todas las criaturas vivas. Comienza con la
premisa de que, en algún momento de la historia del universo, pequeñas partes
de Dios comenzaron a ser rodeadas por cuerpos materiales y fueron confinadas en
la tierra. En otras palabras, lo infinito pasó a estar contenido en lo finito.
Esta creencia le atribuye el mal a Dios, y finalmente elimina el significado
del bien y el mal. Cuando el alma humana pretende hacer el mal y lo hace con
el permiso de Dios, tal acto es puramente malo y digno de castigo. De allí que
se inventó el concepto de karma. Todo lo que va, vuelve. El karma
explica el inexplicable sufrimiento, afirmando que es la consecuencia del mal
en una vida anterior. Dios castiga todo el mal provocado por Sus partes dentro
del hombre. No obstante, si las almas humanas tienen una voluntad distinta a la
de Dios, no pueden ser Dios al mismo tiempo. Así, cada ser humano se convierte
a sí mismo en un dios.
|