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Era dolorosamente consciente de la
historia de la Biblia y era uno de los principales problemas que tenía con el cristianismo. Hablé con pastores
acerca de eso y la mayoría de ellos en ese momento, fue antes de que los
fundamentalistas se convirtieran en la corriente dominante, se abrieron a
hablar del tema y admitieron que había problemas con la autenticidad histórica
de la Biblia. Al mismo tiempo, sin embargo, la mayoría de ellos proclamaron que
las “enseñanzas” habían sido preservadas aunque los detalles no. En otras palabras,
la Biblia claramente no era la palabra de Dios; aclamaban que los escritores bíblicos
se “inspiraron” en Dios. Es lo máximo que podían proclamar, aunque no lo
podían probar. Esto parecía para mi una fe ciega porque si no se sabe si los
detalles han sido preservados, como se puede estar tan seguro que las
principales enseñanzas realmente han sido preservadas. En realidad no sabemos
quienes fueron Mateo, Marcos, Lucas y Juan realmente ni porque sus nombres
fueron relacionados a los famosos Evangelios.
Viendo esto, encontré a Jeffrey, tratando
de probar que existen algunas dificultades menores con el Corán, demostrando
que la compilación del Corán desde sus tempranos años es conocida
detalladamente, como la mayoría de su trabajo se relacionaba a la época de los
Compañeros del Profeta. Estaba impresionado y este supuesto ataque al Corán
simplemente, nuevamente como me referí anteriormente, hizo que continuara mi estudio
del Corán. (Por supuesto, mucho más tarde leí respuestas a los argumentos de
Jeffrey, refutando totalmente sus afirmaciones de que el Corán no había sido
preservado intacto).
La Promesa del Corán de
que sería Preservado
En todo caso, capto mi atención lo que el
Corán dice sobre sí mismo:
“Ciertamente Nosotros hemos revelado el Corán y
somos Nosotros sus custodios.” (Corán 15:9)
Esto me resulto muy interesante porque
dentro del Corán hay una clara referencia a cómo las anteriores personas fallaron al preservar el mensaje que habían recibido.
De este modo, en vistas de lo que el Corán decía acerca de las anteriores
revelaciones, esta era una audaz afirmación. Y, accidentalmente, puede ser
considerada una de las profecías del Corán, proveniente de la perspectiva judío-cristiana,
las profecías eran de algún modo importantes para mí. Si no se probaban, eran
dañinas a mis ojos mientras que si las probaba, eran consideradas como un buen
signo.
Nuevamente, la historia del Islam presenta
un escenario diferente de aquel de las revelaciones anteriores. El Profeta
Muhammad, que la paz y la misericordia de Dios sean con él, vivió hace 1400
años. Él es definitivamente el más “histórico” de los Profetas. Es así, que la
historia del Corán es conocida y documentada.
El Corán fue preservado con meticuloso
cuidado. Se describe a sí mismo como una “lectura” (Qur’an) y un libro (kitaab).
De hecho, fue por intermedio de estos dos medios que el Corán fue
meticulosamente preservado.
Durante la vida del Profeta, el Profeta
tuvo escritos específicos cuya tarea era documentar la revelación cuando la recibía.
El Corán no fue revelado todo en una sola instancia. Fue documentado durante un
período de veintitrés años. Durante este tiempo, la revelación podía llegar al
Profeta en cualquier momento. Cuando llegaba, se reconocía por signos físicos
en el Profeta (un punto que llevó a muchos a afirmar que eran ataques epilépticos).
Entonces él llamaba a sus escribas y les decía lo qué le había sido revelado y dónde
exactamente el nuevo pasaje debía encontrarse por lo que había sido recién
revelado por Dios.
El Corán, que no es un libro extenso,
también fue preservado en la memoria, así como escrito desde la época del
Profeta Muhammad mismo. Muchos de los compañeros del Profeta habían memorizado
el Corán por completo y, por miedo a lo que había sucedido con las comunidades
de las anteriores religiones, tuvieron los recaudos necesarios para protegerlo
de cualquier forma de adulteración. El Corán continua siendo memorizado hoy en
día, otro aspecto impresionante del Corán. De hecho, Dios dice del Corán:
“Hemos hecho el Corán fácil de comprender y
memorizar. ¿Habrá alguien que reflexione?” (Corán 54:17)
Hasta el día de hoy, cientos de musulmanes
han memorizado el Corán. Si Fahrenheit 451 de Ray Bradbury fuese hoy
realidad y todos los libros se convirtieran en cenizas, el Corán sobreviviría.
Los musulmanes podrían volver a escribir el Corán entero de memoria.
Poco después de la muerte del Profeta, el
Corán fue compilado y las copias oficiales fueron enviadas a las diferentes
tierras para asegurarse que el texto fuese puro. Hoy en día, uno puede viajar a
cualquier parte del mundo y tomar una copia del Corán y encontrar que es la
misma en todo el mundo.
Hasta la lengua del Corán, que es esencial
para mantener la comprensión del texto, ha sido preservada. No puede decirse
lo mismo de profetas anteriores como Jesús y Moisés, cuyo idiomas hebreo y
arameo no se hablan en la actualidad.
Como se ha mencionado anteriormente, se
puso el mayor cuidado para asegurarse que nada que no perteneciese a la
revelación directa de Dios, incluso las afirmaciones propias del Profeta,
fuesen incluidas en el Corán. El Corán no era más que las palabras recibidas
por el Profeta como revelación y que informaba a sus seguidores que formaban
parte de él. De este modo, el Corán es completamente diferente a la Biblia, que incluye historias acerca de los profetas, comentarios de sus vidas y enseñanzas,
cartas y escritos de personas no profetas y más. No se encuentran tales
interpolaciones humanas en el Corán.
Es así como, el Corán originariamente me
impresionó de dos maneras: Primero, proclamaba claramente ser la palabra de
Dios y no se mezclaba con las palabras de los seres humanos. Segundo, era minuciosamente
preservado desde los tiempos de su revelación. Por lo tanto, yo estaba
preparado para interiorizarme en su estudio y analizar sus enseñanzas.
Por cierto, alguien puede preguntar ¿cómo es
que Dios permitió que sus anteriores escrituras fuesen distorsionadas y no
preservadas? Uno puede pensar muchas razones importantes para esto. Primero,
como está claro en las nuevas escrituras, los profetas anteriores, como Moisés
y Jesús, no fueron enviados a toda la humanidad. Sus mensajes eran claramente
para la tribu de Israel y para esos tiempos particulares. En realidad, Dios nos
enseña que las personas tuvieron mensajeros que fueron enviados a ellos y cuyos
propósitos fueron limitados. El Profeta Muhammad, y por lo tanto, su
revelación, está dirigida a toda la humanidad desde su época hasta el Día del
Juicio Final. Segundo, si las revelaciones hubiesen sido preservadas, sus
seguidores podrían haber utilizado esa razón para continuar siguiendo a sus
profetas y rechazar al Profeta Muhammad. Esta claro que por medio de cualquier
modo, como la evidencia histórica, afirmaciones contradictorias en el texto y
demás, sus escrituras no han sido preservadas en detalle y que no pueden
afirmar ser la religión pura de Dios, sin ser mezclada con la interpolación
humana, no tienen excusa válida para no abandonar sus no preservadas
revelaciones por la verdadera, completa y exacta revelación de Dios que se
encuentra en el Corán.
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