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Sad y su delegación trajeron regalos y
fueron bien recibidos en la corte real por el emperador Tang Kao-tsung, (quien
reinó entre 650 y 683) en el 651 d.C., a pesar de una solicitud de apoyo contra
los árabes enviada ese mismo año al emperador por el Shah Peroz (príncipe de la
Persia sasánida). Este último era hijo de Yazdegerd, quien, junto con los
Bizantinos, ya había establecido embajadas en China desde hacía una década.
Juntos, ellos eran las mayores potencias de occidente. Una solicitud similar
hecha al emperador Tai Tsung (quien reinó entre 627 y 649) contra la propagación
simultánea de fuerzas musulmanas fue rechazada.
Las primeras noticias del Islam ya
habían llegado a la corte real de Tang durante el reinado del emperador Tai
Tsung cuando fue informado por un embajador del reino sasánida de Persia, así
como por los Bizantinos, de la aparición del gobierno islámico. Ambos buscaron
protección de la potencia China. Sin embargo, el segundo año del reinado de Kao-tsung
marca la primera visita oficial de un embajador musulmán.
El emperador, después de hacer
averiguaciones sobre el Islam, dio su aprobación general a la nueva religión, a
la que consideró compatible con las enseñanzas de Confucio. Sin embargo,
consideró que las cinco oraciones diarias canónicas y un mes de ayuno eran
requerimientos demasiado severos para su gusto, y por ello no se convirtió. Le
otorgó libertad a Sad Ibn Abi Waqqas y su delegación para propagar su fe y
expresó su admiración por el Islam, que por consiguiente ganó una posición
firme en el país.
Sad se estableció luego en Guangzhou y
construyó la Mezquita Huaisheng, lo que fue un acontecimiento importante en la
historia del Islam en China. Es famosa por ser la mezquita más antigua de toda
China y cuenta con más de 1.300 años. Sobrevivió a través de varios sucesos
históricos que inevitablemente tuvieron lugar fuera de sus puertas. Esta
mezquita aún se encuentra en excelentes condiciones en la actual Guangzhou, después
de recibir reparaciones y restauraciones.
La contemporánea Da Qingzhen Si (Gran
Mezquita) de Chang’an (hoy día Xi’an) en la provincia de Shaanxi, fue fundada
en el 742 d.C. Es la más grande (12.000 metros cuadrados) y la mejor de las
mezquitas antiguas de China, y ha sido bellamente preservada y ampliada durante
siglos. El diseño actual fue construido durante la Dinastía Ming en 1392 d.C., un
siglo después de la caída de Granada, bajo su (pretendido) fundador Hajj Zheng
He, quien tiene una placa de piedra en la mezquita en conmemoración de su
generoso apoyo, proporcionada por el emperador agradecido.
Una bella maqueta de la Gran Mezquita,
con todas sus paredes circundantes y la apariencia magnífica y elegante de sus
pabellones y patios, se puede ver en el Museo de Hong Kong, colocada al lado
del modelo de la mezquita Huaisheng. Tuve la fortuna de visitar la mezquita
verdadera el año pasado durante la oración del Aser, después de lo cual conocí
al Imam, quien me mostró un antiguo Corán manuscrito y me regaló un gorro
blanco.
Caminar hacia la sala de oración es
como moverse sonámbulo a través de un oasis oriental confinado en una ciudad
prohibida para los impuros. Un símbolo de dragón está grabado en el paso frente
a la entrada de la sala de oración, demostrando la reunión entre el Islam y la
civilización china. En definitiva, se trata de un encuentro deslumbrante entre
la arquitectura de China oriental y el gusto elegante autóctono de Harun
ar-Rashid (147-194 d.H./764-809 d.C.) de Bagdad –una ciudad recién fundada que
se convertiría en la más grande entre Constantinopla y China, 50 años después
de la muerte de Harun–.
La Sheng-You Si (Mezquita del Amigo Sagrado), conocida también
como Qingjing Si (Mezquita de la Pureza) y Al-Sahabah (Mezquita
de los Compañeros), fue construida con granito puro en el 1009 d.C., durante la
Dinastía Song del Norte. Su diseño arquitectónico y estilo está inspirado en la
Gran Mezquita de Damasco (709-15) en Siria, lo que las hace el par de mezquitas
más antiguas existentes que sobreviven (en su forma original) en el siglo XXI.
La Mezquita Qingjing está ubicada en Madinat
al-Zaitun (Quanzhou) o, en español, “Ciudad de los Olivos” en la Provincia
de Fujian, donde también están enterrados dos compañeros del Profeta que
acompañaron la delegación de Sad Ibn Abi Waqqas. Ellos son conocidos por los
locales por sus nombres chinos de “Sa-Ke-Zu” y “Wu-Ku-Su”.
Zhen-Jiao Si (Mezquita de la Religión Verdadera), también conocida como Feng-Huang
Si (la Mezquita Fénix) en Hangzhou, Provincia de Zhejiang, se cree que data
de la Dinastía Tang. Cuenta con un portal de varios pisos, que actúa como
minarete, y una plataforma para observar la luna. La mezquita tiene una larga
historia y ha sido reconstruida y renovada en varias ocasiones a través de los
siglos. Es mucho más pequeña de lo que solía ser, en especial con la ampliación
de la carretera en 1929, y fue parcialmente reconstruida en 1953.
La otra mezquita antigua está ubicada
en la ciudad de Yangzhou en la provincia de Jiangsu, que fuera la más
concurrida ciudad comercial y de negocios durante la Dinastía Song (960-1280). Xian-He
Si (Mezquita de la Grulla Inmortal) es la más grande y antigua en la ciudad
y fue construida en 1275 d.C. aproximadamente, por Pu-ha-din, un predicador
musulmán que era descendiente del Profeta Muhammad en la decimosexta
generación.
De acuerdo a los historiadores
musulmanes chinos, Sad Ibn Abi Waqqas murió en Guangzhou, donde se cree que
está enterrado. Sin embargo, los eruditos árabes difieren, afirmando que Sad
murió y fue enterrado en Medina entre otros compañeros. Una tumba existe, sin
duda, y la otra es simbólica, sólo Dios sabe si es la de China o la de Medina.
Como podemos ver, la expansión del Islam en China fue de hecho pacífica. El
primer enviado llegó hasta el suroriente por el Zhu Jiang (Río Perlado) y
fue seguido después hasta contactarlo a través de una ruta terrestre desde el
noroccidente. Las comunidades musulmanas están presentes en una amplia zona
geográfica en China actualmente, incluyendo algunas en lugares remotos del Tibet,
donde conocí una vez musulmanes tibetanos en el medio de la nada, durante uno
de mis viajes.
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