¿Puede ser la materia?
Una pregunta muy popular entre los ateos es: ‘Concediendo que la
existencia de las cosas temporales necesita de la existencia de una causa
eterna, ¿por qué tiene que ser esa causa el Dios de la religión? ¿Por qué no
puede ser la materia eterna y no necesitar, por tanto, de un creador eterno?
Voy a defender sobre una base islámica, pero al mismo tiempo sobre una base
racional, que el atributo de eternidad implica otros atributos, que la materia
no tiene ni puede tener y, por tanto, no puede, a la luz de ello, jugar el
papel de la causa original y última de las cosas temporales. Los teólogos
musulmanes dicen que la eternidad de la existencia implica lógicamente
perdurabilidad. Esto es cierto porque, si algo es eterno, entonces no depende
para su existencia de nada fuera de sí. Si esto es así, entonces nunca puede caducar,
puesto que sólo caducan aquellas cosas que pierden algunas de las causas
externas de las que dependían para su existencia. Si la causa última de las
cosas temporales es eterna y perdurable, tiene la necesidad de ser
autosuficiente, o qaium y gani (en árabe).
¿Puede haber más de un Creador? El
Corán nos dice que eso es imposible:
“Dios no ha tenido un hijo, ni existe otra divinidad salvo Él.
Si así fuera, cada divinidad acapararía su propia creación, y entonces
pretenderían predominar unas sobre otras”. (Corán 23:91)
Este argumento coránico fue
parafraseado por algunos teólogos musulmanes en una forma similar a la
siguiente:
La suposición de que hay dioses junto
al único Dios verdadero, conduce a consecuencias falsas y, por lo tanto, debe
ser falsa. Si hay más de un dios, entonces:
(a) si todos los detalles de
todo en el mundo fue el resultado de la acción de uno de los dioses, no puede
ser al mismo tiempo el resultado de la acción de otro dios. Pero si…
(b) algunas cosas en el mundo
fueron creadas por algunos dioses, y otras por otros, entonces cada dios
gobierna de forma independiente sobre lo que ha creado, lo que significa que
nada en este mundo puede, ni siquiera en principio, ser influenciado por nada
fuera de sí. Pero esto contradice la unidad observada y la interdependencia del
mundo. Y si esto es imposible, entonces…
(c) algunos dioses superarían a
otros, pero si eso sucede entonces los que son vencidos no pueden ser dioses
verdaderos. No puede, por tanto, haber más que un Creador.
¿Cómo crea este Creador? Puesto que Él
es autosuficiente, no puede decirse que dependa de nada fuera de Él en ningún
acto, y no puede tampoco decirse que produce sus efectos en la forma en que lo
hacen las causas naturales. Pero si Él no es una causa natural, Él debe ser un
agente volitivo. Y ya que la intención implica conocimiento, y el conocimiento
y la intención implican vida, él debe ser un ser viviente. Dado que es un ser
eterno y perdurable, todos Sus atributos deben reflejar esta cualidad, por lo
que Él no sólo debe saber, sino que debe saberlo todo; no sólo debe tener
poder, sino que debe ser todopoderoso, etc.
Ya que la materia no puede responder a
estos atributos en forma alguna, y ya que todos estos atributos están
implícitos en los dos atributos de eternidad y perennidad, ninguna forma de
materia puede ser eterna o perdurable y, por tanto, ninguna materia de ninguna
forma puede jugar el papel de ser la causa última. El hecho de los atributos
que un creador eterno y perdurable debe tener es suficiente, a mi juicio, para
mostrar que no puede ser la materia.
Pero esta conclusión puede ser
confirmada por lo que la ciencia moderna nos dice acerca de la naturaleza de la
materia.
¿Por qué Él habría de ser el Dios del Islam?
Algunos podrían decir: “Asumiendo que
este dios es un Dios personal y viviente, y que Él tiene los atributos que se
han mencionado, ¿por qué Él es el Dios del Islam y no el de los cristianos o el
de los judíos, por ejemplo?” El Dios del Islam es el Dios de todos los profetas
verdaderos desde Adán, pasando por Moisés y Jesús, hasta Muhammad. Pero es una
afirmación básica de la religión con la que vino Muhammad, que las religiones
previas (incluyendo el cristianismo y el judaísmo) no se han conservado en su
forma prístina que los profetas defendieron, sino que han sido manipuladas y
distorsionadas. La única religión cuyo libro ha sido preservado de todas esas
distorsiones es la religión del último de los profetas, a saber, Muhammad, que
la misericordia y las bendiciones de Dios sean con él. Esto no significa que
todo en las demás religiones sea falso o malo. ¡No! Hay mucho en ellas que es
bueno y verdadero, sólo son aquellos elementos en ellas que contradicen al
Islam los que son falsos o malos. Pero incluso si esas religiones fueran
purgadas de todo lo que no está en consonancia con el Islam, aún serían menos
perfectas de lo que es el Islam, en especial en sus concepciones de Dios, por
lo que no serían apropiadas para ser religiones universales.
Habiendo dicho esto, permítanme dar un
ejemplo de una creencia religiosa no islámica a la que el Corán considera una
blasfemia terrible contra Dios: la creencia de que Él tiene hijos. En la época
del Profeta, algunos árabes creían que los ángeles eran hijas de Dios, mientras
que algunos cristianos creían que Jesús era el hijo de Dios, y algunos judíos
creían que Ezra era el hijo de Dios. Así como el Corán tiene argumentos sobre la
imposibilidad de que existan otros dioses además del Único Dios Verdadero,
también nos ofrece argumentos elaborados para mostrar la imposibilidad de que
Él tenga descendencia, sea masculina o femenina. Si el Creador es Uno y
autosuficiente, entonces Él también es Único:
“No hay nada ni nadie semejante a
Dios”. (Corán 42:11)
Pero si es así, entonces:
“No engendró, ni fue engendrado”. (Corán 112:3)
“¿Cómo podría tener un hijo si no tiene compañera y Él es
Quien ha creado todo?” (Corán 6:101)
El Corán está diciendo aquí que
declarar que Dios tiene hijos contradice los hechos (reconocidos por aquellos
que afirman esto) de que Él es el Creador de todo, que Él es autosuficiente y
que Él no tiene esposa. Ahora, si Él es el Creador de todo, esto necesariamente
incluye a aquel que reclame ser Su hijo. Pero si este es creado por Él, no
puede ser Su hijo, tiene que ser una de Sus creaciones. Uno no crea a su propio
hijo, uno lo engendra. Si se insiste en que el niño en realidad es engendrado y
no creado por Dios, esto da lugar a las siguientes consecuencias falsas:
El niño engendrado debe ser de la misma
naturaleza de su padre, en cuyo caso Dios no sería Uno ni Único.
Dios no sería el Creador de todo.
Dios tendría que tener una esposa,
quien debería ser de la misma naturaleza que Él, de lo contrario, no podría
engendrar nada.
Pero en ese caso el número de seres con
la misma naturaleza de Dios se eleva a tres.
Si el niño es engendrado, entonces no
puede ser eterno, es decir, no puede ser de la misma naturaleza del padre.
Por lo tanto debe ser temporal, pero en
este caso tiene que tener un creador. Pero si el Dios que es su padre no puede
ser al mismo tiempo su creador, entonces debe existir otro creador además de
Dios el padre, pero en este caso, este otro creador sería el creador verdadero,
puesto que fue a través de su poder que el primero pudo engendrar a su hijo.
Esto incrementa el número de dioses a cuatro.
No es de sorprender que el Corán diga
sobre aquellos que afirman que Dios tiene un hijo:
“Por cierto que han dicho algo terrible; estuvieron los cielos
a punto de hendirse, la Tierra de abrirse, y las montañas de caer derrumbadas,
porque Le atribuyeron un hijo al Clemente”. (Corán 19:89-91)
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