La circuncisión femenina en el Islam (parte 1 de 2): La historia de la ablación genital femenina (AGF) y sus tipos
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Descripción: Los diversos tipos de ablación genital femenina (AGF), su geografía, y las diferentes razones por las que se lleva a cabo en distintas sociedades.
Por IslamReligion.com
Publicado 03 Jan 2011 - Última modificación 03 Jan 2011
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Un fenómeno común que lamentablemente
ha sido asociado casi exclusivamente con el Islam es el de la ablación genital
femenina o AGF
en sus diferentes formas. Aunque muchos de los que están involucrados en este
acto lo atribuyen a la religión del Islam, la mayoría de las formas de AGF
existentes en el mundo actual, y que son actos verdaderamente abominables, son hechos
de los cuales la religión del Islam es inocente. El Islam no tolera en forma
alguna estas acciones, y ellas deben ser vistas como algo puramente cultural y
no islámico. Amnistía Internacional afirma: “La MGF (mutilación genital
femenina) es anterior al Islam y no es practicada por la mayoría de los
musulmanes, pero ha adquirido una dimensión religiosa”. El Proyecto de Educación y
Creación de Redes sobre Ablación Genital Femenina afirma: “…no es una práctica
islámica. La AGF es un ritual intercultural e interreligioso. En África y
Oriente Medio es realizada por musulmanes, cristianos coptos, miembros de
diferentes grupos indígenas, protestantes y católicos, para nombrar sólo unos
pocos”. Una secta judía, los Falashas,
también circuncidan a ambos sexos.
Miraremos primero los diversos tipos de AGF que hay, y luego examinaremos por
qué varias culturas implementan esas técnicas sobre sus constituyentes
femeninos.
Tipos de ablación genital femenina
Ablación genital
femenina es “el término utilizado para referirse a cualquier práctica que
incluya la remoción o alteración de los genitales femeninos”. Hay tres tipos básicos de AGF:
Tipo I: Esta es la forma más leve de
AGF, que incluye eliminar o dividir el prepucio (cubierta de piel o “capucha”)
que cubre el clítoris de las mujeres, lo que expone el glande. Esto puede
acompañarse de la extirpación parcial o total del clítoris. Se le conoce como clitoridotomía
(del griego “incisión”). De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones
Unidas, esta forma es comparable a la circuncisión masculina. Esto a veces es llamado
también “circuncisión sunnah” debido al hecho de que este tipo es realizado
comúnmente por aquellos musulmanes que creen que está legislado en el Islam.
Tipo II: En este tipo, conocido como
clitoridectomía (del griego “corte”), el clítoris y los labios menores son
removidos parcial o totalmente.
Tipo III: Esta es una de las formas más
extremas de AGF, involucra la escisión del clítoris y los labios menores y
mayores, así como la unión de ambos lados de la vulva a través de la vagina,
cosidos con hilo o asegurados con otros elementos, hasta que su cicatrización los
une. Sólo un pequeño agujero del diámetro de un lápiz se deja abierto para
permitir el paso de la sangre menstrual y la orina. Esto es conocido como
infibulación o Circuncisión Faraónica en referencia a sus orígenes.
Tipo IV: Este tipo incluye todas las demás
formas de ablación genital, tales como: punción, perforación o incisión del
clítoris y/o los labios, estrechamiento del clítoris y/o los labios,
cauterización por la quema del clítoris y el tejido circundante, introcisión, raspado (cortes angurya) o
cortado (cortes gishri) de la vagina o del tejido circundante, y la introducción de
sustancias o hierbas corrosivas en la vagina.
Geografía
Varias formas de AGF son practicadas
por todo el mundo, pero son más comunes en el África Subsahariana, una franja
estrecha entre Senegal y Somalia, como se muestra en el mapa. También existen
en Oriente Medio, América del Norte y del Sur, Indonesia y Malasia. El Tipo III
es más exclusivo de Somalia, Sudán y el sur de Egipto, junto con algunas áreas
en Mali y Nigeria.
Hallamos que en algunas sociedades,
como en Somalia, Eritrea y Etiopía, casi todas las mujeres se someten al Tipo
III de la AGF. Las razones van desde las relativas a que la mujer es sucia si
el clítoris no se remueve completamente, hasta el asegurar que la mujer se
mantenga casta hasta el matrimonio. Esta práctica es una práctica antigua en
estas sociedades, y sus miembros temen dejarla por miedo al castigo. Las
mujeres podrían no lograr casarse, o incluso ser acusadas de fornicación. Las
familias también podrían perder su honor si no mantienen esta tradición.
La AGF también fue una práctica común
en Norteamérica, y específicamente en los Estados Unidos, donde los tipos I, II
y III eran comunes hasta la década de 1950, para mantener control sobre la
sexualidad femenina. La clitoridectomía era realizada por varias razones. Una
de las más comunes era reducir la masturbación. En Inglaterra ,
Isaac Baker Brown publicó un libro acerca de su éxito en tratar la masturbación
femenina con la clitoridectomía. Él también afirmó que era útil para curar
oscuros desórdenes nerviosos como la histeria y la epilepsia. Se ofrecieron otras muchas
soluciones para la masturbación, como los cinturones de castidad, utilizados
por primera vez en el medioevo para asegurar que las esposas se mantuvieran
castas mientras sus esposos no estaban en casa. Con el fin de prevenir la
masturbación en los muchachos, se utilizaron anillos con alambres de púas y
otras medidas aún más drásticas, como la cauterización e incluso la castración.
En uno de los libros de texto
pediátricos más clásicos, Enfermedades de la Infancia y la Niñez,
publicado 11 veces desde 1897 hasta 1940, el autor L.E. Holt abogaba
por cauterizar el clítoris y quemar la vulva como medidas preventivas de la
masturbación. La masturbación era vista como la causa de muchas enfermedades,
como neuroticismo, la desobediencia y la falta de respeto hacia los padres.
En los Estados Unidos se formó una organización
conocida como la Sociedad de Cirugía Orificial, la que publicó revistas que
mencionaban los múltiples beneficios de la clitoridectomía, aún para cosas tan
triviales como las jaquecas.
Había también muchos beneficios
higiénicos que se pensaba eran producidos por la clitoridectomía. C.F. McDonald
declaró en un documento de 1958 intitulado La Circuncisión de la Mujer: “Si el hombre necesita la
circuncisión por limpieza e higiene, ¿por qué no la mujer? He operado a unas 40
pacientes que necesitaban esta atención”. El autor declara que esto remedia “la
irritación, escozor, irritabilidad, masturbación, frecuencia y urgencia”, y la
emisión de esmegma que causa “dispaurenia y frigidez”.
Hasta hace poco el clítoris había sido
visto como algo sucio. Aún Sigmund Freud, uno de los fundadores de la
psicología moderna, declaró en uno de sus libros, Sexualidad y la Psicología
del Amor: “La eliminación de la sexualidad clitoriana es una precondición
necesaria para el desarrollo de la feminidad”.
Hoy, en occidente, muchos adultos
deciden someterse a la clitoridectomía, pues algunos doctores y otros afirman que esto incrementa el
placer sexual. Ellos declaran que un prepucio clitoriano muy grande puede
impedir la estimulación del clítoris. Algunos sitios web como Circlist, BMEzine, y Geocities, incluso
tienen testimonios de personas que se sometieron al proceso, así como reportes
médicos que promueven su práctica. Ellos muestran que la mayoría de las mujeres
reportan un aumento del placer sexual después del proceso (87.5% en el estudio
de Rathmann en 1959
y 75% en el de Knowles).
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La circuncisión femenina en el Islam (parte 2 de 2): La circuncisión entre los musulmanes
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Descripción: Análisis sobre la noción de que la circuncisión femenina “sunnah”, o AGF Tipo I, tiene una base islámica.
Por IslamReligion.com
Publicado 10 Jan 2011 - Última modificación 10 Jan 2011
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Diferencias de opinión
Mientras que la circuncisión en los
hombres es un acto considerado como muy recomendable en el Islam, los eruditos
tienen diferencias respecto a las mujeres. Algunos eruditos han considerado el
acto como recomendable, mientras otros lo consideran simplemente permisible.
Últimamente, algunos lo han declarado como inaceptable. Todas estas opiniones
están basadas en un número de narraciones proféticas (hadices) relativos a este
tema.
Los eruditos del Islam que declaran que
la circuncisión es un acto recomendable, se basan principalmente en un hadiz
del Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, que dice:
“La circuncisión es recomendable
para los hombres y algo honorable para las mujeres”. (Musnad Ahmad)
De esta narración, los eruditos del
Islam entienden el fomento de la circuncisión por parte del Profeta como un
acto recomendable en la religión para hombres y mujeres, basados en principios
conocidos de la Jurisprudencia Islámica.
Aquellos que lo ven como algo meramente
permisible, basan su opinión en otra narración, conocida como la narración de Umm
Atiah, en la que el Profeta se enteró de que se le iba a hacer la circuncisión
a una niña. Él relata que instruyó a la mujer que iba a efectuarla diciéndole:
“Recórtalo, pero no lo cortes,
porque esto es mejor para ella y más favorable para el marido”. (Mu`yam al-Tabarani
al-Awsat)
De este hadiz, los eruditos deducen la
permisibilidad de la circuncisión de las mujeres, ya que el Profeta no la
prohibió claramente. Ellos deducen también, sin embargo, la inadmisibilidad de
irse a los extremos al realizarla, basados en su prohibición de cortarlo.
Sin embargo, cuando uno mira las
declaraciones de los eruditos del hadiz se da cuenta de que un buen número de
los más importantes de ellos, como Ibn Hayar, Al Bujari, Abu Dawud, Al Baihaqi,
Ibn Al Mundir, Ash-Shawkani, declaran que estos hadices son débiles y no se
puede confiar en ellos. Ibn Al Mundir dijo:
“No existe
reporte sobre la circuncisión (femenina) en el que se pueda confiar, y no hay
cadena de transmisión que pueda ser seguida”.
Es sabido entre
los eruditos del Islam que si se encuentra que un hadiz es débil y poco
confiable, es inadmisible que sea utilizado como evidencia para establecer una
regla en el Islam, puesto que las reglas legales en la religión deben ser verificadas
con pruebas auténticas y sin ambigüedades.
La circuncisión “sunnah”
Lo que uno
puede ver es que la AGF Tipo I, algunas veces llamada circuncisión “sunnah”,
tiene alguna base en la religión del Islam, por débil que esta base pueda ser.
Es importante tener en cuenta, sin embargo, que es sólo este primer tipo el que
algunos de los eruditos consideran admisible o recomendable, que consiste en
recortar el prepucio hasta que el glande se haga visible, o menos que esto.
Este procedimiento es inocuo y no tiene efectos perjudiciales sobre las
mujeres, y es similar a la circuncisión en los hombres, como ya mencionamos.
Más bien, algunos han llegado a afirmar que hay algunos beneficios en este
procedimiento, como ya se mencionó, tales como el incremento del placer sexual,
la prevención de malos olores que derivan de las secreciones sucias bajo el
prepucio, y la reducción de la incidencia de infecciones del tracto urinario,
así como de infecciones que afectan el sistema reproductivo.
Respecto a todos
los otros tipos de AGF, no existe base para su práctica en el Islam, por el
contrario, están totalmente prohibidos, ya que en el hadiz que implica su
permisibilidad está la prohibición de irse a los extremos. También, la ley
islámica protege el derecho de la mujer a tener disfrute sexual, demostrado por
el hecho de que la mujer tiene el derecho de divorciarse con base en que su
esposo no le proporciona satisfacción sexual. En cuanto a los musulmanes que
practican estas formas de mutilación genital femenina en algunos lugares del
mundo, a medida que crezcan en su comprensión del Islam irán haciendo a un lado
estos actos abominables. Un ejemplo claro de ello es que uno de los varios
grupos en Kenya que no practican AGF son los musulmanes, a pesar de que es un
país cuya gente es conocida por practicarla.
Sin embargo, debemos
hacer énfasis en que la postura correcta es que no hay ningún texto confiable
que estimule directamente cualquier tipo de circuncisión y, por lo tanto, la
materia se deja a otros textos generales que prohíben infligir daño y aquellos
que fomentan todas las cosas saludables y beneficiosas. Un fundamento de la Jurisprudencia
Islámica es que lo que no está específicamente prohibido está permitido, pero
sigue sujeto a otros textos indirectos. Esto no sólo permite una gran
tolerancia en la religión, sino que facilita el hacer frente a nuevos problemas
que surgen con el tiempo. Si se encuentra que la circuncisión es médicamente
benéfica para las mujeres o para la sociedad, entonces sería, a lo sumo, algo
alentado por el Islam, del mismo modo que todas las cosas benéficas para la
vida son consideradas recomendables en la religión. Pero si se encuentra, por
otro lado, que la circuncisión es dañina, entonces sería considerada
definitivamente prohibida en el Islam, como declara el Dr. Abd Ar-Rahmân b.
Hasan Al Nafisah, editor de la Revista de Investigación en Jurisprudencia
Contemporánea, con base en Riyadh, Arabia Saudita, en su artículo
intitulado Circuncisión Femenina e Islam: “En la Ley Islámica, la
preservación de la persona –la vida y la integridad física de la persona– es
una necesidad legal. Cualquier cosa que comprometa esta necesidad legal al
hacerle daño a la persona, es ilegal”.
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