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Un fenómeno común que lamentablemente
ha sido asociado casi exclusivamente con el Islam es el de la ablación genital
femenina o AGF
en sus diferentes formas. Aunque muchos de los que están involucrados en este
acto lo atribuyen a la religión del Islam, la mayoría de las formas de AGF
existentes en el mundo actual, y que son actos verdaderamente abominables, son hechos
de los cuales la religión del Islam es inocente. El Islam no tolera en forma
alguna estas acciones, y ellas deben ser vistas como algo puramente cultural y
no islámico. Amnistía Internacional afirma: “La MGF (mutilación genital
femenina) es anterior al Islam y no es practicada por la mayoría de los
musulmanes, pero ha adquirido una dimensión religiosa”. El Proyecto de Educación y
Creación de Redes sobre Ablación Genital Femenina afirma: “…no es una práctica
islámica. La AGF es un ritual intercultural e interreligioso. En África y
Oriente Medio es realizada por musulmanes, cristianos coptos, miembros de
diferentes grupos indígenas, protestantes y católicos, para nombrar sólo unos
pocos”. Una secta judía, los Falashas,
también circuncidan a ambos sexos.
Miraremos primero los diversos tipos de AGF que hay, y luego examinaremos por
qué varias culturas implementan esas técnicas sobre sus constituyentes
femeninos.
Tipos de ablación genital femenina
Ablación genital
femenina es “el término utilizado para referirse a cualquier práctica que
incluya la remoción o alteración de los genitales femeninos”. Hay tres tipos básicos de AGF:
Tipo I: Esta es la forma más leve de
AGF, que incluye eliminar o dividir el prepucio (cubierta de piel o “capucha”)
que cubre el clítoris de las mujeres, lo que expone el glande. Esto puede
acompañarse de la extirpación parcial o total del clítoris. Se le conoce como clitoridotomía
(del griego “incisión”). De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones
Unidas, esta forma es comparable a la circuncisión masculina. Esto a veces es llamado
también “circuncisión sunnah” debido al hecho de que este tipo es realizado
comúnmente por aquellos musulmanes que creen que está legislado en el Islam.
Tipo II: En este tipo, conocido como
clitoridectomía (del griego “corte”), el clítoris y los labios menores son
removidos parcial o totalmente.
Tipo III: Esta es una de las formas más
extremas de AGF, involucra la escisión del clítoris y los labios menores y
mayores, así como la unión de ambos lados de la vulva a través de la vagina,
cosidos con hilo o asegurados con otros elementos, hasta que su cicatrización los
une. Sólo un pequeño agujero del diámetro de un lápiz se deja abierto para
permitir el paso de la sangre menstrual y la orina. Esto es conocido como
infibulación o Circuncisión Faraónica en referencia a sus orígenes.
Tipo IV: Este tipo incluye todas las demás
formas de ablación genital, tales como: punción, perforación o incisión del
clítoris y/o los labios, estrechamiento del clítoris y/o los labios,
cauterización por la quema del clítoris y el tejido circundante, introcisión, raspado (cortes angurya) o
cortado (cortes gishri) de la vagina o del tejido circundante, y la introducción de
sustancias o hierbas corrosivas en la vagina.
Geografía
Varias formas de AGF son practicadas
por todo el mundo, pero son más comunes en el África Subsahariana, una franja
estrecha entre Senegal y Somalia, como se muestra en el mapa. También existen
en Oriente Medio, América del Norte y del Sur, Indonesia y Malasia. El Tipo III
es más exclusivo de Somalia, Sudán y el sur de Egipto, junto con algunas áreas
en Mali y Nigeria.
Hallamos que en algunas sociedades,
como en Somalia, Eritrea y Etiopía, casi todas las mujeres se someten al Tipo
III de la AGF. Las razones van desde las relativas a que la mujer es sucia si
el clítoris no se remueve completamente, hasta el asegurar que la mujer se
mantenga casta hasta el matrimonio. Esta práctica es una práctica antigua en
estas sociedades, y sus miembros temen dejarla por miedo al castigo. Las
mujeres podrían no lograr casarse, o incluso ser acusadas de fornicación. Las
familias también podrían perder su honor si no mantienen esta tradición.
La AGF también fue una práctica común
en Norteamérica, y específicamente en los Estados Unidos, donde los tipos I, II
y III eran comunes hasta la década de 1950, para mantener control sobre la
sexualidad femenina. La clitoridectomía era realizada por varias razones. Una
de las más comunes era reducir la masturbación. En Inglaterra ,
Isaac Baker Brown publicó un libro acerca de su éxito en tratar la masturbación
femenina con la clitoridectomía. Él también afirmó que era útil para curar
oscuros desórdenes nerviosos como la histeria y la epilepsia. Se ofrecieron otras muchas
soluciones para la masturbación, como los cinturones de castidad, utilizados
por primera vez en el medioevo para asegurar que las esposas se mantuvieran
castas mientras sus esposos no estaban en casa. Con el fin de prevenir la
masturbación en los muchachos, se utilizaron anillos con alambres de púas y
otras medidas aún más drásticas, como la cauterización e incluso la castración.
En uno de los libros de texto
pediátricos más clásicos, Enfermedades de la Infancia y la Niñez,
publicado 11 veces desde 1897 hasta 1940, el autor L.E. Holt abogaba
por cauterizar el clítoris y quemar la vulva como medidas preventivas de la
masturbación. La masturbación era vista como la causa de muchas enfermedades,
como neuroticismo, la desobediencia y la falta de respeto hacia los padres.
En los Estados Unidos se formó una organización
conocida como la Sociedad de Cirugía Orificial, la que publicó revistas que
mencionaban los múltiples beneficios de la clitoridectomía, aún para cosas tan
triviales como las jaquecas.
Había también muchos beneficios
higiénicos que se pensaba eran producidos por la clitoridectomía. C.F. McDonald
declaró en un documento de 1958 intitulado La Circuncisión de la Mujer: “Si el hombre necesita la
circuncisión por limpieza e higiene, ¿por qué no la mujer? He operado a unas 40
pacientes que necesitaban esta atención”. El autor declara que esto remedia “la
irritación, escozor, irritabilidad, masturbación, frecuencia y urgencia”, y la
emisión de esmegma que causa “dispaurenia y frigidez”.
Hasta hace poco el clítoris había sido
visto como algo sucio. Aún Sigmund Freud, uno de los fundadores de la
psicología moderna, declaró en uno de sus libros, Sexualidad y la Psicología
del Amor: “La eliminación de la sexualidad clitoriana es una precondición
necesaria para el desarrollo de la feminidad”.
Hoy, en occidente, muchos adultos
deciden someterse a la clitoridectomía, pues algunos doctores y otros afirman que esto incrementa el
placer sexual. Ellos declaran que un prepucio clitoriano muy grande puede
impedir la estimulación del clítoris. Algunos sitios web como Circlist, BMEzine, y Geocities, incluso
tienen testimonios de personas que se sometieron al proceso, así como reportes
médicos que promueven su práctica. Ellos muestran que la mayoría de las mujeres
reportan un aumento del placer sexual después del proceso (87.5% en el estudio
de Rathmann en 1959
y 75% en el de Knowles).
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