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El infierno recibirá al infiel con furia y rugidos:
« Pero, ¡qué va! ¡Es la Última Hora lo que
desmienten! Sin embargo, para esos que desmienten la Última Hora hemos
preparado llamas abrasadoras: cuando éstas les confronten desde lejos, oirán su
rugido y su silbido. » (Corán 25:11-12)
Cuando el perverso va acercándose al
infierno, le pesan sus grilletes y se le evidencia que será ya sólo combustible
del fuego.
« …ciertamente, para esos que niegan la
verdad hemos preparado cadenas y argollas, y un fuego abrasador. » (Corán
76:4)
« ¡Pues, en verdad!, junto a Nosotros les
aguardan pesadas cadenas, y un fuego abrasador. » (Corán 73: 12)
Ángeles rudos lo introducirán con
violencia en el infierno, cargado de cadenas.
« Entonces se dará la orden: ‘¡Cogedle y
encadenadle, y luego hacedle entrar en el Infierno!’ » (Corán 69:30)
“Pero los que fueron débiles dirán a los que se
habían mostrado altivos: ‘¡Qué va, nos apartó vuestra invención de argumentos
engañosos, de noche y de día, cuando nos convencisteis para que blasfemáramos
contra Dios y para que dijéramos que existen poderes capaces de rivalizar con
Él!’ Y cuando vean el castigo, no podrán expresar su remordimiento: porque
habremos puesto cadenas alrededor del cuello de quienes se empeñaron en negar
la verdad. ¿Acaso no será esto sino la retribución por lo que hicieron?” (Corán
34:33)
« …y luego sujetadle a una cadena de
pecadores como él, de setenta codos de largo… » (Corán 69:32)
Se les arrastrará encadenados:
« …cuando tengan que llevar al cuello las
argollas y cadenas que ellos mismos han forjado; y sean arrastrados… » (Corán
40:71)
Y mientras se les introduce al infierno
oirán recriminaciones:
« …pues, a quienes se empeñan en blasfemar contra su
Sustentador les aguarda el castigo del infierno: ¡qué horrible destino! Cuando sean arrojados allí, oirán su fragor mientras hierve, a punto de
estallar de furia; cada vez que un grupo es arrojado en él, sus guardianes les
preguntan: “¿No vino a vosotros ningún advertidor? » (Corán 67:6-8)
Cuando sean conducidos a un gran llano,
desnudos y hambrientos, rogarán por agua a la gente del paraíso.
“Y los ocupantes del fuego llamarán a los
ocupantes del paraíso: ‘¡Derramad sobre nosotros algo de agua o algo del
sustento con el que Dios os ha proveído!’ Responderán: ‘¡En verdad, Dios ha
prohibido ambas cosas a los que rechazaron la verdad!’” (Corán 7:50)
Y mientras la gente del paraíso reside
cómoda y confortablemente, colmada de felicidad, los del infierno pasarán
enormes sufrimientos y privaciones constantes.
« …entonces, ciertamente, vosotros que os habéis
extraviado y que llamasteis mentira a la verdad, comeréis del árbol de fruto
mortal, y os llenaréis con él el vientre. » (Corán 56:51-53)
Este árbol se llama Zaqúm y sus frutos son
horribles como cabezas de demonios y no calman el hambre.
« ¿Es el paraíso mejor acogida, o el árbol de fruto
mortal? Lo hemos puesto, ciertamente, como una prueba para los
malhechores » (Corán 37:62-63)
Además del fruto de Zaqúm, los malhechores
tendrán ahogos y arbustos espinosos para comer y sólo eso, que nunca los
saciará.
« ¡Ni más comida que la porquería que nadie
come sino los pecadores! » (Corán 69:36-37)
Y el agua que beberán será inmunda,
mezclada con pus y sangre, será corrosiva y disolverá sus intestinos.
« La parábola del paraíso prometido a los
que son conscientes de Dios, en el que hay arroyos de agua que el tiempo no
corrompe, arroyos de leche cuyo sabor nunca se altera, arroyos de vino que es
delicia de quienes lo beben, arroyos de miel limpia de toda impureza, el goce de todos los frutos y del
perdón de su Sustentador: ¿puede compararse con la recompensa de aquellos que
morarán en el fuego y a quienes se dará de beber un agua de ardiente
desesperación, que les corroerá las entrañas? » (Corán 47:15)
Las vestimentas de la gente del infierno,
serán de alquitrán ardiendo.
“…vestidos con ropajes de alquitrán, y el fuego
cubriendo sus rostros.” (Corán 14:50)
Sus sandalias, sus lechos, y todas sus
cosas serán de fuego y el castigo abarcará todo su cuerpo.
« …luego derramad sobre su cabeza la
angustia de la ardiente desesperación! ¡Saboréala tú, que te considerabas tan
poderoso, tan noble! » (Corán 44:48)
« …el Día en que el castigo les envuelva
por arriba y por abajo, y diga Él: ¡Gustad ahora el fruto de vuestras acciones! » (Corán
29:55)
El grado de castigo al que serán expuestos
los malvados, variará de acuerdo al grado de su incredulidad y a sus pecados.
“¿Y qué puede hacerte concebir lo que será ese tormento demoledor?
Un fuego encendido por Dios, que se elevará sobre los
corazones: ¡realmente, se cerrará en torno a ellos en inmensas columnas!” (Corán 104:5-8)
Cada vez que su piel sea consumida por el
fuego, les brotará una nueva, para que continúe su tormento.
« …y, ciertamente, a los que se empeñan en
negar la verdad de Nuestros mensajes les haremos sufrir el fuego: cada vez que
se les consuma la piel, se la cambiaremos por una piel nueva, para que puedan
gustar el castigo. Ciertamente, Dios es Poderoso, Sabio. » (Corán 4:56)
Para peor, su sufrimiento irá
constantemente en aumento.
« Y entonces diremos: ‘¡Saboread, pues, el
fruto de vuestras malas acciones, ya que no os daremos sino más y más castigo!’ »
(Corán 78:30)
El efecto psicológico de este castigo será
tan terrible, que el mismo extraviado, pedirá más.
“…exclamarán: ‘¡Oh, Sustentador nuestro! ¡A
quien nos haya preparado esto, dóblale el castigo en el fuego!’” (Corán 38:61)
En diferentes ocasiones, los perversos
buscarán la ayuda de Iblís, el Gran Satán.
« Y cuando todo esté decidido, Satán dirá: ‘¡Ciertamente,
Dios os prometió algo que tenía que cumplirse! Y yo, también, os hice
promesas, pero os estaba engañando. Sin embargo, no tenía yo en absoluto poder
sobre vosotros: pero os llamé y vosotros me respondisteis. Así pues, no me
culpéis a mí, sino culpaos a vosotros mismos. No soy yo quien
deba responder a vuestra llamada, ni vosotros a la mía: pues, ciertamente, me
he negado a aceptar que hubiera algo de verdad en vuestra creencia previa de
que era yo copartícipe de la divinidad de Dios.’ En verdad, a todos los
malhechores les aguarda un doloroso castigo. » (Corán 14:22)
Rechazados por Satán, les pedirán a los
ángeles que aminoren su castigo aunque sea por un día.
« Y los que están en el fuego dirán a los
guardianes del infierno: ‘¡Rogad a vuestro Sustentador para que nos alivie, por un día, este
castigo nuestro!’ » (Corán 40:49)
Luego de dejarlos esperando una respuesta por el tiempo
que Dios quiera, los ángeles se excusarán:
“…preguntarán: ‘¿No vinieron a vosotros los enviados
con las pruebas claras sobre verdad?’ Responderán: ‘¡Sí, en verdad!’ Y los
guardianes dirán: ‘¡Entonces, rogad vosotros!’ pues la oración de los que
niegan la verdad no conduce sino al engaño.” (Corán 40:50)
En ese momento, los descarriados ya perderán la
esperanza de la reducción de su castigo, entonces se dirigirán al jefe de los
guardianes del infierno, el ángel Malik, pidiéndole durante cuarenta años:
“Y gritarán: ‘¡Oh, tú, gobernador del infierno!
¡Que tu Sustentador acabe con nosotros!’ Responderá: ‘Ciertamente, habréis de
permanecer en ese estado...’” (Corán 43:77)
El eco de estas palabras se oirá por cien
años.
“Ciertamente, habréis de permanecer en ese
estado...” (Corán 43:77)
Tal vez ellos volverán a rogar a su Señor,
en quien no creyeron en la tierra, por una última oportunidad:
“Exclamarán: ‘¡Oh, Sustentador nuestro! ¡La mala suerte se
cebó en nosotros, y por eso nos extraviamos! ¡Oh,
Sustentador nuestro! ¡Sácanos de este castigo y luego, si reincidimos,
qué seamos verdaderamente tenidos por malhechores!’” (Corán 26:106-107)
Dios los rechazará:
“Él dirá: ¡Retiraos a esa ignominia! ¡Y no os dirijáis más a
Mí!” (Corán 23:108)
El dolor frente a esta respuesta será el peor, ya que se
hará evidente la eternidad en el infierno y la privación eterna del paraíso.
« Ciertamente, a quienes se empeñan en
negar la verdad y en hacer el mal, Dios no les perdonará ni les guiará a ningún
camino excepto al camino del infierno, en donde permanecerán más allá del
cómputo del tiempo: y esto en verdad es fácil para Dios. » (Corán 4:168-169)
El mayor tormento y angustia del incrédulo
será espiritual, ya que se le negará ver a su Señor.
« ¡Que va, realmente ese Día serán
apartados de su Sustentador; y luego, ciertamente, entrarán en el fuego
abrasador y se les dirá: “¡Esto es lo que solíais tachar de mentira! »
(Corán 83:15)
La desesperación los cubrirá totalmente
cuando ya convencidos de la eternidad de su castigo, se les haga evidente que
tampoco podrán morir ya.
« ¡Qué bien oirán y verán el Día que vengan a Nosotros!
Pero hoy esos malhechores están claramente hundidos en el error: así pues,
adviérteles del Día de la lamentación, cuando todo habrá sido decidido pues ahora
viven despreocupados, y no creen. » (Corán 19:39)
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