El día del juicio
“El hombre huirá de su propio hermano. De su
madre y de su padre, de su esposa y de sus hijos. Ese día todos estarán
preocupados por sí mismos.” (Corán 80:34-37)
El día del juicio será un evento terrible, aterrorizante,
sin embargo el creyente permanecerá firme, tal como dijo el Profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones sean con él:
Dios dice: « Por Mi Gloria y Mi
Majestad, Yo resguardaré a mi siervo de dos seguridades y de dos temores, si él
estuvo seguro de Mi en la tierra. Reduciré el temor en él cuando reúna a mis siervos, y si él me temió
en el mundo, no me temerá en el momento en que sean reunidos ».
“Por cierto que los creyentes sinceros no
temerán ni se entristecerán en el día del juicio, estos creyeron y fueron
piadosos, serán ellos complacidos en esta vida y en la otra. La promesa de
Allah es inalterable. Ése es el gran triunfo.” (Corán 10:62-64)
Cuando las personas sean congregadas ante Dios,
el sol sobre ellas será abrasador, y sólo un pequeño número de personas serán
resguardadas bajo la sombra que Dios les proveerá. El Profeta Muhámmad habló
de estas personas y las describió en un relato.
Ellos serán:
·
Un gobernante justo que no abusó de su poder y
dirigió a la gente según la ley revelada por Dios.
·
Un joven que creció adorando a Dios y preservó su
castidad.
·
Uno cuyo corazón está ligado a las mezquitas, y
cuando las deja, desea retornar a ellas.
·
Aquel que amó a su hermano por la causa de Dios.
·
Uno a quien una mujer hermosa y de posición intentó
seducirlo, y se refrenó por temor a Dios.
·
Uno que gastó por la causa de Dios y mantuvo su
caridad en secreto, de tal manera que su mano izquierda no sabía cuánto había
dado su derecha.
·
Uno que lloró por temor a Dios cuando se encontraba
solo.
Además existen ciertos actos de adoración que brindarán
protección en ese día:
·
Auxiliar a los demás en este mundo, atender al
necesitado.
·
indulgencia con el deudor.
·
Ser justo y cuidadoso con la familia.
·
Controlar la ira.
·
Llamar a la oración.
·
Envejecer en el Islam.
·
Realizar la ablución correcta y asiduamente.
·
Luchar junto con Jesús, el Hijo de Maria, y su éjercito,
contra las fuerzas del anticristo.
·
Morir mártir.
Dios mantendrá a los creyentes cerca de
Él, los protegerá y les preguntará sobre sus faltas, hasta que el creyente,
sometido a este interrogatorio, se creerá perdido. Entonces Dios dirá:
“Yo te cubrí estas faltas en el
mundo, y hoy te las perdono.”
El creyente será reprendido por sus
faltas, pero luego recibirá el registro de sus acciones en su mano derecha.
« Aquel que reciba el registro de sus obras
en la diestra, será juzgado con clemencia. » (Corán 84:7-8)
Entonces el creyente, feliz de leer el
registro de sus obras, expresará su alegría:
« Quien reciba el libro de sus obras por la
derecha, dirá: ‘tomad y leed mi libro, ciertamente yo estaba seguro de que
sería juzgado.’ Tendrá entonces una vida placentera, en un jardín elevado,
cuyos frutos estarán al alcance de la mano, donde se les dirá: Comed y bebed
tranquilos por el bien que habéis hecho en los días pasados. » (Corán
69:19-24)
Los libros que registran las obras, entonces, serán pesados
con las buenas y las malas acciones, y la persona será retribuida de acuerdo a
ello.
“Y dispondremos la balanza de la justicia, el
día del juicio, y nadie será oprimido. Y todas las obras, aunque sean tan
pequeñas como el peso de un grano de mostaza, serán tenidas en cuenta. Ciertamente
somos rápidos para ajustar cuentas.” (Corán 21:47)
« Y quien haya realizado una obra de bien,
por pequeña que sea, verá su recompense. » (Corán 99:7)
« Lo que más pesará en la
balanza el día del juicio serán los buenos modales; Allah detesta a las
personas obscenas e inmorales. » (At-Tirmindhi)
En el día del juicio, los creyentes
calmarán su sed en un estanque del que dará de beber el Profeta Muhámmad, del
cual, una vez que beban, no volverán a sentir sed jamás. Este estanque será
enorme, dulce y hermoso.
Los creyentes en el Islam – tanto el
pecador como el piadoso - así como los hipócritas saldrán a una gran llanura
después de que los incrédulos sean arrojados al Infierno. Un puente largo
cruzará sobre el fuego del infierno, y se hunde en la oscuridad que los
separará del Paraíso. El creyente tomará fuerza y realizará su cruce veloz
encima de los fuegos rugientes del Infierno y se dirigirá a la luz que Dios
pondrá delante para guiarlo a su hogar eterno:
« El día del juicio verás la luz de los
creyentes y de las creyentes irradiar delante de ellos, y se les dirá:
¡Alegraos hoy en los jardines donde corren los ríos!, en donde viviréis eternamente,
¡Este es el triunfo grandioso! » (Corán 57:12)
Finalmente, luego de cruzar el puente, los
creyentes serán purificados antes de ingresar al paraíso, y no quedará rencor
de nadie contra nadie.
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