|
|
|
|
|
|
La Familia en el Islam (parte 1 de 3): El Atractivo de la Familia musulmana
|
   
Descripción: Personas de varios estilos de vida hablan de sus miradas hacia el estilo de vida de las familias en el Islam.
Por AbdurRahman Mahdi (IslamReligion.com)
Publicado 14 Jul 2008 - Última modificación 22 Apr 2012
Visto: 23383 (promedio diario: 13) - Clasificación: 3.9 De 5 - Clasificado por: 9 Impreso: 493 - Enviado por email: 6 - Comentado: 0
Categoría: Artículos
> Sistemas en el Islam
> Familia
|
|
En el Islam, teniendo en cuenta el
bienestar del ‘otro’ en lugar de solo el de ‘uno mismo’ es una virtud tan
arraigada en la religión que es evidente incluso para los no musulmanes. La
abogada británica, humanista y defensora de los derechos civiles, Clive
Stafford-Smith, que no es musulmana, afirmó: “Lo que me gusta del Islam es el
enfoque en el grupo, que se opone al enfoque individualista de Occidente.”
Los individuos que componen cualquier
sociedad están ligados a lazos sociales. El más fuerte de todos los lazos
sociales es el de la familia. Y mientras puede ser justificablemente discutido
que la unidad familiar básica es el fundamento de cualquier sociedad humana,
esto es una verdad innegable para los musulmanes. De hecho, el enorme estatus
que el Islam le da al sistema familiar es lo que mayormente atrae a muchos de
los que se convierten al Islam, particularmente a las mujeres.
“Con leyes para casi todos los aspectos de
la vida, el Islam representa una orden basada en la fe que las mujeres pueden
ver como crucial al crear familias sanas, y al corregir el daño hecho por el
popular humanismo secular de los últimos treinta años y mas, dicen varios
expertos. Además, las mujeres de familias destruidas pueden verse
especialmente atraídas a la religión por el valor que se le da a la familia,
dice Marcia Hermansen, norteamericana, profesora de Estudios Islámicos en la Universidad de Loyola en Chicago y recientemente convertida al Islam.”
En ningún lado es más frecuente esta moda
de las personas que abrazan el Islam, que valoran los valores de la familia
tradicional que en las Comunidades Latinas de Norte América. Como lo menciona un
musulmán de Florida: “He visto un gran incremento en la cantidad de latinos que
se convierten al Islam. Pienso que la cultura latina en si es muy rica en términos
de valores familiares, y eso es algo muy prominente en la religión del Islam.”
Entonces, ¿Cuáles son los valores
particulares o rasgos del estilo de vida de las familias islámicas que
encuentran tan atractivos?
En un evento islámico de la Universidad de Columbia, Hernán Guadalupe, un ecuatoriano: “… las similitudes culturales y
valores familiares inherentes a los latinos y los musulmanes. Típicamente, los
hogares latinos tienen estrechos y devotos lazos, y los niños son criados en un
ambiente estricto, rasgos similares a los de los hogares musulmanes.”
En un reciente informe realizado por un periódico,
se destacó como: “Los valores familiares juegan un rol integral en la formación
de la comunidad musulmana. Gracias a esos valores familiares, existen muchas
otras normas consistentes en la comunidad latina y el Islam; por ejemplo, el
respeto a los mayores, la vida en matrimonio y la crianza de los niños, existen
algunas tradiciones latinas comunes a las del Islam.”
Algunos americanos convertidos también han
hablado acerca de la experiencia en la vida real, y algunos de estos se han
recolectado en un libro por la madre de un convertido; Daughters of Another
Path by Carol L. Anway. (Hijas de otro Camino). Una mujer, citada en el
libro, habló acerca del cambio en las actitudes hacia el matrimonio y la
vida familiar después de la conversión al Islam. "Mientras mas me
involucraba en la religión fui convirtiéndome en una personas mas pura y
tranquila. Me volví mas disciplinada. Antes de ser musulmana no tenía intenciones
de casarme, sin embargo rápidamente me convertí en una esposa y luego en madre.
El Islam provee un marco que me ha permitido expresar mi creencia, dignidad,
bondad y amor, que ya tenía dentro mío. También me ha llevado a la felicidad a
través del matrimonio y el nacimiento de dos hijos. Antes del Islam no tenia
deseos de tener mi propia familia ya que odiaba la idea de tener hijos.”
Otra mujer habla de la aceptación de la familia
extensa en el mismo libro. “Nos conocimos en el aeropuerto con muchos de sus
familiares, y fue un momento muy conmovedor que nunca olvidaré. Mama (su
suegra) es como un ángel… he pasado mucho tiempo llorando, por lo que veo aquí.
El sistema familiar es único con una cercanía que no se puede expresar con
palabras.”
En el apéndice C del libro, una
americana convertida de 35 años, en este momento 14 años siendo musulmana,
escribió acerca de la familia de su esposo y los valores relacionados a sus
valores como americana. “He conocido a todos los miembros de la familia
inmediata de mi marido y a algunos miembros de su inmensa familia lejana. He
aprendido mucho de mis parientes políticos. Poseen una manera grandiosa de educar a sus niños, una manera que engendra
respeto por lo demás y a la vez un gran amor propio. Es interesante ver como
un niño orientado y una cultura orientada a la religión operan en conjunto. Mis
parientes políticos, en virtud del contraste con la cultura americana, han
apreciado ciertos elementos de la identidad de mi cultura americana... he
visto que el Islam es verdaderamente correcto al decir que la moderación es el
camino correcto.”
De las citas mencionadas de un intelectual
no musulmán, otras de convertidos y periodistas, y otras de mujeres americanas
que han abrazado el Islam, podemos ver que los valores familiares en el Islam
son una de sus mayores atracciones. Estos valores provienen de Dios y Su
orientación, a través del Corán y el ejemplo de las enseñanzas de Su Mensajero,
Muhammad, que Dios lo alabe, quien indica la unidad familiar como uno de los
sostenes de la religión y del estilo de vida musulmán. La importancia de
formar una familia es subrayada por lo que el Profeta dijo:
“Cuando una persona contrae
matrimonio, ha completado la mitad de su religión.”
(al-Baihaqi)
Los dos artículos que continúan con este
tema discuten la familia a la luz del Corán y las enseñanzas Proféticas. Podemos
apreciar los beneficios de la familia en el Islam al explorar brevemente acerca
de la vida matrimonial, el respeto hacia los padres y los ancianos, y la
crianza de los niños.
|
La Familia en el Islam (parte 2 de 3): El Matrimonio
|
   
Descripción: Cómo se entrelaza el matrimonio con la fe, la ética y la moralidad, con la evidencia de las escrituras islámicas.
Por AbdurRahman Mahdi (IslamReligion.com)
Publicado 14 Jul 2008 - Última modificación 22 Jun 2010
Visto: 16904 (promedio diario: 10) - Clasificación: 4.2 De 5 - Clasificado por: 10 Impreso: 451 - Enviado por email: 10 - Comentado: 0
Categoría: Artículos
> Sistemas en el Islam
> Familia
|
El Matrimonio
“Y entre Sus signos está haber creado cónyuges de entre vosotros para
que encontréis sosiego, y dispuso entre vosotros amor y misericordia. Por
cierto que en ello hay signos para quienes reflexionan.” (Corán 30:21)
El matrimonio es la institución humana más
antigua. El matrimonio comenzó a existir con la creación del primer hombre y
la primera mujer: Adán y Eva. Todos los profetas desde entonces fueron
enviados como ejemplos para sus comunidades, y cada Profeta, desde el primero hasta
el último, mantuvieron la institución del matrimonio como la expresión
divinamente aprobada de la compañía heterosexual.
Hoy en día, todavía se considera correcto y adecuado introducir a la pareja
como: "mi esposa" o "mi esposo" en lugar de: "mi
amante" o "mi pareja". Ya que es a través del matrimonio que
las mujeres y los hombres satisfacen sus deseos de manera legal, sus necesidades
de amor, compañía, intimidad, y demás.
“…Ellas son vuestra vestimenta y vosotros la
suya...” (Corán 2:187)
A través del transcurso del tiempo,
algunos grupos han sostenido creencias extremas acerca del sexo opuesto y la
sexualidad. Las mujeres, particularmente, eran consideradas demonios por
muchos hombres religiosos, y por eso el contacto con ellas tenía que ser mínimo.
De este modo, se inventó el monacato con su eterna abstención y celibato, por
aquellos que querían lo que reconocían como una alternativa piadosa al
matrimonio y una vida mas devota.
“Después de ellos enviamos a Nuestros Mensajeros. A Jesús, hijo de
María, le revelamos el Evangelio, e infundimos en los corazones de quienes le
siguieron la compasión y la misericordia. Ellos establecieron el monacato sin
que se lo hubiéramos prescripto, sólo por deseo de satisfacer a Allah, pero aún
así no lo observaron como pretendían. A quienes de ellos hayan creído
sinceramente les recompensaremos, pero muchos fueron corruptos.” (Corán 57:27)
La única familia conocida de los monjes
(cristianos, budistas, u otros) serían sus compañeros monjes en el monasterio o
templo. En el caso del cristianismo, no sólo los hombres, sino también las
mujeres, podían figurar entre los piadosos al convertirse en monjas, o “novias
de Cristo”. Esta situación antinatural muy a menudo ha llevado a numerosos
vicios sociales, como el abuso de niños, la homosexualidad y las relaciones
sexuales ilegítimas que ocurren entre los que se encuentran en el claustro -
los cuales son considerados pecados criminales. Aquellos musulmanes desviados que
han seguido las prácticas no islámicas de abstención y aislamiento, quienes han
afirmado haber tomado un camino más piadoso hacia Dios que los Profetas mismos,
han sucumbido de modo similar en estos vicios y en grado igualmente
escandaloso.
El Profeta Muhammad a lo largo de su
vida dejó en claro sus sentimientos acerca de la sugerencia de que el matrimonio
podría ser un obstáculo para el acercamiento a Dios. En una oportunidad llegó
un hombre en busca del Profeta para jurarle que no se relacionaría con las
mujeres, es decir, que nunca se casaría. El Profeta le respondió severamente:
“Por Allah! ¡Soy yo el más
temeroso de Dios entre ustedes! ¡Y sin embargo... Estoy casado! Quien no
cumpla con mi sunnah (inspirándose en mi ejemplo) no es de los míos (es decir, no
es un verdadero creyente).”
“Di:
Si verdaderamente amáis a Allah ¡Seguidme! Y Allah os amará y os perdonará los
pecados. Allah es Absolvedor, Misericordioso.” (Corán
3:31)
En realidad, lejos de ver al matrimonio
como algo malo para nuestra fe, los musulmanes incluyen al matrimonio como una
parte integral de su devoción religiosa. Como ya se ha mencionado con
anterioridad, el Profeta Muhammad afirmó explícitamente que el matrimonio es la
mitad de la vida religiosa. En otras palabras, es probable que la mitad de las
virtudes islámicas, como la fidelidad, la castidad, la generosidad, la paciencia,
la ternura, el esfuerzo, la docilidad, el amor, la empatía, la compasión, la solidaridad,
el aprendizaje, las enseñanzas, la confianza, el coraje, la piedad, la abstención,
el perdón, etc., encuentren su expresión natural en la vida matrimonial. De
este modo, en el Islam, la consciencia de Dios y el buen carácter suponen ser
el criterio principal de quien busca su futuro cónyuge. El Profeta Muhammad
dijo:
“Una mujer es desposada por
(alguno de) cuatro motivos: su riqueza, su estatus, su belleza y su devoción
religiosa. Os aconsejo elegir por la devoción religiosa, para que prosperéis.”
(Sahih Al-Bujari)
Sin lugar a dudas, el malestar y la
decadencia social que prevalece en muchas partes del mundo también se puede
encontrar en el mundo musulmán. Sin embargo, la promiscuidad, la fornicación y
el adulterio todavía son rotundamente condenados en las sociedades islámicas. De
hecho, los musulmanes todavía reconocen y son conscientes de la gran
destructividad de las relaciones pre-maritales y extra-matrimoniales en la
comunidad. De hecho, el Corán deja en claro que la mera acusación de
indecencia lleva consigo severas consecuencias para esta vida y a la próxima.
“Y a quienes difamen a mujeres decentes
[acusándolas de fornicadoras o adúlteras] y no presenten cuatro testigos de
ello, aplicadles ochenta azotes y nunca más aceptéis su testimonio. Ellos son
los descarriados.” (Corán 24:4)
“Quienes difamen a las mujeres honestas,
inocentes y creyentes serán maldecidos en esta vida y en la otra, y sufrirán un
gran castigo.” (Corán 24:23)
Irónicamente, cuando son tal vez las
mujeres solteras quienes sufren las consecuencias de las relaciones promiscuas,
algunas de las voces más radicales del movimiento feminista han buscado la
abolición de la institución del matrimonio. Sheila Cronin del
movimiento, NOW, hablando de la intermitente perspectiva de un sector feminista
cuyo lema es la falla del tradicional matrimonio occidental para garantizar la
seguridad de la mujer, la protección de las enfermedades de transmisión sexual,
y muchos otros problemas y abusos, opinó: “debido a que el matrimonio
constituye la esclavitud de la mujer, queda claro que el movimiento feminista
debe concentrarse en atacar esta institución. La libertad de la mujer no puede
ganarse sin la abolición del matrimonio”.
El matrimonio en el Islam, sin embargo,
o en cambio, el matrimonio de acuerdo al Islam, es en si un vehículo para
asegurar la libertad de la mujer. No existe un mejor ejemplo de un matrimonio
islámico perfecto que el del Profeta Muhammad, quien dijo a sus seguidores: “Los
mejores son aquellos quienes mejor tratan a su esposa.” La amada esposa del Profeta, A’isha,
avaló la libertad que su marido le proporcionaba diciendo:
“Él siempre ayudaba en las tareas
del hogar y arreglaba sus ropas, reparaba sus zapatos y lavaba el piso. Ordeñaba,
ataba y alimentaba a sus animales y hacia las tareas del hogar.” (Sahih Al-Bujari)
“Hay un bello ejemplo en el Mensajero de
Allah [de valor y firmeza en la fe] para quienes tienen esperanza en Allah,
[anhelan ser recompensados] en el Día del Juicio y recuerdan frecuentemente a
Allah.” (Corán 33:21)
|
La Familia en el Islam (parte 3 de 3): La educación de los hijos
|
   
Descripción: Un pequeño viaje a través de la guía comprensiva de la buena paternidad como fue enseñada por Dios y Su Profeta, brevemente explorada aquí, y las razones de por qué lo musulmanes siguen esos consejos.
Por AbdurRahman Mahdi (IslamReligion.com)
Publicado 21 Jul 2008 - Última modificación 22 Jun 2010
Visto: 13090 (promedio diario: 7) - Clasificación: 4.9 De 5 - Clasificado por: 14 Impreso: 459 - Enviado por email: 12 - Comentado: 0
Categoría: Artículos
> Sistemas en el Islam
> Familia
|
La educación de los hijos
Una de las razones del funcionamiento de la
familia musulmana es por su clara estructura, en donde cada miembro de la casa
conoce su rol. El Profeta Muhammad, que Dios lo alabe, dijo:
“Cada uno de ustedes es un pastor, y
cada uno de ustedes es responsable de su rebaño.” (Sahih
Al-Bujari, Sahih Muslim)
El padre es el pastor de la familia, quien
protege, provee, y lucha por ser un modelo y guía a seguir en su capacidad como
cabeza de la casa. La madre es la pastora de la casa, protegiéndola y
engendrando en ella el buen y amoroso ambiente necesario para una vida familiar
feliz y sana. Ella es también la principal responsable de la orientación y
educación de los niños. Si no fuese por el hecho de que uno de los padres
asume el rol de mando, lo inevitable sería la eterna disputa y pelea, llevando
al rompimiento de la familia, lo mismo pasaría en una organización que no
tuviese ninguna autoridad.
“Dios
ejemplifica [la idolatría] con un hombre que tiene muchos amos asociados que
discrepan entre sí, y [al monoteísmo] con un hombre sometido a un solo amo [que
solo tiene un objetivo]. ¿Acaso se asemejan? ¡Glorificado sea Dios! [No se
equiparan]; pero la mayoría de los hombres lo ignoran.” (Corán 39:29)
Es lógico que el que es naturalmente más
fuerte física y emocionalmente de entre los padres se convierta en la cabeza
del hogar: el hombre.
“…Ellas tienen tanto el derecho al buen trato como la obligación de
tratar bien a sus maridos. Y los hombres tienen un grado superior [de
responsabilidad] al de ellas; y Dios es Poderoso, Sabio…” (Corán 2:228)
Con respecto a los niños, el fruto del
amor de sus padres, el Islam tiende extensas morales imponiendo la
responsabilidad de los padres y la obediencia de los niños.
“Tu Señor ha ordenado que no adoréis sino a
Él y que seáis benévolos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos llegan a
la vejez, no seáis insolentes con ellos y ni siquiera les digáis: ¡Uf! Y
háblales con dulzura y respeto. Trátales con humildad y clemencia, y ruega:
¡Oh, Señor mío! Ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron conmigo cuando
me educaron siendo pequeño.” (Corán 17:23-24)
Obviamente, si los padres no logran
inculcar el temor a Dios en sus niños desde una temprana edad porque ellos
mismos son desatentos, no pueden esperar que les devuelvan gratitud moral. Es
por esto que una severa advertencia de Dios se encuentra en Su Libro:
“¡Oh, creyentes! Protegeos a vosotros mismos
y a vuestras familias del Fuego, cuyo combustible serán los hombres y las
piedras” (Corán 66:6)
Si los padres realmente se esfuerzan por
criar a sus hijos en la moral, entonces, como dijo el Profeta:
“Si el hijo de Adán muere, todas sus acciones cesan excepto
tres, una caridad continua, el beneficio de un conocimiento y un niño recto que
reza por sus padres.” (Sahih Al-Bujari, Sahih Muslim)
A pesar de cómo los padres crían a sus
hijos, e independientemente de su propia religión (o falta de la misma), la
obediencia y reverencia que debe demostrar una hija o hijo musulmán es
secundaria a la obediencia debido al Creador mismo. Por eso Dios nos recuerda
el Corán:
“Y cuando concertamos el pacto con los Hijos
de Israel [y les dijimos:] No adoréis sino a Dios, sed benévolos con vuestros
padres y parientes, con los huérfanos y los pobres, hablad cortésmente, haced
la oración prescripta y pagad el Zakat; luego volvisteis la espalda salvo unos
pocos, y os apartasteis.” (Corán 2:83)
De hecho, es común escuchar de personas
mayores no musulmanas convertirse al Islam como resultado del creciente cuidado
y obediencia de sus hijos al convertirse en musulmanes.
“Diles: Venid que os informaré lo que vuestro
Señor os ha prohibido: No debéis asociarle nada y seréis benevolentes con
vuestros padres, no mataréis a vuestros hijos por temor a la pobreza, Nosotros
Nos encargamos de vuestro sustento y el de ellos, no debéis acercaros al
pecado, tanto en público como en privado, y no mataréis…’” (Corán 6:151)
Mientras que el niño debe mostrar
obediencia a sus padres, el Islam destaca a la madre como la merecedora de una
porción de amorosa gratitud y bondad de parte del hijo. Cuando se le preguntó al
Profeta Muhammad: “¡Oh Mensajero de Dios! ¿Ha quien debo honrar más?” el
respondió: “a tu madre”. El hombre preguntó: “¿luego a quién?”
El Profeta dijo: "a tu madre". El hombre preguntó nuevamente:
“¿luego a quién?” El Profeta repitió una vez más: "a tu madre". Nuevamente,
el hombre preguntó: “¿luego a quién?” El Profeta dijo: “a tu padre.”
“Y por cierto que ordenamos al hombre ser
benevolente con sus padres. [Y debe saber que] Su madre lo ha llevado [en el
vientre] con esfuerzo y le ha dado a luz con dolor, y que el período del
embarazo y la lactancia dura treinta meses. Que cuando alcance la madurez, al
llegar a los cuarenta años, diga: ¡Oh, Señor mío! Haz que sepa agradecerte los
favores que nos has concedido, tanto a mí como a mis padres, y que pueda
realizar obras buenas que Te complazcan, y concédeme una descendencia [creyente
y] bondadosa. Ciertamente me arrepiento [de mis pecados] y me someto a Ti.” (Corán 46:15)
Conclusión
Existe en el Islam un principio general
que afirma que lo que es bueno para uno lo es para el otro. Dicho por las
palabras del Profeta:
“Ninguno de ustedes completa su fe
hasta ama por su hermano (creyente) lo que ama por sí mismo.” (Sahih Al-Bujari, Sahih Muslim)
Como es de esperarse, este principio
encuentra su mayor expresión en la familia musulmana, el núcleo de la sociedad
musulmana. No obstante, la obediencia del niño para con su padre es, en realidad,
extendida a todos los mayores de la comunidad. La piedad y preocupación de los
padres para con sus hijos se extiende del mismo modo hacia todos los jóvenes. El
Profeta dijo:
“Él que no muestra compasión por los
jóvenes, ni honra a los mayores, no es de los nuestros.” (Abu Dawud, Al-Tirmidhi)
Cualquiera se preguntaría, entonces, ¿Por
qué será que muchas personas, criadas como no musulmanes, encuentran lo que
estaban buscando, lo que siempre han creído como bueno y verdadero, en la religión
del Islam? Una religión en donde son inmediata y calidamente recibidos como
miembros de una amorosa familia?
“La piedad no consiste en orientarse hacia el
oriente o el occidente, sino que consiste en creer en Dios, el Día del Juicio,
los Ángeles, el Libro, los Profetas, hacer caridad, a pesar del apego que se
tiene por los bienes, a los parientes, huérfanos, pobres, viajeros insolventes,
mendigos y cautivos, hacer la oración prescripta, pagar el Zakat, cumplir con
los compromisos contraídos, ser paciente en la pobreza, la desgracia y en el
momento del enfrentamiento con el enemigo. Ésos son los justos, y ésos son los
temerosos de Dios.” (Corán 2:177)
|
|
|
|
|
|
En linea diariamente:
De a
(Acorde al horario de su ordenador)
|
| |
Sus favoritos |
 |
|
Sus favoritos está vacio. Puede agregar artículos a esta lista con Herramientas del artículo. |
| |
Su historial |
 |
|
|