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Dios manchará las caras de las personas
del Infierno:
“El Día del Juicio unos rostros estarán
radiantes y otros ensombrecidos. A aquellos cuyos rostros estén ensombrecidos
se les dirá: ¿Habéis renegado de vuestra fe luego de haber creído? Sufrid el
castigo por vuestra incredulidad.” (Corán 3:106)
Sus caras estarán como si la noche las
hubiese cubierto:
“Pero quienes hayan obrado el mal solamente,
serán castigados acorde a él. Sentirán humillación, y no encontrarán quien les
proteja [del castigo] de Dios. Sus rostros se ennegrecerán como la oscuridad de
la noche. Ellos serán los habitantes del Fuego, donde permanecerán eternamente.”
(Corán 10:27)
El Fuego cubrirá a los incrédulos por
todos lados como el pecado los cubrió como una sabana alrededor de su cuerpo:
“Sufrirán en lechos de fuego que les envolverá”
(Corán 7:41)
“El día que el castigo les cubra por arriba
de ellos y bajo sus pies…” (Corán 29:55)
“…Ciertamente el Infierno acorralará a los
incrédulos…” (Corán 9:49)
El Fuego del Infierno asaltará los
corazones. El Fuego penetrará en sus cuerpos gigantes y llegará a sus partes más
profundas:
“Por el contrario, serán arrojados en el
Fuego devastador. ¿Y qué te hará comprender lo que es el Fuego devastador? Es
el fuego encendido por orden de Dios que penetra hasta los corazones.” (Corán
104:4-7)
El Fuego separará las entrañas como fue
mencionado por el Profeta:
“Se traerá a un hombre en el Día
de la Resurrección y se lo arrojará al Fuego. Luego sus tripas se desparramarán
en el Fuego y será forzado a dar vueltas como un burro en una rueda de molino, las
personas del Infierno se reunirán a sus alrededores y dirán: ‘¿Qué te sucede? ¿No
nos ordenabas hacer el bien y nos prohibías hacer el mal? Él dirá: ‘Les
ordenaba hacer el bien, pero no lo hacia yo mismo y les prohibía hacer el mal.
Pero lo hacía yo mismo.’ Luego dará vueltas como un burro en una rueda de
molino.”
Dios ha descrito las cadenas, yugos y argollas
del Infierno. Los condenados estarán atados con cadenas y serán arrastrados con
yugos en sus cuellos:
“A los incrédulos les hemos preparado cadenas,
argollas y el castigo del Infierno”. (Corán 76:4)
“Disponemos de cadenas y del fuego del
Infierno [para castigarlos] de una comida que [por su repugnancia] se atraganta
y de un castigo doloroso.” (Corán 73:12-13)
“y pondremos argollas en los cuellos de los
incrédulos. ¿Acaso no serán castigados por lo que cometieron?” (Corán 34:33)
“Cuando se les coloquen argollas en sus
cuellos, y sean arriado con cadenas” (Corán 40:71)
“[Entonces Dios les dirá a los Ángeles:]
Tomadlo y ponedle argollas en el cuello. Introducidle en el fuego del Infierno,
sujetadle, luego, con una cadena [del Infierno] de setenta codos,” (Corán
69:30-32)
Los dioses paganos y otras entidades
que fueron adoradas aparte de Dios, incluyendo el sol y la luna, que las
personas usaban como intermediarios con Dios, serán arrojados al Fuego con
ellos. Esto será para humillar y demostrar que las falsas deidades no tienen
poder,
“Vosotros [¡Oh, incrédulos!] y cuanto
adoráis en vez de Dios
seréis combustible para el fuego del Infierno donde ingresaréis. Si éstos
[ídolos] fueran divinidades como pretendéis no ingresarían en él; pero todos
vosotros junto a lo que adoráis moraréis allí eternamente”. (Corán 21:98-99)
Cuando el pecador vea el Infierno, se llenará
de remordimiento, pero no le servirá de nada:
“Si los inicuos tuvieran cuanto hay en la
Tierra pretenderían entregarlo para salvarse. Ese día querrán ocultar su
arrepentimiento. Se juzgará entre ellos con equidad y no serán oprimidos.” (Corán
10:54)
El incrédulo rezará por su muerte cuando
sienta el calor:
“Y cuando, encadenados, sean arrojados en un
lugar estrecho del Infierno, pedirán ser destruidos. [Y se les dirá:] Hoy
pediréis muchas veces ser destruidos.” (Corán 25:13-14)
Sus gritos serán tan fuertes que llamarán
a Dios esperando que Él los saque de allí:
“Ellos clamarán allí: ¡Señor nuestro!
Sácanos [del tormento] para que obremos rectamente, y no como lo hicimos. Pero
¿acaso no os hicimos vivir largamente, donde podrías haberlo hecho, y el
Mensajero se os presentó [y lo negasteis]? Sufrid pues, el castigo. No habrá
defensor para los inicuos.” (Corán 35:37)
Se arrepentirán de sus pecados y su rebelde
incredulidad:
“Y agregarán: Si hubiéramos oído o razonado,
no estaríamos ahora con los condenados al Fuego. Entonces reconocerán sus
pecados. ¡Qué lejos están de la misericordia de Dios los condenados al Fuego!”
(Corán 67:10-11)
Pero sus plegarias serán rechazadas:
“Dirán: ¡Oh, Señor nuestro! Nos vencieron
nuestras pasiones y estábamos extraviados. ¡Oh, Señor nuestro! Sácanos de él [y
retórnanos a la vida], y si reincidimos [en la incredulidad] entonces seremos
inicuos [merecedores de Tu castigo]. Dios les dirá: Permaneced en él
[humillados], y no volváis a hablarme [pues ya nunca más os escucharé].” (Corán
23:106-108)
Después de eso, llamarán a los
guardianes del Infierno para que intercedan por ellos ante Dios para la
reducción de sus tormentos:
“Quienes están en el tormento dirán a los
[Ángeles] guardianes del Infierno: Rogad a vuestro Señor para que nos alivie el
castigo [aunque sea] un día. Dirán [los Ángeles]: ¿Acaso no se os presentaron
vuestros Mensajeros con las pruebas evidentes? Responderán: Claro que sí [pero
no les creímos]. Les dirán entonces [los Ángeles]: Suplicad vosotros, [pero
dirá Dios:] Las súplicas de los incrédulos son en vano.” (Corán 40:49-50)
Hasta rogarán por su propia destrucción
para aliviarse del dolor:
“Y clamarán: ¡Oh, Ángel [custodio del
Infierno]! [Ruega para] Que nos haga morir tu Señor [y así dejemos de sufrir].
Les responderá: Por cierto que permaneceréis allí eternamente”. (Corán 43:77)
Se les dirá que el castigo jamás
disminuirá, que es eterno:
“Entrad en él; seréis castigados igual, lo
soportéis o no. Ciertamente se os castiga por vuestras obras”. (Corán 52:16)
Llorarán por mucho tiempo:
“Que disfruten transitoriamente que ya
llorarán mucho [en el Infierno] como retribución por lo que cometieron”. (Corán
9:82)
Llorarán hasta no tener más lágrimas,
entonces llorarán sangre, que dejará huellas como describe el Profeta:
“Las personas del Infierno llorarán,
y lo harán hasta que no tengan más lágrimas. Entonces llorarán sangre, como si
fuesen, canales por sus rostros, si pudiesen poner barcos sobre ellos,
flotarían.”
Como se puede ver, las descripciones
del Infierno en las escrituras Islámicas son claras y gráficas, como lo son las
descripciones de las personas que merecen su suerte. Es tal la claridad que
cualquier persona que crea en el Día del Juicio y la eternidad de su destino en
el Mas Allá será motivada a tratar de no ser de esas personas que vivirán en el
Infierno. La mejor, y realmente la única manera de evitar ese destino es buscar
seriamente en la verdadera religión que ha sido revelada a la humanidad. Una
persona nunca debe seguir una religión solamente porque fue en la que “nació”,
ni tampoco debe tomar una nueva religión por ser una nueva moda. Por el contrario,
debe buscar la verdad en este mundo y en el más allá, y asegurarse de que se ha
preparado para ese juicio del que no hay escapatoria, llevando un credo y una
forma de vida revelada por Dios.
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