El favor de Dios está en la observación de los mandamientos
Como mencioné anteriormente, el favor de
Dios hacia los judíos estaba con ellos en tanto mantuvieran la alianza que Dios
hizo con ellos. Este hecho también fue declarado por los propios judíos:
“Debido a nuestra aceptación de la Torá, los judíos tenemos un estatus especial
a los ojos de Di-s, pero perdimos tal estatus especial cuando abandonamos la
Torá”.
Por lo tanto, entendemos que el favor de
Dios no es un aspecto racial ni es vinculante eternamente. Por el contrario, Su
favor es hacia aquellos que cumplen los mandamientos. Un israelita que no
observa los mandamientos no es incluido en este favor.
Los judíos rompieron la alianza de Dios
Dios menciona en numerosos lugares del
Corán que los judíos rompieron la alianza que Dios hizo con ellos, a través de
varias transgresiones que cometieron en su religión. Estas transgresiones
varían desde caer en el error y adorar a otros en lugar de Dios, un acto que
rompe el primero de los diez mandamientos, hasta
cambiar y acomodar la Torá a sus propios intereses. Por la
Misericordia de Dios, Él continuó enviándoles profetas para que se
rectificaran. En lugar de seguir a los profetas que Dios les envió, si éstos
traían algo que a los rabinos no les gustaba, rechazaban a los profetas e
incluso los mataban. Esto ciertamente se convirtió en incredulidad hacia Dios
y, debido a ello, el favor con el que Dios cubrió a los judíos les fue
retirado. Dios dice en el Corán:
“Dondequiera que se encuentren serán humillados,
a menos que estén amparados según lo establecido por Dios o por un pacto con
los hombres. Cayeron en la ira de Dios y se les impuso la miseria. Ello por no
haber creído en los signos de Dios y por haber matado a los Profetas
injustamente, por haber desobedecido y violado la ley”. (Corán 3:112)
La Biblia también habla del hecho de que los
judíos mataban a los profetas de
Dios en 1 Tesalonicenses 2:15, y lo repite en Hechos 7:52. También leemos en
Romanos 11:3 que el Profeta Elías hizo un llamamiento contra los israelitas:
“Señor, han matado a tus profetas y
han derribado tus altares. Yo soy el único que ha quedado con vida, ¡y ahora
quieren matarme a mí también!”
Uno de los más graves de estos delitos fue
el rechazo de Jesús, una señal clara y un milagro enviado a los judíos. Fue a
través de este profeta que el favor de Dios hacia los judíos como nación fue
reemplazado por Su Furia e Ira. Los únicos judíos que se mantuvieron “elegidos”
fueron aquellos que siguieron a Jesús: los cristianos nazarenos.
¿Los cristianos son el pueblo elegido de
Dios?
Un hecho en el que los cristianos y los
musulmanes están de acuerdo, en contraposición a los judíos, es que el Amor de
Dios no está limitado o especificado a una raza elegida, sino más bien a
aquellos que observan sus alianzas. Aunque Jesús fue
enviado específicamente a los judíos, el cristianismo
se ha visto a sí mismo a través de la historia como una religión para todos los
pueblos. Así, de acuerdo a los cristianos, cualquiera que acepta las enseñanzas
de Jesús gana el Amor de Dios y Su Gracia y Favor, y cualquiera que las rechaza
está condenado al Infierno.
Este es un punto con el que los musulmanes
también están de acuerdo, pero el hecho es que los cristianos no siguen las
enseñanzas de Jesús, pues él ordenó a sus seguidores observar los mandamientos
de los judíos, el mayor de los cuales es que sólo Dios merece ser adorado. El
culto de los cristianos hacia Jesús y el atribuirle divinidad es una de las
razones por las cuales ellos también se han ganado la ira y no el favor de
Dios.
Reprender a otros pueblos
Cuando analizamos los versículos que
reprenden a los judíos en el Corán, vemos, como mencioné anteriormente, que giran
en torno a ciertos mandamientos que ellos rompieron y ciertos castigos que les
han sido impuestos. Esta crítica no se limita sólo a los judíos, sino que
claramente se extiende en el Corán y la Sunnah a todos aquellos que desobedecen
los mandamientos de Dios a través de la historia hasta nuestros días,
incluyendo a los musulmanes. Dios dice respecto a un musulmán que mata a otro musulmán
intencionalmente:
“Quien matare a un
creyente intencionadamente será castigado con el Infierno eterno. Incurrirá en
la ira de Dios, lo maldecirá y le tendrá reservado un castigo terrible”. (Corán 4:93)
Vemos entonces que estos versículos
severos hallados en el Corán están dirigidos a todos aquellos que rompen los
mandamientos de Dios, y no a unas razas o pueblos específicos. Del mismo modo,
las únicas personas que son elegidas y favorecidas por Dios son los piadosos de
cualquier nación, y no una raza o pueblo específico. Judíos, cristianos, y
todos aquellos que sean sinceros con su religión y con las enseñanzas
originales irán al Paraíso, como el mismo Dios dice:
“Por cierto que quienes creyeron [en los
Mensajes que trajeron los Profetas anteriores a Moisés], los judíos, los
cristianos y los sabeos que hayan tenido fe en Dios y en el Día del Juicio, y
hayan obrado correctamente tendrán su recompensa junto a su Señor, y no temerán
ni se entristecerán”. (Corán 2:62)
Sin embargo, aquellos que no siguieron
los mandamientos de su religión, y no creyeron en el Islam, están destinados al
Infierno. Esto es porque el Islam es la única religión que es aceptada por Dios
después de la revelación de Su Mensaje Final al Profeta Muhammad, que la misericordia
y las bendiciones de Dios sean con él.
“Por cierto que quienes
no creyeron de entre la Gente del Libro y los idólatras serán castigados
eternamente en el fuego del Infierno; y éstas son las peores criaturas”. (Corán 98:6)
|