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La Kaba es
la Casa sagrada de Dios situada en el centro de la Mezquita Sagrada en la
ciudad de La Meca, en Arabia Saudí. El edificio negro en forma de cubo es
familiar a gentes de todos los credos debido a las imágenes provenientes de
Arabia Saudí todos los años en la época de la peregrinación. Normalmente cuando
la gente ve estas imágenes, enfocan su atención en la caja negra que es
circunvalada por cientos o miles de fieles. Esta caja es la Kaba.
“Al-lah ha hecho de la Kaba una Casa Sagrada,
un lugar de adoración para los hombres...”. (Corán 5:97)
La Kaba es el lugar más sagrado en el Islam,
es la quibla, la dirección hacia la que los musulmanes se orientan durante
la oración. Se le denomina Kaba debido a su forma, pues “cubo” en árabe es kab. A veces la Kaba es
llamada Al Bait Al Atiq, o la casa liberada, el Profeta Muhammad, que la
paz y las bendiciones de Dios sean con él, dijo que este nombre fue utilizado
debido a que Dios ha protegido la Kaba de caer bajo el dominio de los tiranos.
La Kaba está hecha de granito
proveniente de las colinas cercanas a La Meca, se eleva 15 metros (49 pies), y
sus lados miden 10.5 m (34 pies) por 12 m (39 pies). Hoy día la Kaba está
cubierta por un paño de seda negra decorado con bordados dorados en caligrafía,
conocido como kiswah.
El lado suroeste de la Kaba es una
pared semicircular que representa el límite o Al Hatim. La entrada a la Kaba
se logra a través de una puerta a 2.13 metros del nivel del suelo, en la pared
nororiental. Por dentro, el piso está hecho de mármol y las paredes están
revestidas con mármol hasta el punto medio entre el piso y el techo.
Gracias a las tradiciones del Profeta
Muhammad sabemos que su amada esposa Aisha le preguntó por la pared y la
puerta. Ella dijo: “Le pregunté al Mensajero de Dios sobre la pared y si era
parte de la casa [la Kaba]. Él dijo: ‘Sí’. Le pregunté: ‘¿Entonces por qué no
está incorporada a la casa?’ Él dijo: ‘Tu pueblo se quedó sin dinero (para la construcción)’. Le pregunté:
‘¿Y qué de la puerta? ¿Por qué está tan por encima del nivel del suelo?’ Él
dijo: ‘Tu gente la hizo así para poder dejar pasar a quienes quisieran y dejar
afuera a quienes quisieran. Si no fuera por el hecho de que tu gente aún es
nueva en [en el Islam] y demasiado cercana a su época de ignorancia, me
gustaría incorporar la pared dentro de la casa y bajar la puerta a nivel del
suelo’”.
Hay versículos del Corán escritos en
tablas incrustadas en el mármol y la parte superior de la pared está revestida
con tela verde decorada con versículos bordados con hilos dorados. Las lámparas
cuelgan de una viga transversal, también hay una mesa pequeña para los
quemadores de incienso. Los cuidadores perfuman el mármol con aceite perfumado,
el mismo aceite utilizado para ungir la Piedra Negra del exterior.
La Piedra Negra, una antigua piedra
sagrada, está incrustada en la esquina oriental de la Kaba, a metro y medio por
encima del suelo. El Profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios
sean con él, dijo: “La piedra negra descendió del Paraíso y era más blanca
que la leche, pero los pecados de los hijos de Adán la volvieron negra”.
Los eruditos del Islam han diferido
sobre quién construyó la Kaba. Algunos dicen que fueron los ángeles. Otros que
el padre de la humanidad, Adán, construyó la Kaba, pero durante muchos siglos
se deterioró y se perdió en las brumas del tiempo, para ser reconstruida por el
profeta Abraham y su hijo Ismael. Todos concuerdan en que la Kaba fue construida
o reconstruida por el profeta Abraham.
“Y cuando Abraham e Ismael levantaron los
cimientos de La Casa dijeron: ¡Oh, Señor! Acepta nuestra obra, Tú eres
Omnioyente, Omnisciente”. (Corán 2:127)
Desde entonces, la Kaba ha sido
reconstruida varias veces. Por los amalecitas, la tribu de Jurham, Qusayi ibn
Kilab, la tribu de Quraish y muchas veces después de la llegada del Islam. Poco
antes que comenzara la misión del profeta Muhammad, la Kaba fue construida de
piedra, sin argamasa y no mucho más alta que la altura de un hombre, la gente
había robado el tesoro de la Kaba y los Quraish decidieron reconstruirla y
añadirle un techo.
Cada tribu recolectó materiales de
construcción y trabajaron de manera cooperativa hasta que llegó el momento de
colocar la piedra negra. Debido al prestigio relacionado con la colocación de
la piedra, se formó una disputa. Abu Umaiah ibn al Muguirah, uno de los hombres
de mayor rango, dijo: “¡Oh, Quraish, lleguemos a un acuerdo sobre lo que está
en disputa! Dejemos que el primer hombre en entrar por la puerta decida este
asunto”.
El primer hombre fue Muhammad, que en
ese entonces era conocido como Al Amin (el digno de confianza). Él
sugirió que llevaran la piedra hasta su lugar sobre una manta, sosteniendo cada
tribu una esquina, de modo que el prestigio fuera distribuido equitativamente.
La piedra negra llegó de esta forma hasta la Kaba y Muhammad la puso entonces
en su lugar. Finalmente, es importante entender que los musulmanes no adoran a la
Kaba ni a sus alrededores, es sólo la qibla, la dirección hacia la que
los musulmanes se orientan al rezar; por lo tanto, funciona sólo como un punto
focal.
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