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Como mencionamos previamente, los bahaís
siguen las enseñanzas de Mirza Husain ‘Ali Nuri (1817 - 1892) que adoptó el
título de Baha’ullah (Esplendor de Dios). Opuestos a los musulmanes, que
creemos que el Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) fue el último Profeta enviado por Dios a la humanidad, Baha’ullah creía que
él mismo era el profeta vaticinado por Sayid ‘Ali Muhammad Shirazí, el fundador
del movimiento Babi. Baha’ullah contradijo la fe islámica, la cual enseña que Abraham, Moisés y Jesús fueron profetas
humanos y no encarnaciones de la divinidad. En lugar de esto, Baha’ullah enseñó
que Dios se manifestó a través de la forma de muchos profetas y líderes
religiosos, tales como Abraham, Moisés, Zoroastro, Buda, Jesús, Muhammad, el
“Bab” y Baha’ullah mismo. Según sus creencias, Baha’ullah no es la última y
definitiva manifestación de Dios, sino que vendrán otros profetas, pero sólo
hasta después de 1 000 años.
Esta creencia se opone a uno de los
aspectos fundamentales de la Ley Islámica, que es la distinción que se hace
entre Dios, de naturaleza trascendente e incomparable, y Su creación, de
naturaleza temporal y diversa. El Islam cree firmemente que Dios está separado
y distinguido de Su creación, y que Él nunca adoptó ni adoptará la forma de
ninguna de Sus criaturas, ni siquiera de un ser humano. Los profetas que Él
envió a la humanidad fueron completamente humanos, fueron elegidos para
entregar Su mensaje a la humanidad. Toda adoración es debida solamente a Dios,
y no a sus criaturas ni a nada presente en la creación. Parte importante de
esta fe es creer que Muhammad fue el último Profeta de Dios para la humanidad,
y el Islam es el último Mensaje de Dios para la humanidad, y ningún otro
Mensajero llegará hasta el Día del Juicio. Estos dos principios forman la base
fundamental de la fe islámica, el primer pilar del Islam, que claramente
contradice la fe bahai.
No hay ritos de iniciación, sacerdocio ni
sacramentos en la religión Bahai. De cualquier forma, los bahaís tienen ciertos
deberes, y están obligados a rezar cada día, aunque su oración difiere de la
practicada por los musulmanes; también se les pide que se reúnan en el primer
día de cada mes bahai para una celebración; que ayunen desde la aurora hasta la
puesta del sol durante el mes de ‘Ala (mientras los musulmanes ayunan en
Ramadán); evitar las drogas y el alcohol, no participar en partidos políticos,
y observar ciertos días sagrados, tales como el nacimiento de Baha’ullah y el
martirio del “Bab” Shirazí. Pone un énfasis particular en la unidad de la
humanidad y en la igualdad absoluta del hombre y la mujer, y los bahaís se ven
a sí mismos trabajando por el establecimiento de un gobierno mundial que
erradicará los extremos de la riqueza y la pobreza.
El único texto sagrado en el Islam es el
Corán, pero los bahaís adoptaron las escrituras de Baha’ullah como sagradas
también. Los más importantes de estos escritos son: El Libro Más Sagrado,
El Libro de la Certeza, Las Palabras Ocultas, Los Siete Valles
y los Cuatro Valles, y Epístola al Hijo del Lobo.
Declaraciones de Baha’ullah
Baha’ullah afirmó ser Dios. Las siguientes
son algunas de sus declaraciones:
“No hay más Divinidad que Yo, el Honrado,
el Sabio”.
“Tomen lo que las Antiguas Manos les dan”.
“No hay Dios excepto Yo, el Asegurador, el
Regulador. Ciertamente Nosotros hemos enviado a los profetas y revelado los
libros”.
“El Dios de la eternidad está en prisión”.
“Cualquier otra cosa que no sea Yo fue
creada por Mi orden”.
“Yo soy la Rama Más Grande (‘Abdul-Baha),
sin ningún otro compañero”.
“Nosotros, los bahaís, somos ciertamente
la belleza eterna”.
“Sin duda Yo soy Dios. No hay Divinidad
excepto yo, el Señor de todas las cosas. Cualquier otra cosa además de Mí es Mi
creación; por lo tanto, oh creación Mía, adórame”.
Los doce principios
Los bahaís se enorgullecen de poseer los doce
principios o doce enseñanzas que ellos promulgaron. Los voceros bahaís se
enfocan enfáticamente en estos principios, considerando que son lo mejor que
puede encontrarse en cualquier religión. Siete de los doce Principios redundan
acerca de la unidad. Ellos son:
1. Unidad en el reino político.
2. Unidad en los asuntos mundanos.
3. Unidad en la libertad.
4. Unidad en la religión.
5. Unidad en la nación.
6. Unidad en el idioma.
7. Unidad en la genealogía.
Sin embargo, la historia y la doctrina
Bahai contradice estos principios. Los bahaís asesinaron a Muhammad Ibrahim,
arrojándolo en el río Tigris, por no creer en la llamada de Baha’ullah. Intentaron asesinar a Nasruddín Shah, el rey de Irán. Baha’ullah
asesinó a 130 personas en una noche y se apropió de sus pertenencias. Baha’ullah maltrató a su hermano Subhi Azal, y ‘Abd al-Baha trató aún
peor a su hermano Muhammad ‘Ali. Irónicamente, entre los bahaís mismos hay al
menos dos divisiones mayores que disputan la una con la otra: la tercera
generación de bahaís y los bahaís ortodoxos. Últimamente, los bahaís han
anunciado oficialmente el alfabeto de un nuevo idioma que ellos han inventado
para cada persona del mundo.
Enseñanzas contradictorias
Hay varias ideas contradictorias
predicadas por los bahaís encontradas anteriormente en el culto Babi, las
cuales no tienen base alguna en el Islam:
“¡Babis! Dios ha hecho obligatoria la
guerra para ustedes. Capturen ciudades y a la gente para
el babismo”.
“No dejen que aquellos que no creen en el
Baián permanezcan en la Tierra”.
“Arrebaten las riquezas de aquellos que no
creen en el Baián”.
“¡Detractores del Bab! Aún si ustedes
tomaran mil baños en un día, quedarían impuros”.
“Cualquier cosa perteneciente a los no babis
se purifica cuando pasa a pertenecer a los babis”.
En resumen, los bahaís difieren de los
musulmanes en las más fundamentales creencias y prácticas islámicas. Sus
líderes han hecho declaraciones extraordinarias atribuyéndose la divinidad,
similares a otros cultos religiosos. Aunque parecen predicar la paz y la
unidad, su historia ha estado manchada de brutalidad y violencia. Su historia y
sus enseñanzas originales también contradicen su concepto de un mundo pacífico
y de la igualdad de género.
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