Islam en el Imperio Kanem-Borno
Kanem-Borno en el siglo XIII incluyó la
región alrededor del lago Chad extendiéndose por el norte hasta Fezzan. Kanem hoy
día forma parte de la República del Chad. El Islam fue aceptado en primer lugar
por el gobernante de Kanem, Umme-Jilmi, quien gobernó entre 1085 y 1097 d.C, a
través de un erudito llamado Muhammad B. Mani, acreditado por haber llevado el Islam
a Kanem-Borno. Umme-Jilmi se convirtió en un musulmán devoto. Fue a hacer la
peregrinación pero murió en Egipto antes de llegar a La Meca. Al-Bakri también
menciona que los refugiados Omeyas, que habían huido de Bagdad después de los
planes de los Abasíes de liquidar su dinastía, residían en Kanem [21, 22].
Con la introducción del Islam en Kanem,
éste se hizo el foco principal de la influencia en el Sudán central y se
establecieron relaciones con el mundo árabe en Oriente Medio y el Magreb. El
hijo de Umme, Dunama I (1092-1150) también fue en peregrinaje y fue coronado
en Egipto, mientras se embarcaba en el Suez hacia La Meca, durante la tercera
jornada del peregrinaje. Durante el reinado de Dunama II (1221-1259), una
embajada de Kanem fue establecida en Túnez alrededor de 1257, según lo
mencionado por el famoso historiador andaluz Ibn Jaldun (m. 1406 d.C.). Fue
casi al mismo tiempo que una universidad y un albergue fueron establecidos en el
Cairo, llamados Madrasah Ibn Rashiq. Hacia finales del siglo XIII, Kanem
se convirtió en centro del conocimiento islámico, y profesores famosos llegaban
desde Mali para enseñar en Kanem. Para mediados del siglo XIII, Kanem estableció
relaciones con Tuat (en el Sahara argelino) y con el estado háfsida de Túnez intercambiando
embajadores. Los eruditos y poetas de Kanem podían escribir árabe clásico de un
nivel muy alto. Tenemos evidencia de esto en una carta escrita por el escriba
en jefe de la corte de Kanem, datada entre 1391 y 1392.
El historiador Ibn Jaldun llama a Dunama
II como el “Rey de Kanem y Señor de Borno”, puesto que su imperio se expandía
hasta Kano (hoy Nigeria) en el occidente y Ouaddai (hoy Chad) en el oriente. Se
dice que Dunama II abrió un talismán (Munni o Mune), considerado sagrado por su
pueblo, y así trajo un período de dificultades a estas gentes. Fue debido a su
entusiasmo por la religión del Islam que cometió esta “abominación” (quizás el
talismán fue un símbolo tradicional de la realeza y alienó a muchos de sus súbditos).
A fines del siglo XIV, una nueva
capital del imperio Kanem fue establecida en Borno en Nigazaragamu por ‘Ali bin
Dunama, llamado también ‘Ali Ghazi, quien gobernó durante el período de 1476 a
1503. Él solía visitar al Imam en jefe ‘Umar Masramba para aprender más del
sistema legal islámico. Él, por su propio ejemplo, persuadió a la nobleza y los
jefes a limitar el número de sus esposas a sólo cuatro.
La islamización de Borno data de la
época de Mai Idris Alooma (1570-1602). Hemos llegado a saber de él a través de
su cronista, Ahmad bin Fartuwa. En el noveno año de su reinado, hizo el
peregrinaje a La Meca y construyó un albergue para los peregrinos de Borno.
Revivió las prácticas islámicas e hizo que todos y cada uno las siguieran.
También creó los tribunales Qadhis para introducir leyes islámicas en lugar del
sistema tradicional de derecho consuetudinario. Construyó un gran número de
mezquitas de ladrillo para reemplazar las existentes, construidas con cañas.
En 1810, durante el período de Mai
Ahmad, la gloria del Imperio de Borno llegó a su fin, pero su importancia como
centro de aprendizaje islámico, continúa.
Islam en las tierras de los Hausa y los Fulani
Existe una leyenda Hausa muy conocida
respecto al origen del estado Hausa, atribuida a Bayajida (Bayazid), quien vino
de Begh para establecerse en Kanem-Borno. El gobernante Mai de Borno de
aquellos tiempos (no tenemos información sobre la época) le dio la bienvenida a
Bayajida y le entregó a su hija en matrimonio, pero al mismo tiempo le robó sus
numerosos seguidores. Él huyó de Mai con su esposa y fue a Gaya Mai Kano, y
pidió al orfebre de Kano que le hiciera una espada. La historia cuenta que Bayajida
ayudó a la gente de Kano matando a una serpiente sobrenatural que les había
impedido sacar agua de un pozo. Se dice que la reina, llamada Daura, se casó
con él en recompensa por su servicio a la gente. Bayajida tuvo con Daura un
hijo llamado Bawo. Bawo, a su vez, tuvo siete hijos: Biran, Dcura, Katsina,
Zaria, Kano, Rano y Gebir, quienes se convirtieron en los fundadores de los
estados Hausa. Cualquiera que sea el mérito de esta historia, trata de explicar
cómo el lenguaje y la cultura Hausa se difundieron a través de los estados
norteños de Nigeria.
El Islam llegó a las tierras Hausa a
comienzos del siglo XIV. Se dice que alrededor de 40 alumnos de Wangarawa
trajeron el Islam con ellos durante el reinado de ‘Ali Yaji quien gobernó Kano durante
los años 1349-1385. Se construyó una mezquita, un almuecín (quien hace el
llamado a la oración) fue nombrado para hacer el adán (llamado a la oración), y
se nombró un juez para tomar decisiones religiosas. Durante el reinado de un
gobernante llamado Yaqub (1452-1463), un Fulani emigró a Kano e introdujo
libros de jurisprudencia islámica. Para la época en que Muhammad Rumfa subió al
poder (1453-1499), el Islam estaba fuertemente arraigado en Kano. En este
reinado, eruditos musulmanes llegaron a Kano, algunos venidos de Tombuctú, para
enseñar y predicar el Islam.
Muhammad Rumfa consultó con eruditos musulmanes
sobre asuntos del gobierno. Fue él quien había pedido al famoso teólogo musulmán
Al-Maghilli que escribiera un libro sobre gobierno islámico durante su última
visita a Kano en el siglo XV. El libro es una obra maestra renombrada y se
llama La Obligación de los Príncipes. Al-Maghilli fue después a Katsina,
que se había convertido en centro de enseñanza en el siglo XV. Muchos de los
peregrinos de La Meca irían a Katsina. Los eruditos de la Universidad Sankore de
Tombuctú también visitaron la ciudad y trajeron con ellos libros sobre teología y etimología. En
el siglo XIII, Katsina produjo eruditos nativos como Muhammadu Dan Marina y Muhammadu
Dan Masina (m. 1667) cuyas obras aún están disponibles hoy día.
La literatura de Shehu ‘Uzman Dan
Fodio, su hermano Abdullahi, y su hijo Muhammad Bello, habla de las prácticas
sincréticas de los Hausa Fulanis a finales del siglo XVIII. El movimiento de ‘Uzman
Dan Fodio en 1904 fue introducido como un movimiento renovador del Islam para
remover las prácticas sincréticas, y lo que Shehu llamó Bid’at Ash-Shaitania
o innovaciones demoníacas.
La propagación del Islam en África se
debe a muchos factores históricos, geográficos y psicológicos, y es también
resultado de la distribución de las comunidades musulmanas, algunas de las
cuales hemos tratado de esbozar. Desde su primera aparición en África, el Islam
ha continuado creciendo. Sus eruditos fueron africanos desde el momento mismo de
su difusión. El Islam se ha convertido en una religión africana y ha
influenciado a su gente de diversas maneras.
|