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Los seres vivos tienen que reproducirse
para perpetuar sus especies. Sin embargo, la reproducción en sí misma muchas
veces es insuficiente porque, si los seres vivos fallan al proveer los cuidados
adecuados a su descendencia, el recién nacido no puede sobrevivir. En otras
palabras, si los seres vivos no sienten la necesidad de proteger y cuidar a sus
descendientes y no lo hacen de manera exitosa, las criaturas recién nacidas no
se podrían cuidar solas y morirían rápidamente.
Cuando observamos la naturaleza, vemos que
la mayoría de los seres vivos muestran un autosacrificio sorprendente para
proteger y brindar el mejor de los cuidados a su prole. A
veces de manera desinteresada, incomparable con cualquier otra forma de
sacrificio mostrado por los seres humanos. Además, estos seres vivos arriesgan
sus vidas por su prole sin dudarlo ni un momento. La pregunta es, ¿cómo se
desarrolló dicho autosacrificio en los animales?
Los evolucionistas afirman que el
autosacrificio demostrado por los seres vivos, especialmente hacia su
descendencia, es un comportamiento instintivo. ¿Entonces,
qué significa la palabra “instinto”?
Los evolucionistas la definen como un
sentido de intuición inherente a los seres vivos. Ellos
afirman que una voz interna susurra a una araña, un pájaro, un león o un
pequeño insecto que debe practicar el autosacrificio para mantener la
existencia de las generaciones venideras. En respuesta a una pregunta con
respecto a la fuente de esta voz, ellos dicen desesperadamente “la madre
naturaleza”. En la opinión de los evolucionistas, cada fenómeno en la
naturaleza es un milagro de la naturaleza.
Sin embargo, es evidente que esta
afirmación es fútil y no tiene sentido, porque la naturaleza, en sí misma, ya
es una entidad creada consistente en piedras, flores, árboles, ríos y montañas
familiares para todos nosotros. Es obvio que estas
entidades no pueden reunirse para darle a un ser viviente una nueva
característica, que es producto de la inteligencia.
De hecho, incluso Darwin era consciente de
esta falla lógica desde el comienzo. En su libro El
Origen de las Especies, que escribió en 1859, él mismo expresó sus propias
dudas sobre su teoría con las siguientes palabras:
“He pensado que sería más conveniente
tratar este tema por separado, especialmente en el caso de lo maravilloso que
un instinto puede ser, como el de la abeja de colmena al fabricar sus celdas y
que aparecerá, para muchos lectores, como una dificultad suficiente para
derribar mi teoría en su totalidad”. (Charles Darwin, El Origen de las
Especies, pág. 233)
La investigación llevada a cabo por los
científicos en seres vivos ha revelado que ellos viven en una armonía,
coordinación y colaboración asombrosa. Donde miramos podemos ver ejemplos de
esto: algunos pequeños pájaros emiten un sonido de alarma cuando ven a un ave
de rapiña, como un halcón o un águila, acercarse a la bandada, para advertir a
sus compañeros sobre este peligro. Al hacerlo, ellos atraen la atención del
atacante. Este comportamiento reduce considerablemente las oportunidades de
sobrevivir de este pájaro que emitió la alarma. Pero, a pesar de esto, el
pájaro pone su propia vida en riesgo por los cientos de vidas de los demás
pájaros de la bandada.
La mayoría de los animales realiza algún
tipo de autosacrificio por sus crías. Por ejemplo, el período de incubación de
los pingüinos es durante el invierno. Los pingüinos hembras ponen sólo un
huevo, dejan la incubación a los hombres, y regresan al mar. Durante los cuatro
meses de incubación, el pingüino macho tiene que resistir tormentas de vientos
polares que a veces alcanzan los 120 Km. por hora. Realizando grandes
sacrificios, durante cuatro meses completos, sin abandonar al huevo, el
pingüino macho pierde la mitad de su peso corporal debido a la falta de comida.
Aunque se encuentra privado durante meses, no sale a cazar y resiste las
tormentas violentas sin abandonar el huevo en ningún momento. Al finalizar los
cuatro meses, el pingüino hembra aparece con una gran cantidad de alimentos.
Ella no ha perdido el tiempo, sino que ha estado trabajado por su cría y ha
almacenado alimentos para ella. Ella vacía su estómago y comienza a cuidar a su
cría.
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