Características distintivas del sistema penal
islámico
En los principios anteriormente
mencionados, la ley islámica y las legislaciones seculares, aunque la ley
islámica la precede. De todas maneras, el sistema penal islámico tiene virtudes
únicas y cualidades distintivas, entre las cuales se encuentran:
1. Los mecanismos disuasivos
internos de la conciencia moral enseñados por el Islam están completamente
integrados con la supervisión pública de la sociedad. Esto es así, porque
cuando la ley islámica trata con problemas humanos tales como el crimen, no se
limita a implementar normas disuasivas externas, sino que se concentra también
en enseñar los disuasivos internos que una persona debe tener en su conciencia
moral. Está diseñada para desarrollarla dentro de la persona desde el
nacimiento, de tal forma que sea educado en la nobleza del carácter.
La ley islámica
promete el éxito y la salvación para aquellos que obran con rectitud, y
advierte a los malhechores que tendrán un destino ignominioso y funesto. Se
esfuerza por conmover emocionalmente a los malhechores, haciéndolos renunciar a
sus métodos e intenciones, inspirándoles temor a Dios y esperanza en Su perdón
y misericordia. Intenta inspirarles temor al castigo de Dios, que se adhieran a
virtudes morales, al amor al prójimo, y a un deseo de bien hacia los demás,
absteniéndose de causarles daños y perjuicios.
2. Tiene un enfoque balanceado
acerca de las relaciones entre el individuo y la sociedad. Esto se hace
evidente por el hecho de que mientras la Ley Divina protege a la sociedad promulgando penas y medidas preventivas contra los crímenes,
no margina ni aísla al individuo con el pretexto de proteger a la sociedad. Por
el contrario, su prioridad es proteger al individuo, su libertad y sus
derechos, proveyendo las oportunidades y medios de subsistencia para que la
persona no tenga excusa para recurrir al crimen. No dispone un castigo sin
primero preparar al individuo para ganarse el pan honestamente y llevar una
vida feliz.
Formas de castigo en el Islam
La ley islámica, al confrontar los
problemas de convivencia y disponer soluciones para ellos, se establece sobre
funciones complementarias: la estabilidad y permanencia de sus pilares básicos,
por un lado, y el dinamismo de sus preceptos derivados, por el otro.
Para los aspectos inmutables de la
existencia del ser humano, la ley islámica trajo estatutos fijos. Para los
aspectos dinámicos de nuestra existencia, que son afectados por la evolución
social, la ampliación de los horizontes científicos y los avances en diversos
ámbitos del conocimiento, la ley islámica trajo principios generales y
universales capaces de ser aplicados de diversas formas y en una gran variedad
de circunstancias.
Cuando aplicamos estos principios teóricos
a un sistema penal, encontramos que la ley islámica ha prescrito penas fijas
para aquellos crímenes de los que ninguna sociedad está libre, crímenes que no
varían de forma entre lugares y pueblos porque están relacionados con factores
humanos que son constantes y propios de su naturaleza.
La ley islámica enfrenta otros crímenes al
afirmar el principio general que indica de manera decisiva su prohibición,
dejando que el castigo sea decidido por la autoridad política correspondiente
en la sociedad. La autoridad política puede entonces tener en consideración las
circunstancias particulares del criminal y determinar la forma más efectiva de
proteger a la sociedad del daño que causa. De acuerdo con este principio, los
castigos en la ley islámica son de tres tipos:
1. Penas prescritas.
2. Penas por retribución.
3. Castigos discrecionales.
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