Definiendo el sistema judicial y sus bases legales
El sistema judicial en el Islam es un
sistema para decidir entre las personas en litigio, con el fin de resolver sus
disputas de conformidad con los preceptos de la Ley Divina, mandamientos
judiciales que se toman del Corán y la Sunna.
Todos los Mensajeros de Dios (la paz sea
con todos ellos) actuaron como jueces. Dios dice:
“Y cuando David y Salomón emitieron su fallo
sobre un campo labrado en el que las ovejas de su vecino [habían ingresado
arruinándolo], y fuimos testigos de su sentencia. Le hicimos comprender a
Salomón [cuál era el veredicto más justo], y a ambos les concedimos conocimiento
y sabiduría. Sometimos a David las montañas y las aves para que glorificaran a
Dios junto a él; así lo decretamos”. (Corán 21:78-79)
Dios también dice:
“¡Oh, David! Te hemos puesto como representante
Nuestro en la Tierra; juzga con equidad entre los hombres y no sigas tus
pasiones [cometiendo injusticias al juzgar], pues ellas te desviarán del
sendero de Dios; y quienes se desvíen del sendero de Dios sepan que recibirán
un severo castigo por haberse olvidado del Día del Juicio”. (Corán 38:26)
El Profeta Muhammad, que vino con el
Mensaje último y eterno, recibió órdenes de Dios para juzgar los litigios del
mismo modo que se le ordenó divulgar la palabra de Dios y llamar a la gente al
Islam. Esto se menciona en el Corán en varios pasajes. Dios dice, por ejemplo:
“Juzga entre ellos conforme a lo que Dios ha
revelado, y no sigas sus pasiones. Sé precavido con ellos, no sea que te
seduzcan desviándote en algo de lo que Dios te ha revelado”. (Corán 5:49)
Dios también dice:
“…Y si se presentan ante ti [para que juzgues
entre ellos], hazlo o no intervengas [si no quieres]. Si no intervienes, no
podrán perjudicarte en absoluto; y si juzgas entre ellos, hazlo con equidad.
Dios ama a los justos”. (Corán 5:42)
Y Él dice:
“Pero no, [juro] por tu Señor que no creerán a
menos que te acepten como juez de sus disputas; y no se resistan a aceptar tu
decisión y se sometan completamente”. (Corán 4:65)
La Sunna también provee bases legales
para el sistema judicial islámico. Amr b. al-Aas relató que el Profeta dijo:
“Si un juez dicta sentencia con
su mejor criterio y es correcto, entonces recibirá doble recompensa (de Dios).
Si utiliza su mejor juicio pero comete un error, entonces recibirá una sola recompensa”.
(Ahmad)
El Mensajero de Dios dijo:
“No quieras ser como otras personas,
excepto en dos casos: un hombre a quien Dios le ha dado riqueza y la gasta en
la Verdad, y otro a quien Dios ha concedido la sabiduría y da veredictos con
base en ella y enseña a los demás”. (Sahih Al-Bujari, Sahih Muslim)
Muchos eruditos nos han relatado que
hay consenso entre los musulmanes sobre el estado legal del sistema judicial en
el Islam. Ibn Qudamah dijo:
“Los Musulmanes están en acuerdo
unánime sobre la necesidad de establecer un sistema judicial para la gente”.
Las reglas islámicas sobre el Poder Judicial
Los juristas coinciden en que los
deberes del juez son una obligación que debe ser realizada por la sociedad. Si
algunos miembros de la sociedad llevan a cabo este deber, es suficiente para
todos. Por otro lado, si todos lo dejan de lado, entonces todos en la sociedad
están en pecado.
La prueba de que estos deberes son
obligatorios proviene del Corán:
“¡Oh, creyentes! Sed realmente justos...”. (Corán
4:135)
Sólo es necesario que un pequeño número
de individuos realice las funciones judiciales, ya que las inquietudes
judiciales vienen bajo el deber general de ordenar lo correcto y prohibir lo
que está mal. No es obligación de cada individuo llevar a cabo esta labor,
siempre y cuando algunas personas la estén realizando.
Los asuntos de la gente no serán
correctos e íntegros sin un sistema judicial. En consecuencia, es obligatorio
que exista uno, tanto como es obligatorio contar con un sistema militar. El Imam
Ahmad, uno de los más grandes y reconocidos eruditos del Islam, dijo:
“La gente debe tener una autoridad
judicial o sus derechos desaparecerán”.
Los deberes del Poder Judicial incluyen
ordenar lo que es correcto, ayudar al oprimido, garantizar los derechos de las
personas, y mantener bajo control el comportamiento opresivo. Ninguno de estos
deberes puede ser realizado sin el nombramiento de un Poder Judicial.
Un sistema judicial es una necesidad
para la prosperidad y el desarrollo de las naciones. Es necesario para asegurar
la felicidad de las personas, proteger los derechos de los oprimidos y
restringir al opresor. Es la forma de resolver disputas y asegurar los derechos
humanos. Facilita ordenar lo que es correcto, prohibir lo que está mal y poner
freno a la conducta inmoral. En esta forma, un orden social justo puede ser
disfrutado por todos los sectores de la sociedad, y cada individuo puede
sentirse seguro en su vida, sus propiedades, su honor y su libertad. En este
ambiente, las naciones pueden progresar, alcanzar la civilización, y la gente
es libre de perseguir lo que es mejor para ellos, tanto espiritual como
materialmente.
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