El nacimiento de Jesús
En el inicio de su trabajo de parto, María sentía un
dolor extremo, mental y físico. ¿Cómo una mujer de su piedad y nobleza tendría
un hijo fuera del matrimonio?
Ya mencionamos que su embarazo y su parto,
fueron normales como en cualquier mujer. Pero para las creencias cristianas
María no sufrió dolores durante el parto, y para cristianos y judíos, la
menstruación y las penurias del parto, son un castigo para la mujer por el
pecado de Eva, pero el Islam no acepta el concepto de pecado original, y enfatiza
que nadie deberá cargar con los pecados de otros.
“…cualquier pecado que cometáis es en detrimento
propio, y nadie cargará con los pecados de otro…” (Corán 6:164)
No sólo esto, ni en el Sagrado Corán ni en los dichos del Profeta Muhámmad se le reprocha a Eva, sí se habla de la culpa de Adán, o de ambos.
“Pero Satán les susurró (a ambos) con el fin de
que (desobedecieran a Allah) y así fueran despojados, diciéndoles: Vuestro
Señor os prohibió que os acerquéis a este árbol para que no os convirtáis en
seres inmortales o en ángeles.
Y les juró: Os aconsejo para vuestro bien
Y los sedujo con mentiras, cuando ambos comieron del árbol, notaron
que estaban desnudos, y comenzaron a cubrirse con hojas del paraíso, entonces
su Señor los llamó: ¿No os había prohibido comer de este árbol y advertido que
Satán es vuestro enemigo declarado?” (Corán 7:20-22)
María, debido a su angustia y su dolor deseó no haber sido
creada, y exclamó:
“…preferiría haber muerto antes que esto, y así
me habrían olvidado completamente.” (Corán 19:23)
Luego de esto, dio a luz al niño, y en aquel momento,
cuando su dolor y su preocupación eran muy grandes, Dios la auxilió
milagrosamente:
“Entonces (el ángel) la llamó desde abajo (desde
el valle): No te apenes, tu Señor ha hecho fluir debajo de ti un arroyo. Sacude
el tronco de la palmera y caerán sobre ti dátiles maduros y frescos.
Come, bebe y conténtate, y cuando veas a algún hombre dile:
Por cierto he realizado voto de silencio por el Clemente, y no hablaré con
nadie hoy.” (Corán 19:24-26)
Entonces María se tranquilizó, y ocurrió el primero de
los milagros de Jesús, que siendo un niño recién nacido, habló para calmar a su
madre, ya que cuando la gente vio que había dado a luz la increparon:
“Se presentó ante su pueblo, llevándolo en
brazos (a Jesús). Le dijeron: ¡Oh María! Has hecho algo inaudito.”
(Corán 19:27)
Ella señaló a Jesús, y milagrosamente él habló, tal como Dios había dicho que ocurriría cuando anunció su nacimiento.
“Hablará a los hombres en la cuna y de adulto, y
se contará entre los virtuosos.” (Corán 3:46)
Jesús le dijo a la gente:
“…por cierto que soy el siervo de Dios, Él me
revelará un libro y hará de mí un Profeta. Seré bendecido dondequiera me
encuentre, y me ordenará hacer la oración y pagar el zakat mientras viva.
Y me hará benevolente con mi madre, no dejará que sea soberbio
ni rebelde.
La paz fue conmigo el día en que nací, será
conmigo el día que muera y el día en que sea resucitado.” (Corán 19:30-33)
Así comenzó la vida de Jesús, durante ella, debió
constantemente evadir los planes que hacían algunos judíos y romanos para
matarlo, y nunca dejó de llamar a la gente a adorar al Único Dios.
María en el Islam
Aquí expusimos la elevada situación en la
que el Islam coloca a María. El Islam la considera la mejor y más perfecta de
las mujeres. En el Sagrado Corán, ninguna mujer recibe más atención que María,
a pesar de que todos los Profetas, excepto Adán, tuvieron madres.
El Corán tiene 114 capítulos, María se
encuentra entre las ocho personas cuyo nombre es el título de estos capítulos.
El capítulo diez se llama “Mariam”, que es la forma árabe de “María”. El
capítulo tercero lleva el nombre de su padre, ‘Imram (Heli).
Los capítulos Mariam e ‘Imram, son de los
más hermosos del Corán. Además María es la única mujer específicamente
nombrada en el Corán. El Profeta Muhámmad dijo:
Las mejores mujeres de la creación
son: María la hija de ‘Imram, la esposa del Faraón, Jadiyya Bint Juwailed (la
esposa del Profeta) y Fátima, la hija de Muhámmad, El Mensajero de Dios (At-Tirmidhi)
A pesar de las inmensas virtudes de María
y Jesús, queda claro que los dos eran completamente humanos y mortales. Los
dos fueron creados y nacieron en este mundo.
Ellos fueron protegidos por Dios de cometer
pecados mayores, en el caso de Jesús, como todos los Profetas, de manera
absoluta, y en el de María, de manera parcial como todas las personas altamente
virtuosas. Por esto queda claro que María podía cometer alguna falta por
error, sin embargo, los cristianos creen que ella estaba libre de ello: Pero nadie tiene el atributo de perfección, que le pertenece
únicamente a Dios.
El Islam enseña el monoteísmo perfecto,
nadie tiene poderes omnipotentes excepto Dios, solamente a Él se le debe
adoración y devoción. Los milagros que ocurren a manos de los Profetas o de
algunas personas virtuosas, son provenientes de Dios, y ellos no tienen poder
alguno para socorrerse a sí mismos ni a otros, ellos son siervos de Dios,
necesitados de la Misericordia de Dios.
Nadie debe ser adorado excepto Dios. Es
cierto que muchos milagros ocurrieron en presencia de María. Muchas veces
ocurrió que diferentes personas dijeron presenciar apariciones de María, pero
estos sólo son engaños de Satán para desviar a las personas.
Hoy sobran ejemplos de personas que invocan a María en
lugar de a Dios, y caen en la innovación de lo que Dios reveló y la idolatría, como quienes recitan la oración “Ave María” o creen lo que se dice en la literatura como el “Transitus Mariae”, todo esto es politeísmo.
Lo cierto es que María fue la más pura de
las mujeres y una sierva devota de Dios, especialmente elegida para dar a luz
al Gran Profeta y Mesías Jesús, fue conocida por su piedad y castidad, su
historia verdadera fue relatada en el Corán revelado al Profeta Muhámmad y así
será preservada la verdad hasta el día del juicio.
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