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La ciencia moderna ha descubierto que en los lugares
donde se unen dos mares diferentes, existe una barrera entre los dos. Esa
barrera divide a los dos mares para que cada mar tenga su propia temperatura,
salinidad y densidad. Por ejemplo, el agua del Mar Mediterráneo es tibia, salina y menos
densa, comparada con la del Océano Atlántico. Cuando el agua del Mar
Mediterráneo entra en el Atlántico, por el estrecho de Gibraltar, se introduce
varios cientos de kilómetros en el Atlántico a una profundidad de cerca de 1000
mts. manteniendo sus propias características. El agua del Mediterráneo
se estabiliza a esta profundidad (ver figura
1).

Figura 1: El agua del Mediterráneo al
entrar en el Atlántico por encima del estrecho de Gibraltar todavía con su
propia temperatura, salinidad y menor densidad, debido a la barrera que
distingue entre ellas. Las temperaturas están en grados Centigrados (C°)
(Levemente modificado de The Marine Geology [La Geología Marina],
Kuenen, p. 43.) (Haga click en la imagen para agrandarla.)
A pesar de las grandes olas, las
fuertes corrientes y las mareas, existentes en estos mares, estos no se mezclan
o traspasan esa barrera.
El Sagrado Corán menciona que
existe una barrera entre los dos mares que se encuentran y que ambos no
traspasan. Dios dice:
“Ha dejado fluir las dos
grandes masas de agua, que se encuentran, pero las separa una barrera que no
rebasan.” (Corán, 55:19-20)
Pero cuando el Corán habla sobre
la división entre el agua fresca (dulce) y la salada, menciona la existencia de
un “límite infranqueable” junto con la barrera. Dios dijo en el Corán:
“Él es quien ha hecho que las
dos grandes masas de agua fluyan; una dulce, agradable; otra, salada y amarga.
Ha puesto un espacio intermedio y una barrera infranqueable entre ellas.” (Corán
25:53)
Uno se pregunta ¿Por qué menciona
el Corán al espacio intermedio, cuando habla del divisor entre el agua dulce y
la salada; pero no lo menciona, cuando habla del divisor entre los dos mares?
La ciencia moderna ha descubierto
que en los estuarios, donde el agua dulce y la salada se encuentran, la
situación es en cierta manera diferente a la que se encuentra en los lugares en
los que dos mares se encuentran. Se ha descubierto que lo que distingue al
agua dulce de la salada en los estuarios (o Deltas de un río) es una “zona
pinoclina que posee una marcada discontinuidad en su densidad, que separa las
dos capas.” Esta partición o división (zona de separación), tiene una salinidad
diferente a la del agua dulce y a la de la salada.
(ver figura 2).

Figura 2: Corte longitudinal que
muestra la salinidad (partes por mil 0/00), en un estuario. Aquí podemos
observar la partición (Zona de separación), entre el agua dulce y la salada. (Levemente
modificado de Introductory Oceanography [Oceanografía Introductoria],
Thurman, p. 301.) (Haga click en la imagen para agrandarla.)
Esta información ha sido
descubierta recientemente, utilizando avanzados equipos para medir la
temperatura, salinidad, densidad, disolubilidad del oxigeno, etc. El ojo
humano no puede ver la diferencia entre los dos mares que se juntan, más bien
los dos mares nos parecen un mar homogéneo. De igual manera, el ojo humano no
puede ver la división (o punto intermedio), del agua en los estuarios ni la
partición (zona de separación).
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