|
|
|
|
|
|
El Propósito de la Creación (parte 1 de 3): Introducción
|
Descripción: Una introducción a la pregunta más enigmática de la historia de la humanidad, y una discusión sobre las fuentes que pueden usarse para encontrar la respuesta. Parte 1: La fuente para encontrar la respuesta.
Por Dr. Bilal Philips
Publicado 30 Jun 2008 - Última modificación 10 Dec 2008
Visto: 2496 (promedio diario: 5) - Clasificación: Ninguno aun - Clasificado por: 0 Impreso: 140 - Enviado por email: 0 - Comentado: 0
Categoría: Artículos
> Creencias del Islam
> El Propósito de la vida
|
Introducción
El propósito de la creación es un tema que interesa a
cada ser humano en algún punto de su vida. Todos, en uno u otro momento, nos
hacemos la pregunta: “¿Por qué existo?”; o: “¿Con qué propósito estoy aquí en
la tierra?”
La variedad y complejidad de los sistemas intrincados
que constituyen la sociedad de los seres humanos y el mundo en que ellos
existen, indican que tiene que haber existido un Ser Supremo que los creó. El diseño
apunta a un diseñador. Cuando los seres humanos se encuentran con huellas en
una playa, concluyen inmediatamente que un ser humano caminó previamente por
allí poco tiempo antes. Nadie imagina que las olas del mar se han establecido
en la arena y por casualidad se produjo una depresión que se parece a las
huellas humanas exactamente. Ni tampoco los seres humanos concluyen instintivamente
que cobraron existencia sin un propósito. Siendo que el actuar con un propósito
es un producto natural de la inteligencia humana, los humanos concluyen que el
Ser Inteligente y Supremo que los creó lo debe haber hecho con un propósito
específico. Por consiguiente, los seres humanos necesitan conocer el propósito
de su existencia para poder dar un sentido a sus vidas, y hacer lo que es
finalmente beneficioso para ellos mismos.
A lo largo de la historia, sin embargo, ha existido una
minoría de personas que han negado la existencia de Dios. En su
opinión, el universo es eterno y la humanidad es meramente un producto de la coincidencia
de combinaciones accidentales de sus elementos. Por consiguiente, para ellos,
la pregunta: “¿Por qué Dios creó al ser humano?”, no tuvo y todavía no tiene
ninguna respuesta. Según ellos, simplemente no hay ningún propósito para la
existencia. Sin embargo, la inmensa mayoría de la humanidad, a lo largo de la
historia ha creído y continúa creyendo en la existencia de un Ser Supremo que
creó este mundo con un propósito. Para todos ellos era, y continúa siendo,
importante saber sobre el Creador y el propósito para el cual Él creó a los
seres humanos.
La
Respuesta
Para responder a la pregunta “¿Por qué Dios creó al
hombre?”, debe determinarse primero desde qué perspectiva la pregunta es
formulada. Desde el punto de vista de Dios significaría: ¿Qué motivó a Dios a
crear a los seres humanos?; mientras que desde el punto de vista humano
significaría: “¿Con qué propósito creó Dios a los seres humanos?”. Ambos puntos
de vista representan aspectos de la intrigante pregunta “¿Por qué existo?”...
se explorarán ambos aspectos de esta pregunta basados en la guía brindada por
la revelación divina. Éste no es un tema para la especulación, porque de las
conjeturas no se puede obtener la verdad completa en esta materia. ¿Cómo podrían
los seres humanos deducir intelectualmente la realidad de su existencia, cuando
ellos apenas pueden comprender cómo su propio cerebro o su entidad más elevada,
la mente, funciona? Por consiguiente, los numerosos filósofos que han
especulado sobre esta pregunta a lo largo del la historia han propuesto respuestas
innumerables, todas ellas basadas en presunciones que no pueden demostrarse.
Las preguntas sobre este tema han llevado a varios filósofos incluso a declarar
que realmente no existimos y que el mundo entero es imaginario. Por ejemplo, el
filósofo griego Platón (428-348 a.C.) sostenía que el mundo cotidiano de cosas
cambiantes, en cual el hombre llega a conocer a través de sus sentidos, no es
la realidad primaria, sino que es la sombra de un mundo de apariencias. Muchos
otros, como se mencionó previamente, afirmaron y continúan afirmando que no hay
ningún propósito en absoluto para la creación de los seres humanos. Según
ellos, la existencia humana es meramente un producto de coincidencias. No puede
haber ningún propósito si la vida evolucionó de materia inanimada que sólo tomó
vida por casualidad. Si los supuestos “primos” de la especie humana, los monos
y los simios, no se preocupan por preguntas acerca de la existencia; ¿por qué
los seres humanos deben preocuparse por ellas?
Aunque la mayoría de las personas deja de lado la
pregunta de “por qué hemos sido creados”, después de una breve reflexión ocasional,
es sumamente importante para los seres humanos conocer la respuesta. Sin el
conocimiento de la respuesta correcta, los seres humanos no serían distinguibles
de los otros animales a su alrededor. Las necesidades animales y los deseos de
comer, beber y procrear, se convertirían en el propósito de la existencia
humana por defecto, y el esfuerzo humano se enfocaría entonces en esta limitada
esfera. Cuando la satisfacción material se convierte en la meta más importante
en la vida, la existencia humana se degrada más aun que la del más bajo de los animales.
Los seres humanos harán un mal uso de su inteligencia dada por Dios si carecen
del conocimiento del propósito de su existencia. La mente humana degradada usa
sus habilidades para crear drogas y bombas, y se sumerge en la fornicación, la pornografía,
la homosexualidad, los juegos de azar, el suicidio, etc. Sin el conocimiento
del propósito de la vida, la existencia humana carece de todo significado y, como
consecuencia, se pierde; y la recompensa de una vida eterna llena de felicidad
en el más allá, se destruye completamente. Por lo tanto, es de suma importancia
que los seres humanos contesten correctamente a la pregunta: “¿Por qué estamos
aquí?”
Las personas muy a menudo consultan a otras buscando respuestas.
Sin embargo, el único lugar donde pueden encontrarse respuestas claras y
precisas a estas preguntas, es en los libros de la revelación divina. Era necesario
que Dios revelara el propósito de la vida a través de Sus profetas, porque los
seres humanos son incapaces de llegar a las respuestas correctas por sí mismos.
Todos los profetas de Dios les enseñaron a sus seguidores las respuestas a la
pregunta “¿Por qué Dios creó al hombre?”
|
El Propósito de la Creación (parte 2 de 3): La Respuesta Judeo-cristiana
|
Descripción: Una introducción a la pregunta más enigmática de la historia humana, y una discusión sobre las fuentes que pueden usarse para encontrar la respuesta. Parte 2: Una mirada a la Biblia y la creencia Cristiana sobre este asunto.
Por Dr. Bilal Philips
Publicado 30 Jun 2008 - Última modificación 30 Jun 2008
Visto: 2360 (promedio diario: 5) - Clasificación: Ninguno aun - Clasificado por: 0 Impreso: 135 - Enviado por email: 0 - Comentado: 0
Categoría: Artículos
> Creencias del Islam
> El Propósito de la vida
|
Las Escrituras Judeo-cristianas
Un estudio de la Biblia deja al buscador honrado de verdad perdido. El antiguo Testamento parece más involucrado con las leyes y la
historia del hombre temprano y el pueblo Judío que con contestar la pregunta
vital acerca del objetivo de la creación de humanidad. En el Génesis, Dios
crea el mundo y a Adán y Eva en seis días y hace el resto de Su trabajo en el
séptimo. Adán y Eva desobedecen a Dios y son castigados y su hijo Caín mata a su
hermano Abel. ¡Y Dios estaba “afligido” por lo que él había hecho al hombre!
¿Por qué las respuestas no están allí en las condiciones claras e inequívocas?
¿Por qué es el idioma tan simbólico, dejando al lector intentando adivinar sus
significados? Por ejemplo, en Génesis 6:6 se menciona:
“Cuando los hombres empezaron a multiplicarse sobre
la tierra y les nacieron hijas, los hijos de Dios se dieron cuenta de que las
hijas de los hombres eran hermosas, y tomaron por esposas aquellas que les
gustaron”
“¿Quiénes son éstos “hijos de Dios”? Cada secta judía y
cada una de las muchas sectas cristianas tienen sus propias explicaciones. ¿Cuál
es la interpretación correcta? La verdad es que el propósito de la creación del
hombre fue enseñado por los profetas de la antigüedad, sin embargo, algunos de
sus seguidores - en conjunto con los demonios - después cambiaron las
escrituras. Las respuestas se hicieron vagas y mucho de la revelación se
encontraba oculto en idioma simbólico. Cuando Dios envió a Jesús a los judíos,
él volcó las mesas de los fariseos que estaban comerciando dentro del templo, y
predicó contra la interpretación ritualista de la ley practicada por los
rabinos judíos. Él reafirmó la ley del Profeta Moisés y la revivió. Él enseñó
el propósito de la vida a sus discípulos y demostró cómo cumplirlo hasta sus
últimos momentos en este mundo. Sin embargo, después de su salida de este
mundo, su mensaje fue desvirtuado por algunos que se decían ser sus seguidores.
La verdad clara que él enseñó se volvió vaga, como los mensajes de los profetas
anteriores a él. El simbolismo fue reintroducido, sobre todo a través de las
"inspiraciones" de Juan, siendo que el Evangelio original que se
reveló a Jesús estaba perdido. Cuatro otros evangelios compuestos por hombres que
fueron escogidos por Atanasio, un obispo del siglo cuarto, reemplazaron el
Evangelio perdido de Jesús. Y los 23 libros con cartas de Pablo y otros se incluyeron
en el Nuevo Testamento. Como resultado, los lectores del Nuevo Testamento no
pueden encontrar las respuestas precisas a la pregunta “¿Por qué Dios creó al
hombre?”. Y uno se ve obligado a seguir ciegamente los dogmas ideados por las
distintas sectas. Los evangelios se interpretan según las creencias de cada
secta, y el buscador nuevamente vuelve a preguntarse, ¿cuál es la correcta?
La Encarnación de Dios
Quizás el único concepto común en la mayoría de las
sectas cristianas con respecto al propósito de la creación de la humanidad es que
Dios se convirtió en ser humano para que pudiera morir a las manos de los hombres
para purificarlos del pecado que heredaron de Adán. Según ellos, este pecado
se había vuelto tan grande que ningún acto humano de expiación o
arrepentimiento podría borrarlo. Dios es tan bueno que el hombre pecador no puede
estar de pie ante Él. Por consiguiente, el sacrificio de Dios mismo sólo podría
liberar a la humanidad de este pecado.
La creencia en este mito de origen humano se volvió la
única fuente para la salvación, según la Iglesia. Por consiguiente, el
propósito cristiano de la creación se volvió el reconocimiento del “sacrificio
divino” y la aceptación de Jesús como el Señor Dios. Esto puede deducirse de
las siguientes palabras atribuidas a Jesús en el Evangelio según Juan:
¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Único, para
que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió al
Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a
él. Para quien cree en él no hay juicio. En cambio, el que no cree ya se ha
condenado, por el hecho de no creer en el Nombre del Hijo único de Dios.
¿Sin embargo, si este es el propósito de la creación y
el requisito previo para la vida eterna, por qué no fue esto lo que enseñaron todos
los profetas anteriores a Jesús? ¿Por qué Dios no se volvió hombre en el tiempo
de Adán y su descendencia para que toda la humanidad tuviera una oportunidad
igual de cumplir su propósito para la existencia y lograr la vida eterna. ¿Aquéllos
que existieron antes del tiempo de Jesús tenían otro propósito para su existencia?
Todas las personas que existen y nunca han oído hablar de Jesús no tienen
ninguna oportunidad de cumplir su propósito. Tal propósito, es demasiado
limitado para cumplir con las necesidades de la humanidad.
|
El Propósito de la Creación (parte 3 de 3): La Tradición hindú
|
   
Descripción: Este artículo es una introducción a la pregunta más enigmática de historia de la humanidad, y una discusión sobre las fuentes que pueden usarse para encontrar la respuesta. En este artículo daremos una mirada a las escrituras hindúes, y una conclusión al asunto.
Por Dr. Bilal Philips
Publicado 07 Jul 2008 - Última modificación 07 Jul 2008
Visto: 2255 (promedio diario: 5) - Clasificación: 1 De 5 - Clasificado por: 1 Impreso: 191 - Enviado por email: 0 - Comentado: 0
Categoría: Artículos
> Creencias del Islam
> El Propósito de la vida
|
Todo es Dios
Las escrituras hindúes enseñan que existen
muchos dioses, encarnaciones de dioses, personas de Dios, y que todo es Dios, brahmán.
A pesar de la creencia que el ego (el atman) de todos los seres vivientes en
realidad son brahmán, existe un sistema de castas opresivo que evolucionó
basado en que los brahmanes, la casta sacerdotal, poseen la supremacía
espiritual desde su nacimiento. Ellos son los maestros del Veda y representan
el ideal de pureza ritual y el prestigio social. Por otro lado, la casta Sudra
queda excluida del estado religioso y su único deber en la vida es “servir dócilmente”
a las otras tres castas y sus miles de sub-castas.
Según los filósofos hindúes, el propósito
de la humanidad es la realización de su divinidad y, siguiendo un camino (la
marga) a la emancipación (el moksha) de la rueda de renacimiento, la vuelta del
alma humana (el atman) en la última realidad, Brahmán. Para aquéllos que siguen
el camino del bhakti, el propósito es amar a Dios porque Dios creó a la
humanidad para “disfrutar una relación - como un padre disfruta a sus niños”
(Srimad Bhagwatam). Para el hindú ordinario, el objetivo principal de la vida
mundana queda confinado a los deberes sociales y rituales, a las reglas
tradicionales de conducta para la casta a la que pertenece: el camino del karma.
Aunque la mayoría de la religión de los
textos Védicos que disertan alrededor de los rituales de sacrificio se han visto
eclipsados por las doctrinas hindúes y prácticas encontradas en otros textos,
la autoridad absoluta y santidad del Veda sigue siendo un principio central de
virtualmente todas las sectas hindúes y sus respectivas tradiciones. El Veda
está compuesto de cuatro colecciones, el más antiguo, que es el Rigveda (los “versos
de la sabiduría”). En estos textos, Dios se describe a sí mismo como “confundido”.
La religión reflejada en el Rigveda es un politeísmo principalmente involucrado
con deidades apaciguadoras asociadas con el cielo y la atmósfera de las que el
más importante era Indra (el dios de los cielos y la lluvia), Baruna (guardián
del orden cósmico), Agni (el fuego), y Surya (el Sol). En los textos Védicos posteriores,
el interés por los dioses Rigvedicos decae, y el politeísmo empieza a ser
reemplazado por un panteísmo sacrificatorio a Prajapati (“Señor de Criaturas”),
quién es el Todo. En los Upsanidas (enseñanzas confidenciales que involucran
las ecuaciones cósmicas), Prajapati se une con la esencia de Brahmán, la
realidad suprema y sustancia del universo, reemplazando cualquier
personificación específica, transformando la mitología así en una “filosofía”
abstracta. Si los volúmenes de estas escrituras fueran los que todos los seres
humanos tuvieran que escoger para su guía, uno tendría que concluir que Dios se
escondió a Él mismo y al propósito de la creación de la humanidad.
Pero Dios no es el autor de ninguna confusión,
ni hace las cosas difíciles para la humanidad. Por consiguiente, cuando Él
reveló Su último Libro hace mil cuatrocientos años a la humanidad, Él aseguró que
sería absolutamente incorruptible para todas las generaciones de seres humanos por
venir. En esa escritura final, el Corán, Dios reveló Su propósito al crear a la
humanidad y, a través de Su último profeta, Él clarificó todos los detalles de
manera que el hombre pudiera comprenderlo fácilmente. Es en base a esta
revelación y las explicaciones proféticas que nosotros debemos analizar las
respuestas precisas a la pregunta “¿Por qué creó Dios al ser humano?”
|
|
|
|
|
|
En linea diariamente:
De a
(Acorde al horario de su ordenador)
|
| |
Sus favoritos |
 |
|
Sus favoritos está vacio. Puede agregar artículos a esta lista con Herramientas del artículo. |
| |
Su historial |
 |
|
|