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El Propósito de la Vida (parte 1 de 3): la Razón y la Revelación
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Descripción: ¿Es la razón un recurso suficiente en la búsqueda del propósito de la vida?
Por IslamReligion.com
- Publicado 31 Mar 2008 - Última modificación 17 Aug 2008
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Categoría: Artículos
> Creencias del Islam
> El Propósito de la vida
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Introducción
¿Cuál es el verdadero significado y propósito de la vida? Esta es,
quizás, la pregunta más importante que se ha hecho alguna vez el ser humano. Algunos
filósofos han considerado que es la pregunta fundamental que el hombre se ha
planteado a lo largo de las diferentes épocas. Científicos, historiadores,
filósofos, escritores, psicólogos, y el hombre en general, luchan con esta
pregunta en algún momento de sus vidas.
¿Es la Razón una guía suficiente?
¿Por qué los seres humanos nos alimentamos?
¿Por qué dormimos? ¿Por qué trabajamos? Las respuestas que encontraremos a
estas preguntas son todas similares. ‘Me alimento para vivir’. ‘Duermo para
descansar’. ‘Trabajo para sustentarme a mí y a mi familia’. Pero cuando preguntamos
cual es el propósito de la vida, las personas quedan confundidas. Podemos ver
su confusión por el tipo de respuestas que dan. Los jóvenes pueden decir: “yo
vivo para la borrachera y ver chicas en bikinis”. El profesional de edad
avanzada podría decir: “yo vivo para ahorrar lo suficiente para una jubilación
cómoda”. El hombre mayor probablemente diría: “yo me he estado preguntando por
qué estoy aquí la mayor parte de mi vida. Si hay un propósito, ya no me
interesa”. Y quizás la respuesta más común será: “¡realmente no lo sé!”
Entonces, ¿Cómo se descubre el propósito
de la vida? Al respecto tenemos básicamente dos opciones. La primera es permitir a ‘la razón’ que nos guíe. Después de todo, el
esclarecimiento racional nos dio la ciencia moderna basada en la observación
cuidadosa del mundo natural. Pero… ¿Los filósofos, con su método racional, lo
han deducido? Albert Camus describió la vida como “un absurdo”; Jean Paul Sartre
habló de “angustia, abandono y desesperación”. Para estos existencialistas, la
vida no tiene ningún significado. Los Darwinistas pensaron que el significado
de vida era reproducirse. Will Durant, haciéndose eco de las dificultades del
hombre postmoderno, escribió: “La fe y la esperanza desaparecen; la duda y la desesperación
están a la orden del día… no es que nuestras casas y nuestras tesorerías estén
vacías, sino que están vacíos nuestros corazones”. Cuando se trata de
describir el significado de la vida, incluso los filósofos más sabios caen en
conjeturas. Will Durant, el filósofo norteamericano más notable del último
siglo, y el Dr. Hugh Murhead, profesor de filosofía en la Universidad de Illinois, escribieron cada uno un libro titulado ‘El Significado de Vida’. Ellos
consultaron a los filósofos más conocidos, científicos, escritores, políticos,
e intelectuales de su tiempo, preguntándoles: ¿Cuál es el significado de la
vida? Luego ambos publicaron sus respuestas. Algunos de los consultados
ofrecieron sus mejores conjeturas, algunos admitieron que ellos simplemente se
habían amoldado a un propósito en la vida, y otros fueron lo suficientemente
honestos para decir que estaban desorientados al respecto. ¡De hecho, varios
intelectuales famosos les pidieron a los autores que cuando concluyeran su investigación,
les volvieran a escribir para informarles si el propósito de la vida había sido
descubierto!
Permitamos a los Cielos “hablar”
Si el filósofo no tiene ninguna respuesta
definitiva, quizás la respuesta puede encontrarse dentro de nuestro corazón y
nuestra mente. ¿Ha mirado alguna vez el cielo en una noche clara? Usted verá
un número incalculable de estrellas. Hágalo a través de un telescopio y verá
las galaxias en espirales gigantescas, hermosas nebulosas donde nuevas estrellas
están comenzando a formarse, los remanentes de la explosión de una antigua supernova
creada al morir una estrella, los magníficos anillos de Saturno y las lunas de
Júpiter. ¿Es posible no ser conmovido por la vista de estas estrellas
innumerables en el cielo nocturno, que brillan como polvo de diamante en un
terciopelo negro? Existen multitudes de estrellas más allá de las estrellas, extendiéndose
hasta lo insondable. La grandeza del universo nos humilla, nos estremece, nos inspira
un anhelo por la investigación, y demanda nuestra contemplación. ¿Cómo es que
existe todo esto? ¿Cómo nos relacionamos con esto, y cual es nuestro lugar en
el universo? ¿No podemos oír a los cielos “hablar”?
“Verdaderamente, en la creación de los cielos y
de la tierra, y en la sucesión de la noche y el día hay, ciertamente, mensajes
para todos los dotados de intelecto, los que recuerdan a Dios, de pie, sentados
o cuando se acuestan, y meditan sobre la creación de los cielos y de la tierra: “¡Oh,
Sustentador nuestro! No creaste nada de esto sin un significado y un propósito.
¡Infinita es Tu gloria!” (Corán 3:190-191)
Cuando leemos un libro, aceptamos que su
autor existe. Cuando vemos una casa, aceptamos que su constructor existe. Las
dos cosas fueron hechas con un propósito por sus autores materiales. El diseño,
orden y complejidad del universo entero, así como el mundo alrededor nuestro,
son la evidencia de la existencia de una Inteligencia Suprema, un Diseñador
Perfecto. Todos los cuerpos celestes son controlados por leyes precisas de la Física.
¿Puede existir leyes sin un legislador? El científico inventor del cohete, el Dr.
Von Braun dijo: “Las leyes naturales del universo son tan precisas que si construyéramos
una nave espacial para volar a la luna podríamos cronometrar el vuelo con la
precisión de un fragmento de un segundo. Estas leyes deben de haber sido
fijadas por alguien”. Paul Davies, profesor de física, concluye que la existencia
del hombre no es una sinrazón del destino. Él dijo: “Nuestra presencia aquí ha
sido planeada”. Y dice con respecto al universo: “A través de mi trabajo
científico, yo he llegado a creer cada vez más fuertemente que el universo físico
encierra un ingenio asombroso; así que no puedo aceptarlo meramente como un
hecho aleatorio y casual. Allí debo, a mi entender, entrar en un nivel más
profundo de explicación”. El universo, la tierra y los seres vivientes en la
tierra, todos dan silencioso testimonio de un Creador inteligente y poderoso.
Figura Núm.2, región central de la Nebulosa Trifid, tomada por el Telescopio Géminis ubicado en Mauna Kea en la Isla Grande de Hawai, el 5 de junio de 2002. Localizada en la constelación de Sagitario, la
nebulosa no sólo es una hermosa imagen, es una nube dinámica de gas y polvo
dónde las estrellas están naciendo. Una de las gigantes estrellas del centro
de la nebulosa nació hace aproximadamente 100.000 años. La distancia entre esta
nebulosa y el Sistema solar es de aproximadamente 2.200 a 9.000 años luz.

Imagen cortesía del Observatorio Géminis, Image/GMOS.
Si nosotros fuimos hechos por un Creador, entonces
ciertamente ese Creador debe de haber tenido una razón, un propósito para crearnos.
Entonces, es importante buscar conocer el
propósito de nuestra existencia. Después de deducir que existe un propósito,
podemos escoger si queremos vivir en la armonía con él o no. Pero… ¿es posible
saber lo que se espera de nosotros abandonándonos a nuestros instintos más
bajos, sin ningún tipo de comunicación con el Creador? Es natural que el
propio Dios nos informara de este propósito, sobre todo si se espera que
nosotros lo cumplamos.
La alternativa a la especulación: Pregúntele a
Dios
Esto nos trae a la segunda opción: la
alternativa a la especulación sobre el significado y propósito de vida es La Revelación.
La manera más fácil de descubrir el propósito de una invención es preguntarle
al inventor. Para descubrir el propósito de su vida, pregúntele a Dios.
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El Propósito de la Vida (parte 2 de 3): El punto de vista musulmán
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Descripción: En este artículo presentamos una explicación desde la perspectiva islámica sobre el significado de la vida, y una breve discusión sobre el significado de la adoración.
Por IslamReligion.com
- Publicado 31 Mar 2008 - Última modificación 31 Mar 2008
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> Creencias del Islam
> El Propósito de la vida
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¿Puede el Cristianismo contestar esta pregunta?
En el Cristianismo, el significado de la vida está
arraigado en la fe en el evangelio de Jesucristo, aceptando a Jesús como el
Salvador.
“De tal manera amó Dios al mundo, que
ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda,
sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16)
Sin embargo, la proposición anterior no está exenta de serios
problemas.
Primero, si éste es el propósito de la creación y la
condición previa para la vida eterna, ¿por qué esto no fue enseñado por los
profetas enviados a todas las naciones del mundo? Segundo, si Dios se hubiese convertido
en hombre cerca del tiempo de Adán toda la humanidad habría tenido la misma
oportunidad de alcanzar la vida eterna, ¡a menos que aquéllos antes de la época
de Jesús tuvieran otro propósito para su existencia! Tercero, ¿cómo encaja esto
en las personas de hoy que no han oído hablar de Jesús? ¿Cómo se cumple en
ellos el propósito cristiano de la creación? Naturalmente, tal
propósito es demasiado estrecho y va contra la justicia divina.
La Respuesta
El Islam da la respuesta a los esfuerzos
de la humanidad por encontrar un significado trascendente. El propósito de la creación
para todos los hombres y mujeres durante todos los tiempos ha sido siempre uno:
conocer y rendir culto a Dios.
El Corán nos enseña que cada ser humano nace consciente de
Dios
“Y tu Señor creó a partir de Adán su
descendencia e hizo que todos ellos atestiguaran [diciéndoles]: ¿Acaso no soy
Yo vuestro Señor? Respondieron: Sí, lo atestiguamos. Esto es para que el Día
de la Resurrección no digáis: No sabíamos [que Allah era nuestro Señor]. O
digáis: Ciertamente nuestros padres eran idólatras, y nosotros sólo somos sus
descendientes. ¿Acaso vas a castigarnos por lo que cometieron quienes
siguieron una creencia falsa?” (Corán 7:172-173)
El Profeta del Islam nos enseña que Dios
creó esta necesidad primordial en la naturaleza humana en el momento en que
Adán fue creado. Dios hizo un pacto con Adán cuando lo creó. Dios extrajo a toda
la descendencia de Adán que todavía estaba por nacer, una generación después de
otra hasta el Día del Juicio, e hizo un convenio con ellos. Se dirigió a sus
almas directamente, haciéndoles testificar que Él es su Señor. Desde que Dios
hizo a todos los seres humanos jurar Su Divinidad cuando creó a Adán, este
juramento se imprime en el alma humana antes de que entre en el feto, y por eso
es que todo niño nace con una creencia natural en Dios. Esta creencia natural
se llama “fitra” en idioma árabe. Por consiguiente, cada persona lleva
la semilla de la creencia en Dios profundamente enterrada, aún si está bajo
capas de negligencia y o si su conciencia está afectada por el condicionamiento
social. Si un niño creciera solo, crecería con un conocimiento intuitivo de
Dios - un sólo Creador - pero los niños son afectados por el ambiente en el que
se desarrollan. El Profeta de Dios dijo:
“Todo niño nace en un estado de “fitra”,
luego sus padres le hacen judío o cristiano”.

Figura 1: La maravilla de la vida. Un feto
nonato que chupa su dedo pulgar.
De este modo, así como el cuerpo del niño se
somete a las leyes físicas creadas por Dios en la naturaleza, su alma se somete
naturalmente al hecho de que Dios es su Señor y Creador. Sin embargo, sus
padres lo condicionan para seguir sus enseñanzas. La religión que el niño
sigue en esta fase es el producto de la costumbre y de la educación; y Dios no
lo hará responder por esa religión. Cuando un niño madura y se convierte en
adulto, él o ella debe entonces seguir la religión del conocimiento y la razón,
este es el momento en que deja de seguir ciegamente a su entorno y comienza a
utilizar la razón como fundamento.
Como adultos, las personas deben luchar
ahora entre su disposición natural hacia Dios y sus deseos, para poder
encontrar el camino correcto. La llamada del Islam se dirige a esta naturaleza
primordial, la disposición natural, la impresión de Dios en el alma, la fitra
que orienta el alma de cada ser viviente hacia su Creador. Dice en el
Sagrado Corán:
“Por cierto que he creado a los genios y a los
hombres para que Me adoren”. (Corán 51:56)
Según el Islam, ha existido un mensaje
básico que Dios ha revelado a través de todos los Profetas, desde el tiempo de
Adán hasta el último de los Profetas, Muhammad, la paz de Dios sea con todos
ellos. Todos los profetas enviados por Dios vinieron con el mismo mensaje
esencial:
“Por cierto que enviamos a cada nación un
Mensajero [para que les exhortase a] adorar a Allah y a evitar al Seductor. Algunas
de estas naciones fueron guiadas por Allah, y a otras se les decretó el
extravío. Transitad por la Tierra y observad cómo fue el final de quienes
desmintieron [Nuestros signos]”. (Corán 16:36)
Los profetas trajeron la misma respuesta a
la pregunta más importante para la humanidad, una respuesta que encamina el
anhelo del alma por Dios.
¿Qué es la adoración?
‘Islam’ significa ‘sumisión’, y la
adoración en el Islam significa ‘la sumisión y obediencia a la voluntad de Dios’.
Cada ser creado se ‘somete’ al Creador siguiendo las
leyes físicas creadas por Dios:
“A Él pertenece cuanto hay en los cielos y en la
Tierra; todo Le obedece”. (Corán 30:26)
Sin embargo, si no se premiara ni
castigara por la sumisión del ser humano, esto no tendría ninguna importancia.
El premio es para aquéllos que rinden culto a Dios, que se someten a la Ley moral y religiosa de Dios por propia voluntad, sin ser coaccionados. Esta adoración es la
esencia del mensaje de todos los profetas enviados por Dios a la humanidad. Por
ejemplo, este entendimiento de la adoración fue expresado enfáticamente por Jesucristo:
« No todo el que me dice: “Señor,
Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi
Padre que está en los cielos. » (Mateo 7:21)
‘Voluntad’ significa ‘lo que Dios quiere
que los seres humanos hagan’. La Voluntad de Dios se encuentra en las leyes
divinamente reveladas que los profetas enseñaron a sus seguidores. Por
consiguiente, la obediencia a la ley divina es el fundamento de la adoración. Sólo
cuando los seres humanos adoren a Dios sometiéndose a Su ley religiosa y moral,
podrán encontrar la paz y armonía en sus vidas y la esperanza de alcanzar el Paraíso,
tal como el universo funciona en perfecta armonía sometido a las leyes físicas
impuestas por su Señor. Cuando se desecha la esperanza de alcanzar el Paraíso,
se pierde el principal valor y propósito de la vida.
De otro modo, ¿cuál sería la diferencia entre vivir una
vida de rectitud o una vida llena de vicios?, si el destino final de todos
sería el mismo de todas maneras.
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El Propósito de la Vida (parte 3 de 3): Los Falsos dioses de la Modernidad
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Descripción: La sociedad moderna ha creado dioses falsos a los que adora, mientras el mundo se sumerge en el caos.
Por IslamReligion.com
- Publicado 31 Mar 2008 - Última modificación 31 Mar 2008
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> Creencias del Islam
> El Propósito de la vida
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¿Quién necesita la adoración?
Dios no tiene ninguna necesidad de nuestra
adoración, es la humanidad la que necesita adorar a Dios. Si nadie en la Tierra
le rindiese culto a Dios, esto no restaría de forma alguna nada de Su gloria; y
si toda la humanidad se entregase fervorosamente a rendirle culto, esto no
agregaría nada a Su gloria. Somos nosotros quienes necesitamos de Dios:
“No pretendo de ellos ningún sustento, ni quiero
que Me alimenten. Allah es el Sustentador, y Él posee un poder grandioso.” (Corán
51:57-58)
“Se os pide contribuir por la causa de Allah, pero
entre vosotros hay quienes se muestran avaros. Sabed que la avaricia es en
perjuicio propio y que Allah prescinde de toda Su creación; y por cierto que
sois vosotros quienes necesitáis de Él. Si no creéis, Allah os sustituirá por
otros que no obrarán como vosotros [sino que creerán y obedecerán a Allah].” (Corán
47:38)
¿Cómo adorar a Dios, y por qué?
A Dios se le adora obedeciendo las leyes
que Él reveló a través de los profetas. Por ejemplo, en la Biblia, el Profeta Jesús señaló que la obediencia de las leyes divinas es la llave del Paraíso:
“Si quieres entrar en la vida eterna,
observa los mandatos [Divinos]”. (Mateo 19:17)
También del Profeta Jesús se informa en la Biblia que insistió mucho en la obediencia estricta a los mandatos divinos, diciendo:
“Quien trasgrede uno, aunque sea el
menor de estos mandatos, y enseña a los hombres a trasgredir, será el menor en
el reino del cielo; pero quien los cumple y los enseña, a él se lo llamará
grande en el reino de los cielos”. (Mateo 5:19)
¿Por qué los seres humanos necesitan adorar
a Dios obedeciendo las leyes divinas reveladas? La respuesta es simple: la
obediencia a la ley divina trae paz a esta vida y salvación en la próxima.
Las leyes divinas proporcionan a los seres
humanos un código claro para guiar cada esfera de la vida humana, tanto en lo
individual como en la interacción con los demás y con el medio que nos rodea. Sólo
el Creador puede saber qué es lo mejor para Su creación, Sus leyes protegen el
alma humana, el cuerpo y la sociedad de todo lo que ocasiona daño. Para que
los seres humanos cumplan su propósito en la creación, deben rendir culto a
Dios obedeciendo Sus mandatos.
Los dioses falsos de la modernidad
Dios es Quien da significado y orientación
a la vida. Por otro lado, la vida moderna carece de una simple orientación,
una simple meta, un simple propósito. No tiene ningún principio o pauta común.
Dado que el Islam considera a Dios como
una entidad a la que se sirve con amor, profundo respeto y anhelando una
recompensa, se puede decir que el mundo moderno sirve a muchos dioses. Los “dioses”
de la modernidad parecen a primera vista dar significado y contexto a la vida
del hombre moderno.
Nosotros vivimos en una constante comunicación,
y a través de nuestras palabras y expresiones nos ponemos en contacto con el
mundo. El nacionalismo, el feminismo, el liberalismo, el marxismo y,
dependiendo de cómo estos términos son empleados, pueden listarse también la democracia,
la libertad, e incluso la igualdad, entre estas ideologías indefinibles de estos
tiempos modernos. “Las palabras plásticas”, como las define el lingüista
alemán Uwe Poerksen, se han usado para usurpar el poder y la autoridad de Dios
para formar y definir la meta de la sociedad, o incluso de la humanidad. Estas
palabras tienen la apariencia de poseer cierta vinculación con un “estado de
bienestar”. Palabras indefinibles se convierten en ideales desmesurados. Persiguiendo
estos ideales desmesurados se despiertan necesidades interminables, y una vez que
estas necesidades se manifiestan, ellas parecen justificarse por sí mismas.
Es fácil entrar en el hábito de rendir
culto a los dioses falsos, las personas no tienen ninguna protección contra esa
multitud de dioses que las formas modernas de pensar les demandan servir. Las “palabras
plásticas” dan un gran poder a aquellos “profetas” que hablan en su nombre,
porque hablan en el nombre de verdades “auto-evidentes”, mientras las demás
personas aguardan calladas, alienadas. Estamos obligados a seguir su
autoridad; la autoridad axiomática de estos eruditos que dictan la Ley para
nuestra salud, bienestar y educación.
La ventana de la modernidad a través de la
que percibimos la realidad actual está marcada por varios rayones, manchas,
fisuras y filtros. Todo esto cubre la realidad. Y la realidad es que las
personas no tienen una necesidad verdadera, excepto de Dios. Pero hoy en día, estos
ídolos vacíos se han convertido en los objetos de la devoción de las personas y
se les rinde culto, tal como está escrito en El Corán:
“¿Acaso no reparas [¡Oh, Muhammad!] en aquel que
sigue sus pasiones como si estas fueran una divinidad?...” (Corán 45:23)
Cada una de esas “palabras plásticas” tiene
la propiedad de hacer parecer primitivas y anticuadas a las otras palabras. Los
devotos de los ídolos de la modernidad están orgullosos de rendir culto a estos
dioses; sus amigos y colegas los consideran ilustrados por lo que hacen. Aquéllos
que todavía insisten en aferrarse al “antiguo” Dios, lo disimulan, para no
tener que pasar vergüenza, adorando a los nuevos y “modernos” dioses junto con
Él. Entonces, muchas de las personas que dicen rendir culto al Dios “anticuado”
torcerán Sus enseñanzas tradicionales, para que Él también parezca estar diciéndonos
que debemos escuchar estas “palabras plásticas”.
El culto a los dioses falsos origina y
dispersa la corrupción, no sólo de los individuos y de la sociedad toda, sino
también del mundo natural. Cuando las personas se niegan a servir y adorar a
Dios de la manera en que ÉL lo ha establecido, no pueden cumplir las funciones
para las cuales han sido creadas. El resultado de esto es que nuestro mundo se
vuelve más y más caótico, tal y como nos dice el Corán:
“Se puede ver la devastación en la tierra y en
el mar como consecuencia de las acciones de los hombres. Esto es para
que padezcan [el resultado de] lo que han hecho, y puedan recapacitar.” (Corán
30:41)
La respuesta del Islam a cuál es el significado y
propósito de esta vida, satisface la necesidad humana fundamental: el retorno a
Dios. Sin embargo, todos estamos regresando involuntariamente a
Dios; entonces, la cuestión no es simplemente retornar a Dios, sino de qué
manera lo hacemos: ¿avergonzados y agonizantes esperando un castigo; o con
alegría, humildad y agradecimiento esperando la recompensa de Dios? Si usted
espera esto último, entonces sepa que a través del Corán y las enseñanzas de
Profeta Muhámmad, Dios guía a las
personas a Él de una manera que asegurará su felicidad eterna.
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