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Dice A.J. Toynbee en “la Civilización puesta a prueba” (Nueva York, 1948, pág. 205):
"La extinción de la conciencia de “raza” entre
los musulmanes es uno de los logros más sobresalientes del Islam, y en el mundo
contemporáneo existe una urgente necesidad de propagar esta virtud islámica”.
Dice A.M.L. Stoddard en “Islam -
La Religión de Todos los Profetas” (Begum Bawani Waqf, Karachi, Pakistán, pág.
56):
"El surgimiento del Islam es quizás el evento
más asombroso en la historia humana. Surgió de una tierra y unas personas hasta
entonces insignificantes. El Islam se extendió en menos de un siglo por la
mitad de la tierra, venciendo grandes imperios, derrocando religiones por mucho
tiempo establecidas, reformando las almas de la gente y construyendo un nuevo
mundo en todos los aspectos: el mundo del Islam”.
“Cuanto más minuciosamente examinamos este
desarrollo, se nos presenta más extraordinario. Las otras grandes religiones
ganaron sus adeptos lentamente, con muchos obstáculos y, finalmente, sólo
triunfaron con la ayuda de monarcas poderosos convertidos a la nueva fe. La Cristiandad tenía su Constantino, el Budismo su Asoka, y el Zoroastrianismo su Ciro, cada uno
de ellos prestó a su culto escogido la fuerza de la autoridad secular. No
ocurrió esto con el Islam. Surgió de pronto en una tierra desértica habitada
por una raza seminómada, previamente mediocre en los anales humanos. Allí
surgió el Islam, con conceptos totalmente revolucionarios sobre la dignidad del
ser humano y regulaciones contra las desigualdades materiales. El Islam se
extendió con una facilidad aparentemente milagrosa, y en un par de generaciones
se vio la media luna llevada victoriosa de los Pirineos al Himalaya, y del
desierto de Asia Central a los desiertos de África Central”.
Dice Edward Montet en "La Propaganda Chretienne it Adversaries Musulmans" (París, 1890), citado por T.W. Arnold en “Predicando el Islam” (Londres, 1913, pág. 413-414):
"El Islam es una religión que es esencialmente
racionalista en el sentido más amplio de este término, considerando los
aspectos etimológicos e históricos. La definición de racionalismo, como un
sistema que se basa en la creencia religiosa de acuerdo a principios
comprensibles por la razón, encaja exactamente en él... no puede negarse que
tanto a las doctrinas como a los sistemas de teología se han unido muchas
supersticiones: el culto a los santos, el uso de amuletos; pero el tronco
principal del credo musulmán sigue intacto. En cada sentido del término, las
enseñanzas del Profeta y el Corán han guardado invariablemente su lugar como el
punto de partida fundamental, y el dogma de la unicidad de Dios siempre se ha
proclamado sin dudas, con una majestuosidad, una pureza invariable y una nota
de convicción y seguridad que se encontrará difícilmente fuera del ámbito del
Islam. Esta fidelidad al dogma fundamental de la religión, la simplicidad
elemental de la fórmula en que se enuncia, la convicción férvida de los
misioneros que lo propagan, son las causas para explicar el éxito de los
esfuerzos misioneros musulmanes. Un credo tan preciso, que sin despojarse de
complejidades teológicas se explica sencillo y, consecuentemente, es accesible
al entendimiento común, posee un poder maravilloso para ganar su lugar en las
conciencias de los hombres".
Dice W. Montgomery Watt en “Islam
y Cristianismo hoy” (Londres, 1983, p.IX):
"Yo no soy un musulmán en el sentido usual,
aunque espero ser un "musulmán" si se entiende esta palabra como
quien "se ha rendido a Dios", pero yo creo en que el Corán y otras
expresiones de la visión islámica son exposiciones claras de la verdad divina,
de las cuales yo y otros occidentales todavía tenemos mucho para aprender, y el
Islam es ciertamente un contendiente fuerte al proporcionar el armazón básico
de la religión del futuro”.
Paul Varo Martinson (editor), en
“ISLAM, Una Introducción para Cristianos”, dice (Augsburgo, Minneapolis, 1994,
pág. 205):
"El Islam es una fe auténtica que forma al más
profundo ser de nuestros vecinos musulmanes y determina su actitud en la vida. La
fe islámica es generalmente más fuerte que la fe cristiana en este Occidente,
la cual ha experimentado una secularización considerable. Sólo somos justos con
la población islámica cuando los entendemos en su modo de ser religioso y los
respetamos como una comunidad de fe. Los musulmanes se han vuelto compañeros
importantes”.
John Alden Williams (editor), “ISLAM
al descubierto” (George Braziller, Nueva York, 1962):
"El Islam es mucho más que una religión
formal: es un estilo de vida íntegro. De muchas maneras, es un factor más
determinante en la experiencia de sus seguidores que cualquier otra religión del
mundo. El musulmán ("quien se entrega a Dios") vive cara a cara con
Dios en todo momento, y no introducirá ninguna separación entre su vida y su
religión, su política y su fe. Con su énfasis fuerte en la hermandad de los
hombres que cooperan para cumplir la voluntad de Dios, el Islam se ha vuelto
una de las religiones más influyentes en el mundo actual".
Dice John L. Esposito en “ISLAM,
The Straight Path” (Oxford University Press, New York, 1988, pág. 3-4):
"En el Islam están de pie una larga línea de
tradiciones religiosas y proféticas que comparten un monoteísmo inflexible y la
creencia en la revelación de Dios, Sus profetas, la responsabilidad ética y el
Día de Juicio. De hecho, los musulmanes, como los cristianos y judíos, son descendientes
de Abraham. El entorno religioso histórico del Islam y la relación política con
el Cristianismo han permanecido fuertes a lo largo de la historia. Esta
interacción ha sido la fuente de beneficios mutuos, provechosos intercambios,
así como de malentendidos y choques violentos".
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