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“Si hubiera tomado a alguien como mejor
amigo, habría tomado a Abu Baker, pero él es mi hermano y compañero”. Estas son las palabras del Profeta Muhammad, la paz y las
bendiciones de Dios sean con él, y Abu Baker fue su compañero terrenal más
cercano. Abu Baker fue conocido como As Siddiq (el veraz). La palabra
árabe Siddiq implica más que la falta de engaño, indica una persona en
un estado permanente de veracidad. Quien reconoce la verdad y se adhiere a
ella. La palabra Siddiq implica veracidad con uno mismo, con los que
están alrededor de uno y, más importante, con Dios. Así era Abu Baker.
El Profeta Muhammad mostró su gran amor
y respeto por Abu Baker, asociándole el concepto de “mejor amigo”. En árabe, la
palabra utilizada es jalil y denota más que amistad, más bien una
cercanía sincera con una conexión inquebrantable. El Profeta Abraham fue
conocido como el jalil de Dios, y el propio Profeta Muhammad reservó
esta palabra para su relación con Dios, pero su conexión con Abu Baker
involucró una relación especial.
Antecedentes
Los dichos del Profeta Muhammad y la
historia del Islam nos muestran que Abu Baker nació poco más de dos años
después que el Profeta Muhammad, y que ambos nacieron en la tribu de Quraish, aunque
en clanes distintos. Abu Baker nació en una familia bastante acomodada y se
estableció como un comerciante y mercader exitoso. Era un hombre simpático y
accesible, que tenía una gran red social.
A Abu Baker le encantaba hablar y
comunicarse con todos a su alrededor, y era experto en genealogía árabe.
Conocía los nombres y ubicaciones de todas las tribus árabes y entendía sus cualidades
buenas y malas. Fue este conocimiento el que le permitió mezclarse fácilmente
con muchas personas distintas y tener una gran influencia en la sociedad de La
Meca.
Cuando el Profeta Muhammad se casó con
su primera esposa, Jadiyah, él y Abu Baker se convirtieron en vecinos y
encontraron que compartían muchas características similares. Ambos hombres
fueron comerciantes, y ambos manejaron sus asuntos con honestidad e integridad.
Tanto el Profeta Muhammad como Abu Baker
evitaron el vicio y la corrupción que abundaban en la Arabia preislámica, y
ambos evitaron la idolatría. Se reconocieron uno al otro como almas gemelas y
entablaron una amistad de por vida.
El Primero
Abu Baker As Siddiq fue la primera
persona en prestar atención al mensaje del Profeta Muhammad y entrar al Islam.
Cuando oyó al Profeta Muhammad decir que era el Mensajero de Dios, Abu Baker aceptó
el Islam sin reservas. Para todos los demás que llegan al Islam o reavivan la
fe perdida, hay un obstáculo, un momento de vacilación, pero no para Abu Baker.
La dulzura de la fe entró en su corazón, y el conocido como “el veraz”,
reconoció la verdad.
En los primeros días, cuando el mensaje
fue revelado por primera vez, el Profeta Muhammad llamó a la gente de su
alrededor al Islam en secreto. El Profeta Muhammad sabía que su mensaje
causaría sorpresa y consternación entre los mecanos que estaban profundamente
arraigados en la ignorancia. Él quería construir un grupo de seguidores que
poco a poco entregarían el mensaje, difundiéndolo en círculos cada vez mayores.
Cuando había 38 musulmanes, Abu Baker acudió a su amigo amado, el Profeta Muhammad,
y dijo que quería proclamar el mensaje en público.
El Profeta Muhammad se negó, pensando
que eran muy pocos para exponerse a riesgos. Abu Baker insistió y continuó
mencionándole esto a su compañero. Cuando el Profeta Muhammad recibió la orden
de Dios de hacer público su mensaje, él y Abu Baker se dirigieron a la Kaaba (la
casa de Dios en el centro de La Meca). Abu Baker se levantó y proclamó en voz
alta: “No hay nadie digno de adoración sino Dios, y Muhammad es Su siervo y Mensajero”.
Abu Baker fue el primer orador público del Islam.
Cuando el Profeta Muhammad murió los
musulmanes estaban devastados, algunos incluso se negaron a aceptar la realidad.
Sus corazones estaban rotos. Aunque estaba abrumado por el dolor, Abu Baker se
dirigió a la gente, alabó y glorificó a Dios y dijo: “Quienes adoraban a Muhammad,
sepan que Muhammad está muerto; pero quienes adoran a Dios, sepan que Dios es
Eterno y jamás morirá”.
Entonces recitó estos versículos del Corán:
“Por cierto que tú fallecerás [¡Oh,
Muhammad!], y ellos también fallecerán [pues nadie es inmortal]”. (Corán 39:30)
“Muhammad no es sino un Mensajero, a quien
precedieron otros. ¿Si muriera o le dieran muerte, volveríais a la
incredulidad? Mas quien volviera a ella, en nada perjudicará a Allah. Allah
retribuirá a los agradecidos”. (Corán 3:144)
Durante esta gran crisis, los
musulmanes devastados eligieron a Abu Baker como su líder. Él fue el primer
Califa (líder de los musulmanes).
El sobrino del Profeta Muhammad, Ali
ibn Abi Talib, elogió a Abu Baker como la primera persona en entrar al Islam y
la primera en realizar buenas obras.
En el Islam, competir con otro en hacer buenas obras no sólo es aceptable sino encomiable.
El Profeta Muhammad exhortó a sus seguidores a tomarse con calma los asuntos de
este mundo, pero a competir unos con otros por la vida eterna en el Paraíso. El
historiador musulmán At Tabarani, cita al compañero recto Ibn Abbas diciendo: “Abu
Baker... se destacó entre todos los compañeros del Profeta Muhammad en piedad y
justicia, en la renuncia a los bienes materiales y en la confianza en Dios”.
Por los dichos del Profeta Muhammad sabemos que Abu Baker será la primera
persona en entrar al Paraíso después de los Profetas de Dios. Abu Baker,
¡el Primero!
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