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El Islam es la enseñanza revelada al Profeta Muhámmad, la
continuación y culminación de las religiones reveladas anteriormente, y es
igual para todas las personas y todas las épocas.
El status del Islam es probado por numerosos hechos
sobresalientes.
Primero, no existe ningún otro libro semejante a aquél
en el que fue revelado el Islam.
Segundo, ninguna otra religión es guía válida para todas
las personas en todo tiempo y lugar. El Islam provee una guía para toda la
humanidad, en toda época. El Islam resistió catorce siglos de pruebas, mostró
al mundo el ejemplo de un Estado de derecho sobresaliente en Medina, bajo el
liderazgo del Profeta Muhámmad.
Es un milagro que el Profeta Muhámmad entregara el
mensaje del Islam, aún a sus enemigos más acérrimos, sin contar con los medios
materiales que comúnmente se esperaría que posea una persona que se enfrenta a
una tarea tan formidable.
Cuando el Profeta Muhámmad recibió la orden de predicar
el Islam, enfrentó una sociedad de adoradores de ídolos, que seguían ciegamente
el paganismo de sus antepasados, que se enfrentaban en guerras tribales, gente
que pisoteaba la dignidad humana y derramaba sangre por las razones más
triviales; y sin embargo el Profeta los educó en el Islam y los disciplinó.
El Islam suplantó la jerarquía tribal, estableciendo que
sólo por los méritos propios una persona es superior a otra, y que todos poseen
honor.
El Islam transformó la vida cultural, social y
comercial, estableciendo leyes básicas acordes a la naturaleza humana, y
aplicables en todo lugar y en toda época.
Es un hecho infortunado que el Occidente cristiano, en
lugar de intentar entender el éxito fenomenal del Islam durante su época
temprana, lo consideró como la religión rival. Durante los siglos de las
Cruzadas, esta tendencia ganó mucha fuerza y se produjo gran cantidad de
literatura para empañar la imagen del Islam. Pero el Islam actualmente se presenta
ante muchos estudiosos occidentales como algo excepcional en la historia de la humanidad,
y se hace evidente la verdad a la que no puede permanecer ajeno el erudito, a
pesar de las opiniones extrañas que emitieron y emiten algunos orientalistas
supuestamente imparciales.
En este punto, es necesario resaltar la verdad frente a
las opiniones infundadas de algunos escritores parciales. La verdad no necesita
que ningún abogado suplique en su nombre, pero la propaganda maliciosa contra
Islam ha creado una gran confusión, incluso en las mentes de muchos pensadores
objetivos.
Tenemos la esperanza de que algunas observaciones al
respecto iluminen sobre la verdad y permitan una evaluación objetiva del Islam.
Dijo el Reverendo Taylor, en el
discurso que leyó ante el Congreso de la Iglesia de Walverhamton, el 7 de Octubre de 1887, citado por Arnond en La Prédica del Islam, páginas 71-72:
"Él (Islam) reemplazó la vida monástica por la
virilidad. Dio esperanza al esclavo, hermandad a la humanidad y el
reconocimiento a las necesidades fundamentales de la naturaleza humana”.
Dijo Sarojini Naidu, en las
Conferencias sobre "Los Ideales del Islam" (ver
los Discursos y Escrituras de Sarojini Naidu, Madrás, 1918, pág. 167):
“El sentido de justicia es uno de los ideales más
maravillosos del Islam, porque cuando yo leí el Corán encontré estos principios
dinámicos de vida, no tanto místicos, sino principios de ética práctica de la
conducta diaria para la vida satisfactoria del mundo entero”.
Dijo O'Leary en “La encrucijada
del Islam” (Londres 1928, página 8):
“La historia muestra con claridad que la leyenda de
musulmanes fanáticos que, a través de un Islam imperialista y prepotente,
pretenden someter por medio de la espada a las razas conquistadas, es uno de
los mitos más absurdos que los historiadores han repetido".
Dijo H.A.R. Giba en “Blanqueando
el Islam” (Londres 1932, página 328):
“El Islam tiene el servicio más maravilloso para
brindar a la causa de la humanidad. Posee una tradición magnífica de
comprensión interracial y de cooperación. Ninguna otra sociedad tiene tal
registro de éxito uniendo en una igualdad de estado, de oportunidad y de esfuerzos
las tantas y tan variadas razas de la humanidad... el Islam todavía tiene el
poder para reconciliar elementos aparentemente irreconciliables de raza y
tradición. Si alguna vez la oposición de las grandes sociedades del Este y del Oeste
fuera a ser reemplazada por la cooperación, la mediación del Islam es una
condición indispensable. La sensación hostil de Europa hacia el Islam, sólo es
producto de mentiras. Si ellos se unen, se abre la esperanza de grandes
soluciones. Pero si Europa, rechazando la cooperación del Islam, arroja a los
musulmanes en los brazos de sus rivales, el resultado sólo puede ser desastroso
para todos".
Dijo G.B. Shaw, en
“El Islam genuino”, Vol. 1, No. 81936:
"Yo siempre he tenido a la religión de Muhámmad
en alta estima, debido a su vitalidad maravillosa. Es la única religión que
parece poseer la capacidad de ser perfectamente aplicable en toda época. He
estudiado a Muhámmad, un hombre maravilloso, y en mi opinión esta muy lejos de
ser un anti-Cristo, debe considerárselo el Salvador de la humanidad. Yo creo
que si un hombre como él fuera a asumir el gobierno del mundo moderno, tendría
éxito resolviendo sus problemas y traería paz y felicidad: Yo he dicho sobre la
fe de Muhámmad que sería aceptable a la Europa de mañana, como está empezando a ser aceptable a la Europa de hoy".
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