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El Islam es un código de vida. Los
musulmanes no lo practican sólo durante los fines de semana o en temporadas festivas,
sino que la religión es una parte continua de la vida diaria. El Islam está
organizado en una forma espiritual y moral, tomando en cuenta las necesidades y
los deseos innatos de la humanidad. Los principios del Islam se derivan del
Corán y de las tradiciones auténticas del Profeta Muhammad, conocidas como la
Sunnah. Estas dos fuentes de revelación son una guía o un manual para la vida.
Aunque, al principio, pueda parecer una
analogía bastante extraña, comparemos las instrucciones de vida del Islam con
el manual que viene con un computador. Imagínese comprando un nuevo computador
portátil sin haber visto nunca ninguno de los avances tecnológicos de las
últimas décadas. ¿Sabría donde está el botón de encender y apagar? Si logra
encender el computador, ¿sabría cómo cuidarlo, hacer una restauración del
sistema, ejecutar un antivirus, o en general hacerle mantenimiento? Sin un
manual, el computador no sería más que un pedazo inútil de tecnología.
Los diseñadores del computador también
diseñaron un manual o guía, sabiendo que sin instrucciones específicas no se le
dará el mejor uso posible al computador o no será utilizado para lo que fue
diseñado. La tecnología suele venir con garantías que se hacen inútiles si no
se siguen las instrucciones del fabricante. Por lo tanto, ya que queremos darle
el mejor uso a nuestra costosa tecnología, leemos los manuales y seguimos las
guías.
El Islam también ofrece un conjunto
específico de instrucciones que vienen con una garantía, una promesa del
Paraíso eterno. No hay “fecha de vencimiento” en esta garantía y nos permite
extensiones ilimitadas. Si usted comete un error o hace “clic” en el botón
incorrecto, las instrucciones claramente le advierten cómo reparar y volver a
la normalidad. Dios diseñó y creó a la humanidad con el propósito específico de
adorarlo a Él, y envió Profetas y Mensajeros con guía específica para facilitar
nuestra tarea. Sin embargo, sin la guía de Dios para la vida, la humanidad
puede perderse y estar a la deriva en un mundo que no tiene mucho sentido ni
ofrece seguridad y felicidad reales. Las vidas se viven sin un propósito o
significado, y muchas personas buscan una existencia que provee poco o ningún
sentido real.
Las tradiciones del Profeta Muhammad nos
enseñan a apreciar la buena salud y a darnos cuenta de su verdadero valor como
uno de los innumerables dones de Dios.
“Vuestro Señor os hace saber que si Le
agradecéis, Él incrementará vuestro sustento; y sabed que si sois
desagradecidos Su castigo será severo”. (Corán 14:7)
El enfoque holístico del Islam sobre la
salud incluye tratar nuestros cuerpos con respeto y nutrirlos, no sólo con fe,
sino también con alimentos lícitos y nutritivos. Una parte importante de vivir
la vida de acuerdo a las instrucciones del Creador es llevar una dieta
adecuada. Elegir alimentos sanos y evitar lo perjudicial es esencial para la
buena salud. Dios dice en el Corán: “Comed de las cosas buenas que os hemos
proveído” (Corán 2:172); “Comed de lo bueno y lícito que hay en la Tierra” (Corán
2:168).
El Corán contiene muchos versículos que
asesoran sobre la alimentación saludable, que se refieren a la interconexión
entre la salud física y la espiritual. El fomento del comer sólo comida buena y
pura se combina a menudo con advertencias para recordar a Dios y evitar a
Satanás. Una alimentación saludable no sólo satisface el hambre sino que
también tiene efecto sobre lo bien que realizamos los actos de adoración.
“¡Oh, humanos!
Comed de lo bueno y lícito que hay en la Tierra y no sigáis los pasos de
Satanás, porque él es para vosotros un enemigo manifiesto”. (Corán 2:168)
Si uno se obsesiona con la comida o se
entrega a demasiada comida basura o insalubre, puede debilitarse físicamente o
distraerse de su propósito primario de servir a Dios. Por otra parte, si uno se
concentra exclusivamente en esfuerzos espirituales y descuida su salud y
nutrición, la debilidad, lesiones o enfermedad también pueden dar lugar a la no
realización del culto obligatorio. La guía encontrada en el Corán y en las
tradiciones del Profeta Muhammad asesora a la humanidad para que mantenga un
equilibrio entre estos dos extremos.
Una dieta saludable está balanceada con
una mezcla de todos los alimentos que Dios ha brindado a Su creación. La
variedad satisface todas las necesidades corporales de carbohidratos,
minerales, vitaminas, proteínas, grasas y aminoácidos. Muchos versículos del
Corán mencionan los alimentos que Dios nos ha brindado para nutrir y mantener
nuestros cuerpos. No es una lista exhaustiva de requerimientos dietarios, sino
una idea general de los tipos de comida que mantienen un cuerpo saludable y
previenen enfermedades.
“[Él] creó a los ganados, de los cuales
obtenéis vuestros abrigos y otros beneficios, y también de ellos os alimentáis”.
(Corán l6:5)
“Él es Quien ha sometido el mar para que
podáis comer de él carne fresca”. (Corán 16:l4)
“Con ella, [Él] hace crecer los cereales, los
olivos, las palmeras, las vides y toda variedad de frutos”. (Corán 16:11)
“Tenéis en los ganados un ejemplo [del poder
divino]. Os damos a beber de lo que se produce en sus entrañas, que a pesar de
haber heces y sangre surge leche pura, gustosa para quienes la beben”. (Corán l6:66)
“De su abdomen sale un
jarabe de diferentes colores que es medicina para los hombres. En esto hay un
signo para quienes reflexionan”. (Corán 16:69)
“Él es Quien ha creado huertos, unos con
plantas rastreras y otros con plantas que crecen hacia lo alto, [y ha creado
también] las palmeras, las plantas de diferentes frutos, los olivos, y los
granados; [todos de aspecto] parecido pero [de frutos con sabores] diferentes.
Comed de sus frutos cuando maduren...”. (Corán 6:141)
“…de la tierra árida a la cual revivimos [con
las lluvias], y hacemos brotar de ella los granos con que se alimentan”. (Corán
36:33)
Dios también nos ha proporcionado una lista
de alimentos que están prohibidos, y aparte de estos todo lo demás se considera
lícito.
“Se os ha prohibido [beneficiaros de] la
carne del animal muerto por causa natural, la sangre, la carne de cerdo, la de
todo animal que haya sido sacrificado invocando otro nombre que no sea el de
Allah...”. (Corán 5:3) “...y los embriagantes”. (Corán 5:91)
Aunque los dulces y la comida chatarra
no están prohibidos, se deben comer con moderación como parte de una dieta
balanceada, diseñada para mantener una salud óptima. Muchas de las enfermedades
crónicas más comunes hoy día derivan de malos hábitos alimenticios.
Enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes, obesidad y depresión
están todas enlazadas a dietas inadecuadas. Las tradiciones del Profeta Muhammad
alaban la moderación como forma de mantener una buena salud, y el Corán
enfatiza la necesidad de lograr un equilibrio entre cualquier extremo.
Los verdaderos creyentes necesitan
cuerpos y mentes saludables a fin de adorar a Dios en la forma correcta. Para
mantener una mente sana, un corazón puro y un cuerpo saludable, debe ponerse
especial atención a la salud. El corazón y la mente son alimentados con el
recuerdo de Dios y la adoración realizada de forma lícita, y el cuerpo es
alimentado con la comida buena y lícita que Dios ha brindado. La atención a la
dieta y la nutrición es parte del sistema holístico de salud inherente en el Islam.
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