La salud en el Islam (parte 1 de 4): Un enfoque holístico
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Descripción: El Islam es una forma de vida con un enfoque holístico de la salud.
Por Aisha Stacey (© 2011 IslamReligion.com)
Publicado 11 Jul 2011 - Última modificación 11 Jul 2011
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La palabra Islam viene de la raíz “sa-la-ma”, como
las palabras “musulmán” (aquel que sigue el mensaje del Islam) y “salam” (paz).
La raíz árabe “Sa - la - ma” denota paz, seguridad y salvación, como lo hace la
sumisión y la rendición a Dios Todopoderoso. Esta seguridad es intrínseca a la
sumisión al Dios Único. Cuando una persona se somete a la voluntad de Dios,
experimenta un sentimiento innato de seguridad y tranquilidad. Debe entender
también que Dios es el Creador de todo cuanto existe y de todo cuanto existirá,
y tiene poder sobre todas las cosas. Con esta rendición y entendimiento viene la
paz: paz real, fácilmente alcanzable y eterna.
Desde el principio del tiempo, Dios Se
ha revelado a través de los Profetas y Mensajeros, que han venido con un
mensaje. Adorar a Dios, sin asociados, sin descendencia y sin intermediarios.
Las normas y leyes fueron diferentes a veces, puesto que eran aplicables a la
gente de una época o lugar particulares, pero el credo de cada Mensajero fue el
mismo. Adoren a Dios, y su recompensa será la satisfacción en esta vida y en la
otra. Cuando el Profeta Muhammad vino, en el siglo VII D.C., su mensaje fue un
poco diferente. Él llamó a la adoración del Dios Único, pero su llamado fue
para toda la humanidad. El mensaje ahora estaba completo y revelado para todos
los lugares y todas las épocas.
El Islam fue completado para beneficio
de todos los que existan hasta el Día del Juicio. No es una religión que le
pertenezca a los árabes, aunque el Profeta Muhammad, que la paz y las
bendiciones de Dios sean con él, fue árabe, ni es una religión de los países
asiáticos del tercer mundo. Existen musulmanes en todos los continentes y los
hay entre todas las razas y etnias. Hay musulmanes en Nueva York, Sidney, Cape Town
y Berlín, así como en El Cairo, Kuala Lumpur y Dubai. Los musulmanes son tan
diversos como este planeta magnífico. El Islam tampoco es una religión que
acepte un compromiso a medias o a tiempo parcial. El Islam es una forma de
vida, una forma de vida holística.
Cuando Dios creó el mundo, Él no lo
abandonó a la inestabilidad y la inseguridad, sino todo lo contrario, Él envió
guía. Lanzó una cuerda firme y constante, y al sostener fuerte esa cuerda, un
ser humano insignificante puede alcanzar grandeza y paz eterna. Un musulmán se
esfuerza por obedecer los mandamientos de Dios y lo hace siguiendo a guía
divina de vida: el Corán y las enseñanzas auténticas y tradiciones del Profeta
Muhammad.
El Corán es un libro de guía, y las
tradiciones del Profeta Muhammad explican, y en algunos casos expanden, esa
guía. El Islam, como forma de vida completa, hace hincapié en la importancia de
mantener una buena salud y ofrece las formas y medios para lidiar con la mala
salud. El Corán es un libro de sabiduría. Es un libro lleno de maravillas y
gloria de Dios, y un testamento de Su misericordia y justicia.
A través de Su misericordia infinita,
Dios nos ha brindado un enfoque holístico de la vida, uno que cubre todos los
aspectos: espiritual, emocional y físico. Cuando Dios creó la humanidad, lo
hizo con un propósito: para que Lo adoremos a Él.
“Por cierto que He creado a los genios y a
los hombres para que Me adoren”. (Corán 51:56)
La amplitud del Islam permite que cada
aspecto de la vida, desde dormir y lavarse, hasta rezar y trabajar, sea un acto
de adoración. Aquel que está verdaderamente sometido a Dios es agradecido por
las incontables bendiciones de su vida y desea agradecer y alabar a Dios por Su
generosidad, bondad y misericordia. El Profeta Muhammad explicó que debemos
agradecer a Dios en toda situación, sea que la percibamos como buena o como
mala. La realidad es que Dios es Justo, por lo tanto, cualquiera que sea la
situación en la que se encuentre un creyente, este sabe que hay bondad y
sabiduría embebidas en ella.
“Es admirable el caso del creyente, pues todo es bueno para él, y
esto no ocurre con nadie excepto con el creyente: Si es objeto de un bien da
las gracias, y esto es bueno para él; y si sufre alguna desgracia, se arma con
la paciencia, y esto también es beneficioso para él”. (Muslim)
La vida de este mundo no es estable.
Cada persona atraviesa diferentes estados y fases: la felicidad es seguida por
la tristeza y luego el alivio o la alegría, la fe de uno es fuerte e
inquebrantable, y sin razón aparente se desploma, luego, por voluntad de Dios
lentamente se levanta de nuevo. Períodos de gran estado físico y salud son seguidos
por una lesión o enfermedad; pero con cada punzada de dolor o sufrimiento un
verdadero creyente siente que algunos de sus pecados desaparecen.
“Siempre que un musulmán se vea afligido por el daño proveniente de
una enfermedad o de otros asuntos, Dios le expiará sus pecados, como hojas que
caen de un árbol”. (Bujari y Muslim)
El Islam nos enseña a preocuparnos por
nuestra persona entera. Seguir la guía y los mandamientos de Dios nos permite
enfrentar la enfermedad y las lesiones con paciencia. Quejándonos y
lamentándonos de nuestra situación no conseguiremos nada más que dolor y
sufrimiento. Nuestros cuerpos y mentes nos han sido confiados en préstamo, y
somos responsables por ellos. La guía de Dios cubre cada aspecto de la vida y
hay maneras concretas de tratar con los problemas de salud, que comenzaremos a
explorar en el siguiente artículo.
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La salud en el Islam (parte 2 de 4): El Corán es una cura
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Descripción: El Corán contiene guía que promueve la buena salud y la sanación.
Por Aisha Stacey (© 2011 IslamReligion.com)
Publicado 11 Jul 2011 - Última modificación 11 Jul 2011
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El Islam toma un enfoque holístico de la salud. Así
como la vida religiosa es inseparable de la vida secular, la salud física,
emocional y espiritual no puede separarse, son tres partes que hacen a una
persona completamente sana. Cuando una parte está lesionada o enferma, las
otras partes sufren. Si una persona está enferma o lesionada psicológicamente,
le será difícil concentrarse en algo que no sea el dolor. Si una persona no
está bien emocionalmente, no será capaz de cuidar de sí misma apropiadamente o
tendrá su mente distraída de las realidades de la vida.
Cuando hablaba a sus compañeros, el Profeta
Muhammad decía que el creyente fuerte es mejor que el creyente débil ante los
ojos de Dios.
La palabra fuerte aquí puede significar fortaleza en la fe o en el carácter,
pero también puede significar salud. Nuestros cuerpos son un préstamos que nos
hace Dios y somos responsables por cómo cuidamos de nuestra salud. Si bien la
salud física y emocional es importante, la salud espiritual necesita ser la
primera prioridad en nuestras vidas. Si una persona está en dificultades
espirituales, entonces su vida puede comenzar a desmoronarse y pueden
presentársele problemas en todas las áreas.
Las lesiones y las enfermedades pueden
ocurrir por muchas razones; sin embargo, es importante reconocer y aceptar que
nada ocurre en este mundo excepto con el permiso de Dios.
“Él posee las llaves de lo oculto y nadie más
que Él las conoce. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No hay hoja que
caiga que Él no lo sepa, ni grano en el seno de la tierra o algo que esté verde
o seco sin que se encuentre registrado en un libro evidente”. (Corán 6:59)
Este mundo no es más que un lugar
transitorio, embellecido para nosotros por las cosas que codiciamos: esposas,
hijos, riquezas y lujos. Sin embargo, estos son placeres pasajeros y alegrías
temporales en comparación con la felicidad y la belleza extrema que es el
Paraíso. Para
ayudarnos a asegurar un lugar en el Paraíso, Dios puso pruebas y obstáculos en
nuestro camino. Él prueba nuestra paciencia y gratitud y nos brinda muchas
formas de superar los obstáculos. Dios también es Misericordioso y Justo, de
modo que podemos estar seguros que cualquiera que sean las pruebas que
enfrentamos, Dios las diseña para ayudarnos a asegurar un lugar de felicidad
eterna. Las lesiones y los problemas de salud son pruebas que debemos encarar
con paciencia, tolerancia y, sobe todo, aceptación.
Aceptar una prueba no significa que no
hagamos nada, por supuesto que tratamos de superarla y aprender de ella.
Aceptar significa enfrentar la prueba pacientemente, armados con los medios que
Dios nos ha brindado. El mayor de esos medios es el Corán, un libro de guía,
lleno de misericordia y sanación. El Corán no es un libro de texto o un libro
de medicina, pero contiene guía que promueve la buena salud y la sanación.
“¡Oh, hombres! Os ha llegado el Mensaje de
vuestro Señor [el Corán] que es un motivo de reflexión, cura de toda duda que
hubiere en vuestros corazones”. (Corán 10:57)
“Y revelamos el Corán como cura para los
corazones y misericordia para los creyentes...”. (Corán 17:82)
No hay duda de que las palabras y los
versículos del Corán contienen una cura para los males y enfermedades de la
humanidad. Fue narrado en las tradiciones del Profeta Muhammad, que la paz y
las bendiciones de Dios sean con Él, que algunos versículos y capítulos, por
voluntad de Dios, pueden lograr la curación de enfermedades y angustias.
Lentamente, a lo largo de los años, hemos comenzado a confiar más en los
medicamentos y remedios físicos que en los remedios espirituales prescritos por
el Islam. Si la fe es fuerte y constante, el efecto de los remedios
espirituales puede ser rápido y eficiente.
De las tradiciones del Profeta Muhammad
proviene la historia del hombre a quien el Profeta envió en una misión. Él
acampó cerca de algunas personas que no le mostraron ninguna hospitalidad.
Cuando el líder del campo cercano fue mordido por una serpiente, ellos
acudieron al compañero del Profeta Muhammad en busca de ayuda. Él recitó el primer
capítulo del Corán sobre el hombre afectado y este se levantó “como liberado de
una cadena”.
Es importante buscar cura en el Corán
en la forma prescrita por el Profeta Muhammad, pero es igualmente importante
entender que está permitido, y en ocasiones es obligatorio, buscar ayuda de los
profesionales de la medicina. Nuestros cuerpos no nos pertenecen, sino que Dios
nos los ha dado como una gracia de Su parte, la cual debemos cuidar, respetar y
mantener en la mejor forma. De acuerdo con el enfoque holístico que el Islam da
a la salud, no hay contradicción en buscar una cura tanto de la ciencia médica
como de los medios espirituales permitidos.
El Profeta dijo: “No hay enfermedad
que Dios Todopoderoso haya creado, a menos que Él haya creado también su cura”.
También dijo: “Hay un remedio para
cada mal, y cuando el remedio es aplicado a la enfermedad, esta es curada con
el permiso de Dios Todopoderoso”.
El Corán es una cura para el cuerpo y
para el alma. Siempre que la vida se hace muy difícil o está acosada por
lesiones, enfermedades o infelicidad, el Corán iluminará nuestro camino y
aligerará nuestras cargas. Es una fuente de consuelo y tranquilidad. En el
mundo actual mucha gente tiene riquezas y lujos incalculables, pero poca
felicidad. Nosotros en Occidente tenemos acceso a doctores y medicamentos, a
medicina tradicional, a avances médicos y curas alternativas, pero muchas vidas
están llenas de dolor emocional y apatía. Lo que falta es la creencia, la fe en
Dios.
En las últimas décadas, se ha hecho
ampliamente aceptado que la creencia y las prácticas religiosas tienen un
impacto significativo en la salud tanto física como emocional. Las
investigaciones médicas y científicas han demostrado que el compromiso
religioso ayuda en la prevención y tratamiento de desórdenes emocionales,
enfermedades y lesiones, y mejora la recuperación. La
creencia y la sumisión a la volunta de Dios es la parte más esencial del buen
cuidado de la salud. Las palabras y la recitación del Corán pueden curar
corazones y mentes, tanto como superar la enfermedad y las lesiones; sin
embargo, la confianza en Dios no niega los efectos sanadores de la ciencia
médica siempre y cuando los utilicemos sólo de forma legal. En efecto, Dios
tiene poder sobre todas las cosas, por lo tanto, tenemos que poner nuestra
confianza en Él, desarrollar una relación duradera con Su Libro de guía, el
Corán, siguiendo las enseñanzas auténticas del Profeta Muhammad, y buscar una cura,
en toda circunstancia.
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La salud en el Islam (parte 3 de 4): Dieta y nutrición
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Descripción: La importancia de mantener una dieta saludable.
Por Aisha Stacey (© 2011 IslamReligion.com)
Publicado 18 Jul 2011 - Última modificación 18 Jul 2011
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El Islam es un código de vida. Los
musulmanes no lo practican sólo durante los fines de semana o en temporadas festivas,
sino que la religión es una parte continua de la vida diaria. El Islam está
organizado en una forma espiritual y moral, tomando en cuenta las necesidades y
los deseos innatos de la humanidad. Los principios del Islam se derivan del
Corán y de las tradiciones auténticas del Profeta Muhammad, conocidas como la
Sunnah. Estas dos fuentes de revelación son una guía o un manual para la vida.
Aunque, al principio, pueda parecer una
analogía bastante extraña, comparemos las instrucciones de vida del Islam con
el manual que viene con un computador. Imagínese comprando un nuevo computador
portátil sin haber visto nunca ninguno de los avances tecnológicos de las
últimas décadas. ¿Sabría donde está el botón de encender y apagar? Si logra
encender el computador, ¿sabría cómo cuidarlo, hacer una restauración del
sistema, ejecutar un antivirus, o en general hacerle mantenimiento? Sin un
manual, el computador no sería más que un pedazo inútil de tecnología.
Los diseñadores del computador también
diseñaron un manual o guía, sabiendo que sin instrucciones específicas no se le
dará el mejor uso posible al computador o no será utilizado para lo que fue
diseñado. La tecnología suele venir con garantías que se hacen inútiles si no
se siguen las instrucciones del fabricante. Por lo tanto, ya que queremos darle
el mejor uso a nuestra costosa tecnología, leemos los manuales y seguimos las
guías.
El Islam también ofrece un conjunto
específico de instrucciones que vienen con una garantía, una promesa del
Paraíso eterno. No hay “fecha de vencimiento” en esta garantía y nos permite
extensiones ilimitadas. Si usted comete un error o hace “clic” en el botón
incorrecto, las instrucciones claramente le advierten cómo reparar y volver a
la normalidad. Dios diseñó y creó a la humanidad con el propósito específico de
adorarlo a Él, y envió Profetas y Mensajeros con guía específica para facilitar
nuestra tarea. Sin embargo, sin la guía de Dios para la vida, la humanidad
puede perderse y estar a la deriva en un mundo que no tiene mucho sentido ni
ofrece seguridad y felicidad reales. Las vidas se viven sin un propósito o
significado, y muchas personas buscan una existencia que provee poco o ningún
sentido real.
Las tradiciones del Profeta Muhammad nos
enseñan a apreciar la buena salud y a darnos cuenta de su verdadero valor como
uno de los innumerables dones de Dios.
“Vuestro Señor os hace saber que si Le
agradecéis, Él incrementará vuestro sustento; y sabed que si sois
desagradecidos Su castigo será severo”. (Corán 14:7)
El enfoque holístico del Islam sobre la
salud incluye tratar nuestros cuerpos con respeto y nutrirlos, no sólo con fe,
sino también con alimentos lícitos y nutritivos. Una parte importante de vivir
la vida de acuerdo a las instrucciones del Creador es llevar una dieta
adecuada. Elegir alimentos sanos y evitar lo perjudicial es esencial para la
buena salud. Dios dice en el Corán: “Comed de las cosas buenas que os hemos
proveído” (Corán 2:172); “Comed de lo bueno y lícito que hay en la Tierra” (Corán
2:168).
El Corán contiene muchos versículos que
asesoran sobre la alimentación saludable, que se refieren a la interconexión
entre la salud física y la espiritual. El fomento del comer sólo comida buena y
pura se combina a menudo con advertencias para recordar a Dios y evitar a
Satanás. Una alimentación saludable no sólo satisface el hambre sino que
también tiene efecto sobre lo bien que realizamos los actos de adoración.
“¡Oh, humanos!
Comed de lo bueno y lícito que hay en la Tierra y no sigáis los pasos de
Satanás, porque él es para vosotros un enemigo manifiesto”. (Corán 2:168)
Si uno se obsesiona con la comida o se
entrega a demasiada comida basura o insalubre, puede debilitarse físicamente o
distraerse de su propósito primario de servir a Dios. Por otra parte, si uno se
concentra exclusivamente en esfuerzos espirituales y descuida su salud y
nutrición, la debilidad, lesiones o enfermedad también pueden dar lugar a la no
realización del culto obligatorio. La guía encontrada en el Corán y en las
tradiciones del Profeta Muhammad asesora a la humanidad para que mantenga un
equilibrio entre estos dos extremos.
Una dieta saludable está balanceada con
una mezcla de todos los alimentos que Dios ha brindado a Su creación. La
variedad satisface todas las necesidades corporales de carbohidratos,
minerales, vitaminas, proteínas, grasas y aminoácidos. Muchos versículos del
Corán mencionan los alimentos que Dios nos ha brindado para nutrir y mantener
nuestros cuerpos. No es una lista exhaustiva de requerimientos dietarios, sino
una idea general de los tipos de comida que mantienen un cuerpo saludable y
previenen enfermedades.
“[Él] creó a los ganados, de los cuales
obtenéis vuestros abrigos y otros beneficios, y también de ellos os alimentáis”.
(Corán l6:5)
“Él es Quien ha sometido el mar para que
podáis comer de él carne fresca”. (Corán 16:l4)
“Con ella, [Él] hace crecer los cereales, los
olivos, las palmeras, las vides y toda variedad de frutos”. (Corán 16:11)
“Tenéis en los ganados un ejemplo [del poder
divino]. Os damos a beber de lo que se produce en sus entrañas, que a pesar de
haber heces y sangre surge leche pura, gustosa para quienes la beben”. (Corán l6:66)
“De su abdomen sale un
jarabe de diferentes colores que es medicina para los hombres. En esto hay un
signo para quienes reflexionan”. (Corán 16:69)
“Él es Quien ha creado huertos, unos con
plantas rastreras y otros con plantas que crecen hacia lo alto, [y ha creado
también] las palmeras, las plantas de diferentes frutos, los olivos, y los
granados; [todos de aspecto] parecido pero [de frutos con sabores] diferentes.
Comed de sus frutos cuando maduren...”. (Corán 6:141)
“…de la tierra árida a la cual revivimos [con
las lluvias], y hacemos brotar de ella los granos con que se alimentan”. (Corán
36:33)
Dios también nos ha proporcionado una lista
de alimentos que están prohibidos, y aparte de estos todo lo demás se considera
lícito.
“Se os ha prohibido [beneficiaros de] la
carne del animal muerto por causa natural, la sangre, la carne de cerdo, la de
todo animal que haya sido sacrificado invocando otro nombre que no sea el de
Allah...”. (Corán 5:3) “...y los embriagantes”. (Corán 5:91)
Aunque los dulces y la comida chatarra
no están prohibidos, se deben comer con moderación como parte de una dieta
balanceada, diseñada para mantener una salud óptima. Muchas de las enfermedades
crónicas más comunes hoy día derivan de malos hábitos alimenticios.
Enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes, obesidad y depresión
están todas enlazadas a dietas inadecuadas. Las tradiciones del Profeta Muhammad
alaban la moderación como forma de mantener una buena salud, y el Corán
enfatiza la necesidad de lograr un equilibrio entre cualquier extremo.
Los verdaderos creyentes necesitan
cuerpos y mentes saludables a fin de adorar a Dios en la forma correcta. Para
mantener una mente sana, un corazón puro y un cuerpo saludable, debe ponerse
especial atención a la salud. El corazón y la mente son alimentados con el
recuerdo de Dios y la adoración realizada de forma lícita, y el cuerpo es
alimentado con la comida buena y lícita que Dios ha brindado. La atención a la
dieta y la nutrición es parte del sistema holístico de salud inherente en el Islam.
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La salud en el Islam (parte 4 de 4): Estado físico y el ejercicio
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Descripción: El ejercicio es parte integral de la vida de un musulmán.
Por Aisha Stacey (© 2011 IslamReligion.com)
Publicado 25 Jul 2011 - Última modificación 25 Jul 2011
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El Profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de
Dios sean con él, dijo que un creyente fuerte es mejor que uno débil. Él estaba hablando en términos de fe y de carácter, pero
indicando también que la fortaleza física, es decir, la salud y el estado
físico óptimo, son deseables, puesto que Dios nos dio los medios para alcanzar
tal fuerza. El enfoque holístico de la vida y de la salud en el Islam nos
ofrece la capacidad de mantenernos fuertes y saludables. Si Dios decreta que la
enfermedad o las lesiones sean parte de nuestras vidas, entonces el Islam nos
proporciona las formas y los medios para aceptar e incluso estar agradecidos
por las pruebas y exámenes que nos envuelven.
Este artículo, el final de una serie de
cuatro sobre el enfoque holístico de la salud en el Islam, examinará lo que el Corán,
el Profeta Muhammad, y los eruditos del Islam han mencionado sobre el estado
físico y el ejercicio. En una serie de artículos aparte veremos cómo el Islam
sugiere que nos comportemos cuando somos golpeados por la enfermedad o las
lesiones.
Los creyentes en el Islam deben cuidar
de su salud espiritual, emocional y física. Nuestros cuerpos, la más compleja
de las maquinarias, nos han sido otorgados por Dios en préstamo. No deben ser
abusados ni tratados con negligencia, sino mantenidos en buen estado. Como se
discutió anteriormente, la dieta y la nutrición juegan un papel importante para
mantener la mejor salud posible, y esto también lo hace un estilo de vida que
incluya el ejercicio. El Islam hace énfasis en una dieta simple combinada con
el ejercicio físico.
Cumplir con las obligaciones de tres de
los cinco pilares del Islam requiere que los musulmanes tengan buena salud y
buen estado físico. La realización de las cinco oraciones diarias es en sí
misma una forma de ejercicio, sus movimientos prescritos involucran todos los
músculos y articulaciones del cuerpo, y la concentración durante la oración alivia
el estrés mental. La buena salud es necesaria si uno pretende ayunar el mes de Ramadán,
y la realización del Hayy (o peregrinación a La Meca) es una tarea ardua que
requiere de muchos días de duro esfuerzo físico.
El Profeta Muhammad aconsejaba a sus
seguidores trabajar, ser enérgicos y comenzar el día temprano, que son
condiciones para un cuerpo saludable. Él dijo: “Oh Dios, bendice las
primeras horas de la mañana para mi nación”.
La obesidad o una dieta inadecuada, la pereza y la debilidad, son todas
aflicciones por las que seremos llamados a rendir cuentas. A pesar de que la
prevención de enfermedades y lesiones está a menudo fuera de nuestro control,
hay muchas condiciones que las provocan o agravan por nuestra falta de atención
a la dieta y el estado físico. El Profeta Muhammad, que la paz y las
bendiciones de Dios sean con él, dijo: “Cualquier acto en el que no se
recuerda a Dios es bien una distracción o falta de atención, con excepción de
cuatro acciones: caminar de un blanco a otro [mientras se practica el tiro],
entrenar a un caballo, jugar con la familia y aprender a nadar”.
El Profeta Muhammad y sus compañeros
estaban naturalmente en buena forma física. La vida era más dura, se cubrían
largas distancias a pie, los hombres cazaban y cultivaban sus alimentos para
sobrevivir, y no había recreaciones inútiles para producir pereza y
desperdiciar muchas horas que de otro modo serían tiempo constructivo. El siglo
XXI contiene muchas distracciones y formas de entretenimiento que incitan a la
pereza e inducen la mala salud.
A pesar de que el avance tecnológico tiene
muchos beneficios, es importante no desperdiciar tiempo frente al televisor o
la consola de juegos en detrimento de nuestra salud. Se ha demostrado
concluyentemente que la obesidad en niños se incrementa con el aumento de horas
que ellos ven televisión.
Otros estudios han indicado que esto es igualmente cierto en adultos. El
ejercicio, por otra parte, tiene muchos beneficios.
El ejercicio incrementa el tono
muscular, mejora la flexibilidad, mejora la resistencia, fortalece el corazón y
combate la depresión. El ejercicio también ayuda a lograr pérdida de peso
significativa. El ejercicio aeróbico combate las enfermedades del corazón y la
presión sanguínea alta, y reduce el riesgo de diabetes, mientras que el
entrenamiento incrementa la fortaleza muscular y reduce la grasa, aumenta la
densidad ósea, combate el dolor de espalda y la artritis, y mejora la salud
mental en general.
El respetado erudito musulmán Imam
Ibnul-Qaiem declaró que el movimiento ayuda al cuerpo a eliminar los restos de
comida de una forma muy normal, y fortalece el sistema inmunológico del cuerpo.
También declaró que cada órgano del cuerpo tiene su propio deporte (o movimiento)
que es adecuado; y que montar a caballo, el tiro con arco, la lucha libre y las
carreras, son deportes que benefician todo el cuerpo.
El ejercicio y el estado físico juegan
una parte integral en la vida del musulmán; sin embargo, no deben ir en detrimento
de las obligaciones religiosas ni deben atentar contra el tiempo compartido con
los miembros de la familia. De acuerdo con el enfoque holístico de la vida, que
es el Islam, cada cosa debe hacerse con moderación. No hay permisividad con el
comportamiento extremista o fanático. Permitir que un régimen de ejercicios o
un deporte tome el control de su vida está en contra de las enseñanzas del
Islam que llaman a un camino intermedio y un enfoque balanceado. El ejercicio y
el estado físico no deben involucrar la mezcla innecesaria de personas de ambos
sexos ni el vestir ropas que expongan las partes del cuerpo que deben
mantenerse cubiertas.
El Islam anima a todo lo que promueve
la renovación mental o la revitalización del cuerpo, siempre que no conduzca ni
se relacione con el pecado, cause daño ni obstaculice o retrase las
obligaciones religiosas. Las tradiciones del Profeta Muhammad indudablemente
fomentan la participación en actividades deportivas como forma de promover un
estilo de vida saludable y fomentar el amor fraternal y la unión familiar.
En una narración registrada por el Imam Al Bujari (un erudito que compiló Tradiciones
Proféticas) declara que “el Profeta pasó al lado de algunas personas de la
tribu de Aslam mientras competían en tiro con
arco (en el mercado). Él les dijo: ‘Disparen, hijos de Ismael (el Profeta),
su padre fue un tirador experto. Disparen, y yo estoy con tal equipo’. Uno de los dos equipos dejó entonces de disparar. El
Profeta preguntó: ‘¿Por qué no disparan?’ Ellos contestaron: ‘¿Cómo
podemos disparar mientas estás con ellos (el otro equipo)? Entonces él dijo: ‘Disparen,
y estoy con todos ustedes”. En otra tradición, la amada esposa del Profeta Muhammad,
‘Aisha, menciona su amor por los juegos y los deportes. Ella dijo: “Corrí con
el Profeta y le gané. Más tarde, cuando aumenté un poco de peso, corrimos de
nuevo y él ganó. Entonces dijo: ‘Esto cancela aquello’ (refiriéndose a la
carrera anterior)”.
Un verdadero
creyente reconoce la maravilla del cuerpo humano y agradece al Creador. Esta
gratitud la muestra en el cuidado y la atención que da a mantener una salud
óptima. El enfoque holístico de la salud en el Islam cubre todos los aspectos
de la mente, el cuerpo y el alma. Una persona realmente consciente de la salud
combina dieta, nutrición y ejercicio con el recuerdo de Dios y la intención de
cumplir todas sus obligaciones religiosas.
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