Hombres de Yazrib
Llegaron realizando la peregrinación del
(Hayy) desde Yazrib, una ciudad a mas de doscientas millas, que desde ese
entonces se convirtió en ‘la ciudad’ famosa por excelencia de al-Medina. Yazrib
era afortunada por su ubicación en un placentero oasis, famoso incluso hoy por
la excelencia de sus dátiles. Pero desafortunada en otros sentidos, el oasis ha
sido escenario de las disputas tribales incesantes. Los judíos luchando con judíos
y árabes con árabes; árabes aliados con judíos combatían a judíos aliados con
diferentes comunidades judías. Mientras que La Meca prosperaba, Yazrib vivía en
la desgracia. Necesitaba un líder capaz de unificarlos.
En Yazrib, habían tribus judías con
rabinos experimentados quienes a menudo hablaban a los paganos de un Profeta
que llegaría pronto a los judíos, con los cuales, cuando llegase, los judíos destruirían
a los árabes como las tribus de ‘Aad y Zamud habían sido destruidas por su idolatría.
El Profeta Muhammad, que la paz y las
bendiciones de Dios lo acompañen, en la época de su llamado visitaba en secreto
diferentes tribus en las afueras de La Meca para llevarles el mensaje del
Islam. Una vez, escuchó a un grupo de hombres en Aqaba, afuera de La Meca, y
les pidió sentarse con ellos a lo que aceptaron agradablemente. Cuando los
hombres de la tribu de Jazray de Yazrib escucharon lo que Muhammad tenía para decir,
lo reconocieron como el Profeta que los judíos describían, y los seis hombres
lo aceptaron. También tenían esperanzas de que Muhammad, a través de esta nueva
religión, pueda ser el hombre que los uniese con su tribu hermana, los Aws, una
tribu en Yazrib con la que compartían sus ancestros, pero llevaban años de
guerra y animosidad. Entonces determinaron regresar a Yazrib y difundir la religión
de Muhammad. Como resultado, no existió un hogar en Yazrib que no había
escuchado sobre el mensaje del Islam, y en la siguiente temporada de peregrinación,
en el año 621, llegó una delegación de Yazrib con el propósito de conocer al
Profeta.
Primer Pacto de Aqaba
Esta delegación estaba compuesta por
doce hombres, cinco de esos presentes en el año anterior y dos miembros de Aws.
Se encontraron nuevamente con el Profeta en Aqaba y juraron por sus propios
nombres y por los de sus esposas, no asociar otra creación con Dios
(convertirse en musulmanes), ni robar ni cometer adulterio ni matar bebés,
incluso en la más profunda pobreza; y se comprometieron a obedecer a este
hombre en todos los asuntos justos. Esto es conocido como el Primer Pacto de Aqaba.
Cuando regresaron a Yazrib, el profeta envió con ellos al primer embajador, Mus’ab
ibn ‘Umair, para enseñar a los nuevos convertidos las bases de la fe y difundir
la religión a aquellos que todavía no habían abrazado el Islam
Mus’ab predicó el mensaje del Islam hasta
que casi todas las familias en Yazrib tuvieron un miembro musulmán entre ellos,
y antes del Hayy del próximo año, 622, Mus’ab regresó al Profeta y le contó las
buenas noticias de su misión, y de la bondad y la fuerza de Yazrib y de su
gente.
Segundo Pacto de Aqaba
En el año 622 de la Era Cristiana, los
peregrinos de Yazrib, setenta y cinco de ellos musulmanes, de entre ellos dos
mujeres, fueron a realizar el Hayy. Durante la última parte de la noche,
mientras estaban todos dormidos, los musulmanes de entre los peregrinos de Yazrib
fueron secretamente al lugar donde habían arreglado previamente encontrarse con
el Profeta, en las piedras de Aqaba, para prometer aliarse con el Profeta e
invitarlo a su ciudad. En Aqaba, conocieron al Profeta, y con él se encontraba
su tío, todavía un pagano pero que defendía a su sobrino por su lazo familiar. Habló
y advirtió a los musulmanes acerca de los riesgos de su tarea, y en contra de
que su compromiso fuese incierto si lo realizaban. Otra persona de entre los
peregrinos que había estado presente dos años atrás advirtió el peligro de su
compromiso y su preparación para llevarlo a cabo. Es su determinación y amor
por el Profeta, juraron defenderlo como si fuesen a defender a sus propios hijos
y esposas. Fue en ese entonces que fue decidida la emigración a Yazrib.
Esto es conocido como el Pacto de
Guerra, porque involucraba la protección de la persona del Profeta, por las
armas si fuese necesario; e inmediatamente después de la emigración a Yazrib,
fueron revelados los versos coránicos que permitían la guerra en defensa de la
religión. Estos versos son cruciales en la historia del Islam:
“Se les permitió combatir [a los creyentes]
porque fueron oprimidos, y en verdad, Dios tiene poder para socorrerles. Ellos
fueron expulsados injustamente de sus hogares sólo por haber dicho: Nuestro
Señor es Dios. Si Él no hubiera hecho que los creyentes vencieran a los
incrédulos, se habrían destruido monasterios, iglesias, sinagogas y mezquitas
en donde se recuerda frecuentemente el nombre de Dios…” (Corán 22:39-40)
A un punto de cambio llegó al Profeta
Muhammad, los musulmanes y el mundo. Era el destino del Profeta Muhammad, y un
aspecto para su función profética, luego debería demostrar las alternativas
abiertas a la persecución y la opresión; por un lado, la abstención; por el
otro, lo que llaman los cristianos ‘guerra justa’, pero para lo cual, en las
palabras de las próximas revelaciones coránicas:
“Vencieron
con la anuencia de Alá, y David mató a Goliat; y Alá le concedió [a David] el
reino y la sabiduría [la profecía], y le enseñó lo que Él quiso. Y si Alá no
hubiera hecho que los creyentes vencieran a los incrédulos se habría corrompido
la Tierra; pero Alá concede Sus gracias a la humanidad.” (Corán 2:251).
Por casi trece años, él y sus
seguidores sufrieron la persecución, amenazas e insultos sin levantar la mano
en auto-defensa. Ya habían probado que esto era humanamente posible. Las
circunstancias estaban cambiando ahora y mostraban una respuesta muy diferente
si la religión del Islam fuese a sobrevivir en el mundo. La paz tiene sus épocas,
pero también la guerra, y el musulmán nunca olvida que cada hombre nace para
luchar de una forma u otra, en un nivel u otro; si no es físicamente, entonces
espiritualmente. Aquellos que tratan de ignorar este hecho son, tarde o
temprano, esclavizados.
Complot para Asesinar al Profeta
En pequeños grupos, los musulmanes
escaparon de La Meca y tomaron el camino hacia Yazrib. La Hiyrah (‘emigración’)
había comenzado.
Para Quraish los límites de lo
soportable habían sido sobrepasados. Los enemigos dentro de la ciudad eran lo
suficientemente malos, pero ahora estos enemigos estaban estableciendo un
centro rival al norte. Con la muerte de Abu Talib había desaparecido la protección
de Muhammad. Contenido hasta ahora por principios heredados de sus antepasados
beduinos y por miedo a causar una problemática pelea de sangre, los líderes decidieron
finalmente que Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios lo acompañen, debía
morir. Abu Yahl propuso un plan simple. Se deberían elegir jóvenes de
diferentes clanes, cada uno debería dar un golpe mortal, para que la muerte de
Muhammad sea culpa de todos ellos. Hashim no podría buscar venganza de todos los
demás clanes.
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