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En el Nombre de Dios (Allah), el Más Clemente,
el Más Misericordioso.
Este artículo comienza en la misma forma en la que los musulmanes
comienzan con muchas de sus tareas. Antes de comenzar incluso la más mundanal
de las tareas de la vida, como comer, beber, vestirse o bañarse, el musulmán convertirá sus esfuerzos en un acto de
adoración al mencionar el Nombre de Dios. Él (Dios) es el Más Clemente y el Más
Misericordioso, Su misericordia abarca a todas las cosas, y es la fuente de
toda la compasión y la misericordia que existe. Dios nos dice en el Corán: “Mi
misericordia lo abarca todo”. (Corán 7:156)
Por las palabras del Profeta Muhammad, sabemos
que cuando Dios decretó la creación dijo: “…y Mi misericordia supera a Mi ira”.
(Sahih Bujari y Muslim) ¿Qué es exactamente la misericordia? El
diccionario la define como la disposición a ser bueno y compasivo, y el
sentimiento que motiva a la compasión.
El término árabe para misericordia es rahmah, y dos de los más importantes
Nombres de Dios derivan de esta palabra. Ar-Rahman: el Más Clemente; y Ar-Rahim:
el Más Misericordioso. La misericordia de Dios es esa cualidad sutil que involucra
la gentileza, la piedad, el cuidado, la consideración, el amor y el perdón. Cuando
estas cualidades son observadas en este mundo, ellas son un mero reflejo de la
misericordia de Dios hacia Su creación.
El Profeta Muhammad nos informó que
Dios es más misericordioso hacia Sus criaturas que lo que una madre es con su
hijo (Sahih Bujari y Muslim) y, de hecho, la palabra árabe
para matriz, rahim, deriva de la misma raíz que misericordia rahmah.
Es significativo que haya una única conexión entre la misericordia de Dios y la
matriz. Dios nos alimenta y nos da refugio, justo como la matriz da alimento y
da refugio al bebé antes de nacer.
El Profeta Muhammad explicó la cualidad
de la misericordia a sus compañeros, diciéndoles que Dios tiene cien partes de
misericordia, y ha descendido una parte para ser compartida entre la creación. Por
esto es que la gente es compasiva y amable unos con los otros, y por lo que los
animales tratan a sus crías con compasión. Sin embargo, Dios mantuvo consigo las
otras 99 partes para ser otorgadas a los creyentes en el Día del Juicio (Sahih
Muslim).
Todas las criaturas se muestran amor y
compasión unas a otras por esta porción de misericordia. Los seres humanos dan
voluntariamente al pobre y necesitado, las familias se apoyan y aman unos a
otros, y los animales protegen a sus crías. La misericordia y la compasión
generalmente toman en cuenta la necesidad de aliviar el sufrimiento y de
propagar la amabilidad y la alegría. Aunque este mundo a veces parece ser un
lugar oscuro y triste, la misericordia de Dios puede ser vista y sentida por aquellos
que piensan y reflexionan. La lluvia cae, el sol brilla, una niña trata de
alcanzar la mano de su padre y un gatito se arrima a la tibieza protectora de
su madre. La misericordia de Dios es fuerte y visible a nuestro alrededor; sin
embargo, en el Día del Juicio Él completará su misericordia añadiendo las 99
partes restantes y otorgando misericordia, amor y compasión sobre aquellos
creyentes que hicieron acciones virtuosas y trataron de complacer a Dios en
todos sus asuntos. Este concepto es asombrosamente inspirador; la misericordia
de Dios no conoce límites.
Como un signo de la infinita
misericordia de Dios hacia la humanidad, Él envió Profetas y Mensajeros para
guiarnos y ayudarnos a permanecer en el camino recto que lleva al Paraíso eterno.
Dios dijo que El envió al Profeta Muhammad a la humanidad entera como una
misericordia.
“Te hemos enviado como misericordia para el
mundo”. (Corán 21:107)
El Profeta Muhammad fue la encarnación
de la misericordia; él mostró compasión hacia aquellos a su alrededor, su
familia, los huérfanos, sus amigos y los extraños. Dios le habló diciendo:
“Por misericordia de Dios eres compasivo con ellos. Si
hubieras sido rudo y duro de corazón se habrían alejado de ti; perdónales, pide
perdón por ellos y consúltales en las decisiones. Pero cuando hayas tomado una
decisión encomiéndate a Allah. Allah ama a quienes se encomiendan a Él”. (Corán
3:159)
El Profeta Muhammad podía ser con
frecuencia escuchado invocando la misericordia de Dios para los creyentes. Los musulmanes
se saludan los unos a los otros diciendo: Assalamu alaikum wa Rahmatullah
(Que la paz y la misericordia de Dios estén contigo). La misericordia y todo lo
que ella invoca es un concepto muy importante en el Islam, porque de ella
parten la generosidad, el respeto, la tolerancia y el perdón, todas las cualidades
que se espera que un musulmán cultive en esta vida.
Como frágiles seres humanos, con
frecuencia nos sentimos perdidos y solos en un mundo que parece despojado de misericordia
y es en esos tiempos que necesitamos volvernos hacia Dios y buscar Su misericordia
y perdón. Cuando nos volvemos hacia Él en verdadera sumisión, Su tranquilidad
desciende sobre nosotros y somos capaces de sentir la cualidad de Su misericordia
y verla manifiesta en el mundo alrededor de nosotros.
La mano que se extiende hacia ti en la
oscuridad es un reflejo de la misericordia de Dios, y lo mismo es la palabra
amable de un extraño, la lluvia que cae sobre la tierra seca y la alegría en
los ojos de un niño. La misericordia de Dios es la fuente de todo lo que es
bueno, gentil y piadoso. Dios nos ha permitido entender en alguna medida Su
Magnificencia al revelar Sus más bellos Nombres, Él tiene varios que indican Su
misericordia y somos alentados a llamarlo por estos nombres.
Ar-Rahman (el Más Clemente), Ar-Rahim (el Más Misericordioso), Al-Barr
(la Fuente de la Bondad), Al-Karim (el Más Generoso), Al-Yawaad
(el que da sin límites), Al-Ra’uf (el Compasivo), Al-Wahhaab (el
Otorgador).
“A Dios pertenecen los nombres [y atributos] más sublimes,
invocadle pues con ellos. Y apartaos de quienes blasfeman con ellos y los
niegan; éstos serán castigados por lo que hicieron”. (Corán 7:180)
Nosotros invocamos a Dios por estos nombres
cuando sentimos la necesidad de dar gracias por las incontables bendiciones que
Él nos ha otorgado o en nuestras horas de necesidad. Ansiamos la misericordia de
Dios más insistentemente cuando estamos en necesidad de consuelo y seguridad. Cuando
la fugacidad de este mundo parece habernos dejado sin poder, el Más Poderoso (Dios)
siempre, y para siempre nos cubrirá con Su misericordia, y sólo pide a cambio
que creamos en Él y que lo adoremos sólo a Él.
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