|
|
|
|
|
|
Los Milagros de Muhámmad (parte 1 de 3)
|
   
Descripción: En este artículo hablaremos de la naturaleza de los milagros que realizaron los profetas.
Por IslamReligion.com
- Publicado 31 Mar 2008 - Última modificación 31 Mar 2008
Visto: 1082 - Clasificación: 4.5 De 5 - Clasificado por: 2 Impreso: 34 - Enviado por email: 1 - Comentado: 0
Categoría: Artículos
> Evidencia que el Islam es la verdad
> Evidencias de la profecía de Muhammad
Categoría: Artículos
> El Profeta Muhammad
> Evidencias de su Profecía
|
Evidencia 6: Los milagros de Muhámmad
Además del Corán - el más grande de los
milagros -, el Profeta Muhámmad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) realizó
muchos milagros físicos frente a sus contemporáneos, quienes enumeran centenares
de ellos. Las narraciones de los milagros se han obtenido por métodos fiables
y cadenas fuertes de transmisión, incomparables en la historia de las
religiones. Es como si los milagros se hubieran realizado delante de nuestros
ojos. El método meticuloso de trasmisión es lo que nos convence de que Muhámmad
realizó estos milagros, con el permiso divino de Dios. Esto fortalece la
creencia en Muhámmad como Mensajero de Dios.
Los grandes milagros de Muhámmad fueron
testimoniados por cientos de creyentes y también por escépticos; se revelaron
versículos del Corán mencionando los eventos sobrenaturales que ocurrieron. El
Corán mencionó algunos milagros, grabándolos en la memoria de los creyentes. Los
incrédulos de esa época permanecieron callados cuando estos versículos fueron
recitados. Si estos milagros no hubieran tenido lugar, los incrédulos habrían tenido
la oportunidad de negarlos y desmentir a Muhámmad. Pero no pudieron decir que
lo recitado en el Corán no había ocurrido realmente, porque ellos habían
presenciado ese momento. En cuanto a los que ya creían, lo cierto fue que estos
milagros afianzaron su fe en Muhámmad (la paz y las bendiciones de Dios sean
con él) y en el Sagrado Corán. Los creyentes se hicieron más fuertes en su fe
y los incrédulos guardaron silencio sin poder negar los milagros del Profeta Muhámmad,
que tuvieron lugar exactamente como el Corán lo describe.
Mencionaremos a continuación algunos de los milagros físicos
realizados por Muhámmad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él).
Los milagros sólo provienen del poder Divino
El milagro es sólo uno de los factores que
llevan a fortalecer la credibilidad de un profeta de Dios; sin embargo, no
deben ser el principal motivo para creer en él, porque los eventos
sobrenaturales también pueden tener lugar por el uso de magia y ser obra de los
demonios. La verdad de la profecía es más clara y evidente por la naturaleza del
mismo mensaje revelado. Dios ha otorgado una capacidad, aunque limitada, a los
seres humanos para reconocer la verdad, específicamente en materia de monoteísmo.
Pero para llevar más allá el argumento de la Profecía, Dios realizó los milagros a través de las manos de Sus profetas; entre otros Moisés,
Jesús y Muhámmad. Por esta razón, Dios no produjo los milagros que pedían los
mecanos, pero Dios es Sabio y le dio los milagros que Él deseó en el momento que
Él quiso:
“…y por eso dicen: “¡Oh Muhámmad, no hemos de
creer en ti hasta que no hagas brotar de la tierra un manantial para nosotros,
o seas dueño de un jardín de palmeras y vides, y hagas brotar de repente
arroyos en medio de ellas, o hagas que los cielos caigan sobre nosotros en
pedazos, como amenazas, o hasta que nos traigas a Dios y a los ángeles como garantía, o seas
dueño de una casa hecha de oro, o asciendas al cielo, y no creeríamos en tu
ascensión a menos que nos trajeras del cielo una escritura que pudiéramos leer!”
Di: “¡Infinita es la gloria de mi Sustentador! ¿Acaso no soy sino un ser
humano, un enviado?” (Corán 17:90-93)
La respuesta era:
“Y nada Nos ha impedido enviar signos
milagrosos, excepto Nuestro conocimiento de que los antiguos los desmintieron: así, dimos a la tribu de
Zamud la camella, como un milagro luminoso, pero pecaron asesinándola. Y nunca
enviamos tales signos sino para comunicar una advertencia.” (Corán
17:59)
Cuando reclamaban milagros, Dios en Su sabiduría supo
que ellos no creerían, por esta razón se negó a mostrarles los milagros
solicitados:
“Juran ahora por Dios, con sus juramentos más
solemnes, que si se les mostrara un milagro ciertamente creerían en esta
escritura divina. Di: “Los milagros están sólo en poder de Dios”. Como está
también lo que os hará ver, que aunque les llegara ese milagro no creerían,
pues Nosotros mantendremos sus corazones y sus ojos apartados de la verdad, como cuando descreyeron
de ella la primera vez: y les dejaremos en su desmesurada arrogancia, vagando ciegos de un lado
para otro.” (Corán 6:109-110)
|
Los Milagros de Muhámmad (parte 2 de 3)
|
   
Descripción: En este artículo hablaremos sobre la partición de la luna en dos, y del viaje milagroso del Profeta Muhámmad a Jerusalén, así como también su ascenso a los cielos.
Por IslamReligion.com
- Publicado 11 May 2008 - Última modificación 11 May 2008
Visto: 602 - Clasificación: 5 De 5 - Clasificado por: 1 Impreso: 31 - Enviado por email: 0 - Comentado: 0
Categoría: Artículos
> Evidencia que el Islam es la verdad
> Evidencias de la profecía de Muhammad
Categoría: Artículos
> El Profeta Muhammad
> Evidencias de su Profecía
|
El milagro de la partición de la luna en dos
Una de las tantas veces en que Dios
realizó milagros a través del Profeta, sucedió que los habitantes de la Meca exigieron ver un milagro de Muhámmad, para que mostrara la veracidad de su profecía. Dios
dividió la luna en dos mitades separadas y luego las volvió a unir. El
Corán registró ese evento:
“El Día del Juicio está próximo, y [como señal
de ello] la Luna se partió en dos [cuando los incrédulos de La Meca le pidieron
al Profeta Muhámmad un milagro]” (Corán 54:1)
El Profeta Muhámmad recitaría luego estos
versículos del Corán en las oraciones comunitarias del viernes y de ambos Eid.
¡Si este evento jamás hubiese ocurrido, los musulmanes habrían dudado de su
religión y muchos la habrían abandonado! Los mecanos habrían dicho: “el profeta
es un mentiroso… ¡la luna nunca se partió, y nosotros nunca la vimos partirse
ni unirse!”. En cambio, los creyentes fortalecieron su fe y la única
explicación que encontraron los mecanos incrédulos fue decir ‘¡es magia!’.
“Pero cuando contemplaron dicho signo, se
rehusaron a creer y dijeron: Esto es magia poderosa. Desmintieron [ la Verdad
] y siguieron sus pasiones. Y sabed que la fe de los hombres [y su destino] ya
ha sido decretada.” (Corán 54:2-3)
El milagro de la división de la luna fue presenciado
por muchos testigos oculares, y transmitido a través de una cadena ininterrumpida
de estudiosos confiables, tantos, que es imposible que pudiera ser falso (a
esto se denomina hadiz mutawátir).
Un escéptico podría preguntar:¿Acaso tenemos
alguna evidencia histórica independiente que sugiera que la luna alguna vez se
haya separado en dos partes? Después de todo, las personas alrededor del mundo
deben de haber visto este evento maravilloso y lo deben haber registrado de una
manera u otra.
Existen dos respuestas a esta pregunta.
Primero, las personas alrededor del mundo
no podrían verlo porque, mientras esto ocurría, en muchos lugares era de día, muy
tarde por la noche, o el comienzo de la mañana. La tabla siguiente nos dará
una idea del tiempo en el mundo correspondiente a las 9:00 p.m. en la cuidad de
La Meca.
|
La Meca
|
9:00 p.m.
|
|
India
|
11:30 p.m.
|
|
Reykjavik, Islandia.
|
6:00 p.m.
|
|
Washington D.C.
|
2:00 p.m.
|
|
Río de Janeiro
|
3:00 p.m.
|
|
Tokio
|
3:00 a.m.
|
|
Beijing
|
2:00 a.m.
|
Además, es
probable que un gran número de personas no lo vieran porque no existen razones
para estar mirando el cielo durante toda la noche. Aun cuando algunos lo hayan
visto, no significa necesariamente que lo hayan creído ni que hayan guardado un
registro escrito de este hecho, sobre todo cuando muchas civilizaciones de esa
época no conservaban su propia historia por escrito.
Segundo, sí contamos con una independiente,
asombrosa e histórica evidencia que corrobora este maravilloso evento,
proporcionada por un rey indio de la época.
Kerala es un estado de India, se extiende
por unos 580 kilómetros a lo largo de la Costa de Malabar en el lado del sudoeste de la
península india. El Rey Chakrawati Farmas de Malabar, era un rey de la
dinastía Chera. Él registró haber visto la división de la luna. El evento se
encuentra documentado en un manuscrito que reposa en la India Office Library,
en Londres, bajo el número de referencia: Árabe, 2807, 152-173. Más tarde, un grupo de comerciantes musulmanes que pasaron por
Malabar en su viaje a China hablaron con el rey acerca de cómo Dios había
apoyado al profeta árabe con el milagro de división la luna. El rey asombrado
dijo que él también lo había visto con sus propios ojos, entonces nombró
regente de su estado a su hijo, y se dirigió a Arabia para encontrarse con el
Profeta personalmente. El rey de Malabar se encontró con el Profeta, pronunció
los dos testimonios de fe, se instruyó en los elementos esenciales de fe, pero
falleció antes de regresar a la India y fue enterrado en la ciudad portuaria de
Zafar, en el Yemen.
Se dice que el contingente regresó acompañado
por un musulmán, Malik Ibn Dinar, y continuaron hacia Kodungallure, la capital
Chera, construyendo allí la más antigua mezquita de la India en el año 629 d.C.,
la cual todavía existe.
_001.jpg)
Esta es una foto antes de la restauración de
la mezquita de Cheraman Juma, la mezquita más antigua de la India, construida en el año 629 d.C. La imagen es cortesía de www.islamicvoice.com.
La noticia de que el rey había aceptado el
Islam se dispersó por Kerala, donde las personas comenzaron a aceptar el Islam.
Las personas de Lakshadwip y Moplas (Mapillais) de la provincia de Calcuta de
Kerala que aceptaron el Islam fueron muchas a partir de esos días.
_002.jpg)
La mezquita Cheraman Juma después de su
renovación. Recibió este nombre en honor al primer musulmán de India, Perumal
Cheraman Chakrawati Farmas. La imagen es cortesía de www.indianholiday.com.
El avistamiento del milagro en la India, y
la reunión del rey indio con el Profeta Muhámmad también se encuentran
registrados en las fuentes históricas musulmanas. El famoso historiador
musulmán, Ibn Kazir, menciona que el milagro de la división de la luna fue
reportado en muchas regiones de India. Así mismo, los libros de hadiz han documentado la llegada del rey
indio y su encuentro con el Profeta. Abu Sa’id al-Judri, un compañero del
Profeta Muhámmad, narró:
“El rey indio vino al Profeta con un
frasco de jengibre. Los compañeros lo comieron pedazo por pedazo. Yo
tomé un bocado también”.
El rey fue considerado así un Sahabah
(término usado para designar a una persona que conoció al Profeta y murió como
musulmán) y su nombre fue registrado en el mega-compendio que describe las
crónicas de los compañeros del Profeta.
El viaje nocturno y la ascensión a los Cielos
Unos meses antes de la emigración de La Meca a Medina, Dios
transportó a Muhámmad una noche desde la Gran Mezquita de La Meca, hasta la Mezquita Al-Aqsa en Jerusalén, un viaje que demandaba
cerca de un mes si era hecho por el desierto en una caravana, dados los 1.230 Km.
de distancia. Desde Jerusalén, el Profeta ascendió a los cielos, pasando
los límites del universo físico para estar en la presencia divina, encontrarse
con Dios, y dar testimonio de Su Grandiosidad. Cuando estuvo de regreso en La
Meca, el Profeta (SAW) relató lo sucedido y pudo demostrar la veracidad de sus
palabras de dos maneras. Primero, el Profeta (SAW) describió las caravanas que
divisó de regreso a La Meca, dijo dónde estaban y cuándo podría esperarse que llegaran;
y cada una llegó como el Profeta había predicho, y los detalles fueron como él los
había descrito.’ Segundo, él jamás había ido antes a Jerusalén, sin embargo describió la Mezquita al- Aqsa a los escépticos que le reclamaban detalles de lo que había visto.
_003.jpg)
Este viaje místico se menciona en el Corán:
“Glorificado sea Quien transportó a Su Siervo
durante la noche, desde la Mezquita Sagrada [de La Meca] a la mezquita lejana
[de Jerusalén] cuyos alrededores bendijimos, para mostrarle algunos de Nuestros
signos. Él es Omnioyente, Omnividente.” (Corán 17:1)
“¿Acaso vais a desmentir lo que vio? Sabed que
ciertamente ya le había visto [al Ángel Gabriel] en otro descenso, junto al
loto que demarca el límite [de los siete cielos], donde se encuentra el jardín
de la residencia eterna [el Paraíso]. [Cuando el Profeta Muhámmad, la noche
del viaje nocturno y la ascensión, estuvo allí] El loto fue cubierto, y su
mirada no se desvió [de lo que debía mirar], ni tampoco se extralimitó. Y por
cierto que contempló algunos de los más grandes signos de su Señor.” (Corán
53:12-18)
El evento también es confirmado mediante de testimonios
oculares transmitidos de generación en generación, a través de una cadena ininterrumpida
de estudiosos fiables (hadiz mutawátir).
_004.jpg)
La entrada de la Mezquita de Al-Aqsa desde dónde Muhámmad
ascendió a los cielos. Imagen cortesía de Thekra A. Sabri.
|
Los Milagros de Muhámmad (parte 3 de 3)
|
   
Descripción: En este artículo mencionaremos algunos de los tantos milagros del Profeta Muhámmad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él).
Por IslamReligion.com
- Publicado 12 May 2008 - Última modificación 11 May 2008
Visto: 528 - Clasificación: 5 De 5 - Clasificado por: 1 Impreso: 22 - Enviado por email: 0 - Comentado: 0
Categoría: Artículos
> Evidencia que el Islam es la verdad
> Evidencias de la profecía de Muhammad
|
|
Existen muchos otros milagros que el
Profeta realizó y que se mencionan en la Sunnah (el conjunto de dichos, hechos,
aprobaciones y reprobaciones del Profeta).
El tronco del árbol
En Medina, el Profeta Muhámmad solía dar sermones
apoyado en el tronco de un árbol. Cuando el número de musulmanes aumentó,
alguien pensó en la necesidad de construir un púlpito para que el Profeta lo usara al dar sus sermones. Cuando el púlpito fue construido, el Profeta abandonó el tronco del
árbol. Abdullah Ibn Umar, uno de sus compañeros, narró que entonces ocurrió un
hecho extraordinario. El tronco, donde el Profeta solía apoyarse, comenzó a
llorar. Entonces el Profeta tuvo misericordia de él y lo confortó con su mano.
El evento confirmado por varios testigos oculares y fue
trasmitido a través de los siglos mediante una cadena ininterrumpida de eruditos
fiables (hadiz mutawátir).
El fluir del agua
En más de una ocasión cuando las personas estaban en
necesidad urgente de agua, la bendición de Muhámmad los salvó. En el sexto año
después de que el Profeta emigró de La Meca a Medina, se dirigió a La Meca para realizar la peregrinación. En la larga jornada a través del desierto, las personas se
habían terminado toda el agua que traían consigo, sólo el Profeta había dejado un
recipiente con el que realizaba la ablución para las oraciones. Entonces, él puso
su mano en el recipiente y el agua empezó a fluir de entre sus dedos. Yabir ibn
Abdullah, quien presenció este milagro junto a unos mil quinientos hombres más,
dijo: “Bebimos de esta agua e hicimos la ablución”.
Este milagro ha sido transmitido a través de una cadena ininterrumpida
de eruditos fiables (hadiz mutawátir).
El fluir del agua de entre los dedos del Profeta Muhámmad,
es similar al milagro de Moisés cuando de una piedra fluyó agua para que
tomaran sus seguidores.
Bendecir la comida
En más de una ocasión, el Profeta bendijo la comida
orando o tocándola para que todos los presentes pudieran comer hasta saciarse. Esto sucedió en épocas cuando la escasez de comida y agua afligía a los
musulmanes. Estos milagros tuvieron lugar en presencia de un gran número de personas
y, por lo tanto, son imposibles de negar.
Sanar al enfermo
Abdullah Ibn Atik se rompió una pierna y Muhámmad lo
sanó sólo pasando su mano sobre ella. Abdullah dijo que sintió como si jamás le
hubiera pasado nada. La persona que dio testimonio de este milagro era otro
compañero, Bara Ibn Azib (Registrado en Sahih Al-Bujari)
Durante la expedición a Jaibar, Muhámmad sanó los ojos adoloridos
de Ali Ibn Abi Talib delante de todo el ejército. Ali, muchos años después, se convirtió
en el cuarto califa de los musulmanes.
Exorcismos
Muhámmad exorcizó el demonio de un muchacho que había
sido traído por su madre para ser sanado por él, diciendo: '¡Sal fuera! ¡Yo soy
Muhámmad, el Mensajero de Dios! La mujer dijo: “Juro por Quien te envió con la
verdad, que no hemos vuelto a ver algo malo en él desde entonces”.
Las súplicas respondidas
(1) La madre de Abu Huraira, uno de
los compañeros más cercanos a Muhámmad, solía hablar mal del Islam y de su Profeta.
Un día, Abu Huraira acudió llorando a Muhámmad y le pidió que orara para que su
madre fuera guiada. Muhámmad oró, y cuando Abu Huraira regresó a su
casa encontró a su madre lista para aceptar el Islam. Ella dio el testimonio
de fe delante de su hijo, y entró así en el Islam.
(2) Yarir Ibn Abdullah fue
comisionado por el Profeta para viajar a un lugar donde se adoraba un ídolo en
lugar de Dios y destruirlo, pero éste se quejó de no poder montar bien a caballo.
El Profeta oró por él, rogando: 'Oh Dios, hazlo un jinete fuerte, uno
que es guiado y que guía a los demás'. Yarir dijo que nunca volvió a caerse de
su caballo después de esa oración del Profeta.
(3) Las personas sufrían hambre en
la época de Muhámmad. Un hombre se puso de pie cuando Muhámmad estaba ofreciendo
el sermón semanal del viernes, y dijo: 'Mensajero de Dios, nuestra riqueza se
ha destruido por la sequía y nuestros niños están hambrientos. Pide a Dios por nosotros'.
Muhámmad levantó sus manos e hizo una plegaria.
Aquéllos que
estaban presentes testificaron que en el momento en que él bajó sus manos, las
nubes empezaron a formarse tan grandes como las montañas.
¡Cuando él bajo
de su púlpito, la lluvia estaba goteando de su barba!
¡Llovió
durante una semana entera hasta el siguiente viernes!
El mismo
hombre se puso de pie nuevamente, y esta vez se quejó así: 'Mensajero de Dios,
nuestros casas se derrumban, y nuestras propiedades se inundan, pide a Dios por
nosotros’.
Muhámmad
levantó sus manos y elevó una plegaria: 'Oh Dios, (haz que caiga la lluvia)
alrededor nuestro, pero no sobre nosotros'.
¡Aquéllos que
estaban presentes testificaron que las nubes se retiraron en la dirección hacia
la que él apuntó, la ciudad de Medina fue rodeada por las nubes, pero no había
ninguna nube sobre de ella!
(4) Esta es una hermosa historia de Yabir:
Él narró que en una ocasión, el camello que montaba estaba exhausto porque se
lo usó para transportar agua. El camello apenas podía caminar. Muhámmad
le preguntó: '¿qué ocurre con tu camello?' Al ver lo cansado que estaba el
pobre camello, Muhámmad hizo una plegaria por el animal, y Yabir nos dice que,
desde entonces, el camello siempre estaba delante de los otros, enérgico y aventajándolos
con su paso. Muhámmad le preguntó a Yabir: ¿Cómo se encuentra tu camello? ‘Yabir
respondió: 'está bien, tu bendición lo ha ayudado mucho'.
Muhámmad compró el camello de Yabir por una pieza de oro, con la condición que Yabir
lo montara de regreso a la ciudad. A la mañana siguiente, Yabir llevó el
camello a Muhámmad, pero Muhámmad le dio la pieza de oro y le dijo que conservara
su camello.
No es de extrañar que aquéllos que vivieron junto al
Profeta dieran testimonio de estos grandes milagros, realizados frente a inmensas
muchedumbres, estando totalmente seguros de su veracidad.
|
|
|
|
|
|
En linea diariamente:
De para
(Acorde al horario de su ordenador)
|
| |
Sus favoritos |
 |
|
Sus favoritos está vacio. Puede agregar artículos a esta lista con Herramientas del artículo. |
| |
Su historial |
 |
|
|