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Su nombre era Abdulaziz Alshaikh, y
se tomó todo el tiempo necesario. Fue muy paciente y discutió cada pregunta
conmigo. Nunca me hizo sentir tonta o que la pregunta fuese entupida. Me preguntó
si creía en la existencia de un solo Dios y dije que si. Luego me preguntó si creía
que Muhammad, que la paz y las alabanzas de Dios lo acompañen, era Su
mensajero. Nuevamente dije que si. ¡Me dijo entonces ya eres musulmana!
Conteste que era cristiana, que
solo trataba de comprender el Islam. (Por dentro pensaba: ¡No puedo ser
musulmana! ¡Soy Blanca y Americana! ¿Qué diría mi esposo? Si soy una musulmana,
tendría que divorciarme de él. ¡Mi familia moriría!).
Continuamos hablando. Mas tarde,
me explicó que alcanzar conocimiento y comprendimiento espiritual era algo como
subir una escalera. Si subes una escalera y tratas de saltear algunos escalones,
hay peligro de que te caigas. El testimonio de fe era solo el primer paso de la
escalera. Todavía había algunos más.
Esa misma tarde, 21 de mayo de
1977 por la tarde, pronuncié mi testimonio de fe. Sin embargo, y como era mi
naturaleza ser completamente sincera. Dije: “Soy testigo de que no hay otro
dios mas que Dios y que Muhammad es Su Mensajero”, ‘pero, nunca cubriré mi
cabello y si mi esposo toma otra esposa lo castraré’.
Escuché exclamaciones de otros
hombres, pero Abdulaziz los silenció. Más tarde me enteré que les dijo a los
hermanos que nunca discutieran esos asuntos conmigo. Estaba seguro que terminaría
comprendiendo.
El testimonio de fe era
ciertamente un paso firme en la escalera del conocimiento espiritual hacia
Dios. Pero ha sido un paso lento. Abdulaziz continuó visitándome y respondiendo
a mis preguntas. Que Dios lo recompense por su paciencia y tolerancia. Nunca me
reprendió o actuó como si una pregunta fuese estúpida o tonta. Trató cada
pregunta con dignidad y me dijo que la única pregunta tonta es la que no se
formula. Mmmmm… mi abuela solía decir eso.
Me explicó que Dios nos había informado
cómo buscar el conocimiento, y las preguntas son una de las maneras de
lograrlo. Cuando me explicaba algo, era como ver una flor que se abría – pétalo
por pétalo, hasta que llegaba a la Gloria. Cuando le decía que no estaba de acuerdo con algo y porque, siempre decía que estaba en lo correcto hasta cierto
punto. Entonces me enseñaba como mirar mas profundamente y desde diferentes
aspectos para llegar al entendimiento. ¡Alhamdulillah [Para Dios es toda la
alabanza]!
A lo largo de los años, tuve mis
maestros. Cada uno especial, cada uno diferente. Estoy agradecida con cada uno
de ellos y por el conocimiento que me brindaron. Cada maestro me ayudó a crecer
y a amar más el Islam. Mientras crecía mi conocimiento, los cambios en mi se
hicieron mas aparentes. Luego del primer año, vestía el hijab. No tengo idea
cuando comencé a usarlo. Fue algo natural, que vino con el conocimiento y la comprensión.
Al tiempo, incluso propuse la poligamia. Sabía que si Dios lo había permitido, tenía
que haber algo bueno en ello.
“Glorifica
a tu Señor, el Altísimo, Quien creó todas las cosas a la perfección, y decretó
para cada ser su función. Quien hace brotar todo tipo de cultivos y hierbas, y
luego las convierte en heno seco. [¡Oh, Muhammad!] Haremos que memorices [el
Corán], lo recites y no lo olvides. Salvo que Allah quiera [abrogar algún
precepto], pues Él conoce lo manifiesto y lo oculto. Te facilitaremos todos tus
asuntos.” (Corán 87:1-8)
Cuando comencé a estudiar el
Islam, no esperé encontrar algo que necesitaba o quería para mi vida personal.
Poco sabía que el Islam cambiaría mi vida. Ningún humano podría haberme
convencido de que finalmente estaría en paz y llena de amor y alegría debido al
Islam.
Este libro habla del UNICO DIOS,
EL CREADOR DEL UNIVERSO. Describe el hermoso modo en el cual Él organizó el
mundo. El maravilloso Corán tiene todas las respuestas. ¡Dios es el cariñoso!
¡Dios es la fuente de paz! ¡Dios es el Protector! ¡Dios es el que perdona! ¡Dios
es el que concede el sustento! ¡Dios nos mantiene! ¡Dios es el generoso! ¡Dios
es el Responsable! ¡Dios es el amigo protector! ¡Dios es el que nos expande!
“Por
cierto que te hemos abierto el pecho [disponiéndolo para que pueda recibir la
profecía], y liberado de la carga [de tus faltas anteriores] que te pesaba. Y
hemos elevado tu reputación [hasta ser mencionado junto con Allah en el
Testimonio de Fe]. [Debes saber ¡Oh, Muhammad! que] Luego de toda dificultad
viene un alivio, y ciertamente que luego de toda dificultad viene un alivio.” (Corán 94:1-6)
El Corán habla de todos los
asuntos relacionados a la existencia y muestra un claro camino al éxito. ¡Era
como un mapa, un manual del usuario para toda la vida!
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