¿Puede ser esta la guerra?
En el Islam la misericordia también se extiende
a los enemigos, en las épocas de guerra y paz, como cuando el Profeta Muhammad
solía instar a sus Compañeros a que mantuvieran los lazos familiares con sus parientes
que aún no eran creyentes, al llamarlos y darles obsequios.
En cuanto a los períodos de guerra, Dios ordena
a los musulmanes que les concedan refugio a sus enemigos si ellos lo pidieran,
y prohíbe que se los dañe. Esto está establecido en el Corán
donde Dios dice:
“Si alguno de los idólatras te pidiera
protección, ampáralo para que así recapacite y escuche la Palabra de Dios”. (Corán 9:6)
En cuanto al Profeta, prohibió a sus Compañeros
que dañaran a los ancianos, a los heridos, a las mujeres, a los niños y a los
devotos en sus sitios de adoración. También, se prohibía destruir campos. Dañar
los cadáveres de los enemigos estaba estrictamente vedado y, por cuestiones
elementales de respeto, se les encargó proporcionarles un entierro prontamente.
Las órdenes del Profeta respecto a los
cautivos fueron estrictamente obedecidas por sus Compañeros. En una de las
historias sobre una batalla relatada por un cautivo, éste cuenta que fue
hospedado por una familia musulmana posteriormente a su captura. Siempre que
comían le daban preferencia ofreciéndole pan, mientras ellos comían solamente dátiles.
Cuando el Profeta, la paz y las bendiciones
de Dios sean con él, ingresó a La Meca victorioso luego de derrotar al Quraish,
se acercó a sus contendientes y les preguntó:
“¿Cómo esperan que los trate?”
Respondieron: “¡Eres un hermano noble
e hijo de un hermano noble! No esperamos más que bondad de ti”.
Entonces, el Profeta anunció: “Les
hablaré con las mismas palabras con las que Yusuf (el profeta José) se dirigió a
sus hermanos:
No se les reprochará en este día, Dios los
perdonará, Él es el más Misericordioso de los Misericordiosos. (Corán 12:92)
Váyanse, pues, en verdad son libres”.
En ese día, cuando la tolerancia y la compasión
eran lo menos esperado, el Profeta dio un ejemplo de misericordia y perdón al
liberar a todos los cautivos sin compensación y perdonándolos por la
persecución y la tortura brutal e ininterrumpida hacia los musulmanes durante
los primeros 13 años de la transmisión del mensaje islámico.
Todas las criaturas de Dios
Los animales no fueron ignorados, de hecho,
se les adjudicó diversos derechos en el Islam. Por ejemplo, cuando el Profeta
vio a un burro con su cara marcada, dijo:
“¿Acaso no escucharon que maldeciría a
cualquiera que marcara o golpeara a un animal en el rostro?” (Sahih Muslim)
En una oportunidad, el Profeta contó que
una mujer había sido enviada al Infierno debido a un gato que encarceló, sin alimentarlo
ni permitirle cazar su propia comida. Por otro lado, el Profeta reveló que un
hombre fue al Paraíso gracias a que en el desierto le dio agua a un perro que
jadeaba sin aliento debido a la sed.
El Profeta prohibió que los cuchillos fueran
afilados frente a los animales antes de su degüelle. Además, matar a un animal frente
a otro está prohibido. Esto
está claro en el siguiente dicho profético:
“Dios pide misericordia en todo; por
ende, sé misericordioso cuando matas y cuando degüellas: afila tu hoja para aliviar
su dolor”. (Sahih Al-Bujari)
Uno de los compañeros del Profeta relató
este incidente: “Mientras viajaban con el Profeta encontraron un ave con sus pichones,
así que los arrebataron de su madre. El ave acudió y
empezó a agitar sus alas, el Profeta entonces preguntó:
‘¿Quién afligió a esta ave arrebatando
a sus pichones? Retórnenlos inmediatamente’”. (Sahih Al-Bujari)
Los derechos de los animales fueron
ratificados por el Profeta cuando él anunció que cualquiera que tomara un ser
viviente como blanco sería maldecido. Forzar a los animales a pelear hasta que
el uno dañe al otro también esta estrictamente vedado, pues los animales tienen
sentimientos y esto definitivamente sería una tortura para ellos.
El concepto islámico de misericordia es holístico
y hace hincapié en la interconexión de toda la creación consigo misma y con el Creador.
La misericordia comienza con Dios y es otorgada por Él a cada criatura
viviente. Tanto los animales y los seres humanos se muestran misericordia unos
a otros, para convivir armoniosamente unos con otros, y a cambio, por
manifestar dicha misericordia, reciben más misericordia aún de parte de Dios.
Esta perspectiva del Islam incita al derrumbamiento de barreras entre las personas
y es el fundamento sobre el cual tanto la vida como la civilización son construidas.
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