La gracia de Dios
Algunas personas pueden pensar que el Islam
enseña que el Paraíso puede ser ganado por las obras propias. Esto no es
verdad, la creencia islámica es que ni la fe ni las obras pueden llevarnos al
Cielo. Por el contrario, sólo la Gracia de Dios y Su Misericordia pueden
permitirnos entrar al Paraíso. Creer otra cosa es cuestionar el poder de Dios y
Su Soberanía absoluta. Dios es El Perdonador, y afirmar que un hombre puede
concederse a sí mismo el perdón es hacer a un lado los Nombres y Atributos de
Dios. Eso sería exaltar la creación (es decir, a uno mismo) al estatus del
Creador, haciéndose uno mismo copartícipe en la Gloria y el Poder de Dios, lo
que configura el pecado atroz del shirk, es decir, asociarle copartícipes
a Dios en la adoración.
Una casa en esta vida mundana cuesta un
precio determinado. Mientras mejor y mayor es, más cuesta. Una mansión cuesta
más que una casa de tamaño regular, y un palacio cuesta más que una mansión.
¡Uno sólo puede imaginarse cuánto cuesta un palacio en el Paraíso! Si los
hechos fueran nuestra moneda, entonces la verdad es que ninguno de nosotros
podría ahorrar suficientes obras buenas para pagarse ni siquiera un centímetro
cuadrado de propiedad en el Paraíso. Una de las razones por las que los seres
humanos jamás acumularíamos suficientes obras buenas es que ya tenemos una
deuda fuerte. Ninguna cantidad de obras buenas puede pagarle a Dios
Todopoderoso por lo que nos ha brindado, como la vista, el oído y demás. Por lo
tanto, la conclusión es que ningún ser humano puede ganarse el Paraíso por sus
propios méritos o con sus obras.
Nadie va a alcanzar la salvación eterna
por su propio nivel de fe o por sus obras, sino que ésta sólo puede lograrse a
través de la Gracia de Dios. El Profeta Muhammad, que la misericordia y las
bendiciones de Dios sean con él, dijo:
“…Tengan en cuenta que ninguno de
vosotros puede alcanzar la salvación sólo en virtud de sus propias obras”.
La gente le preguntó: “Oh,
Mensajero de Dios, ¿ni siquiera tú?”
A lo que el Profeta respondió: “Ni
si quiera yo, a menos que Dios me abarque con Su Misericordia y Su Gracia”.
Se sabe que el hombre más recto y justo
de la humanidad fue el Profeta Muhammad y, sin embargo, nos encontramos con que
incluso él entrará al Paraíso sólo por la Gracia de Dios. Esto se hace más
claro en otro Dicho Profético (hadiz) en el que se nos relata sobre el
hombre que hizo buenas obras toda su vida y luego pensó que iría al Paraíso con
base en ellas, sin la Gracia de Dios. Este tipo de persona —que es tan
arrogante como para pensar que sus propias obras le merecerían el Paraíso— será
arrojado al Infierno, puesto que no creyó en la Gracia de Dios.
Sin embargo, esto no disminuye la
importancia de la fe y las obras. Los musulmanes creen que Dios Todopoderoso
concede Su Gracia y Misericordia a aquellos que tienen fe y que hacen buenas
obras. Dios Todopoderoso dice:
“Él responde las súplicas de quienes creen y
obran rectamente, y les acrecienta Sus gracias”. (Corán 42:26)
Dios Todopoderoso nos dice que Su
Gracia, Misericordia y Amor son para aquellos que “creen” y que hacen “buenas
obras”:
“Por cierto que el Clemente hará que quienes
hayan creído y obrado rectamente sean queridos por los hombres”. (Corán 19:96)
Los musulmanes creen que Dios ama a los
que actúan bien y que Él aborrece a los malvados. Esto contrasta con lo que
dicen algunos cristianos, por ejemplo, que Dios ama a todos, incluyendo a los
malvados, peligrosos y pecadores. Sin embargo, esta idea es rechazada incluso
en la Biblia:
“Dios está airado contra el impío
todos los días”. (Salmos 7:11)
“¡Oh, cuántas veces la lámpara de
los impíos es apagada, y viene sobre ellos su quebranto, y Dios en su ira les
reparte dolores!” (Job 21:17)
La idea de que Dios ama a todo ser
humano puede ser un buen y suave ideal neo-hippy, pero no tiene sentido
y no es compatible con el Mensaje de Dios. Los cristianos creen también que
Dios creó el Infierno, y que algunos humanos serán enviados allí. ¿Acaso Dios
ama a aquellos que Él Mismo condena al Infierno? Si este es el caso, entonces,
¿qué clase de amor es? Si Dios realmente odia el pecado y no al pecador,
entonces, ¿por qué el pecador —no el pecado— será arrojado al Infierno?
De seguro, Dios no ama al malvado. ¿Qué
clase de Dios amaría a Adolf Hitler, Stalin, el Faraón, y tantos otros
opresores malvados? No, Dios no ama a los asesinos, violadores y criminales.
Creer que Dios ama a los malvados es cuestionar la Justicia de Dios. Por el
contrario, decimos que Dios sólo ama al bueno y odia al malo. Sin embargo, un
Atributo de Dios es que Él es el Más Misericordioso, de modo que si el malo se
vuelve hacia Él con arrepentimiento sincero, Dios lo aceptará rápidamente.
Para concluir el tema, quienquiera que
es amado por Dios entrará en la Morada del Cielo, y Dios da Su Amor y Su Gracia
a los que hacen el bien, aquellos que creen con sinceridad verdadera y que
hacen obras de justicia. Dios da Su gracia sólo a aquellos que se esfuerzan por
alcanzarla. ¿Cómo podría alguien esperar alcanzar la Gracia de Dios sin
trabajar con ambas manos para obedecer los mandamientos de Dios?
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